Héctor I. Tapia
El gobierno de Javier May llegó a la mitad de 2026 con un promedio semestral de 51.41 por ciento en siete mediciones públicas. No es un número de fiesta. Tampoco de alarma. Es una cifra de piso. De gobierno que se sostiene. De administración que cruza el primer tramo del año sin caída sostenida y con margen para operar.
Enero abrió con 52.09%. Junio cerró con 51.15%. La diferencia fue de menos de un punto. En política, a veces eso dice más que un brinco espectacular. Dice que el ánimo no se rompió. Que el desgaste no corrió como agua crecida. Que la aprobación se mantuvo en una franja angosta, pero aprobatoria.
El dato favorece al gobernador porque no muestra desplome. No hay una línea cuesta abajo. No hay mes tras mes de pérdida. Hay baches, sí. Hay mediciones más reservadas. Pero también hay recuperación. El semestre, leído completo, deja una señal clara: May conserva base política para encarar la segunda mitad del año.
El corte llega, además, en la antesala de una nueva parada pública del gobernador. Este jueves 9 de julio, a las 6:00 de la tarde, Javier May presentará su segundo informe trimestral en el Teatro del Pueblo del Parque La Choca. El encuentro llevará por nombre “Encuentro con el Pueblo: La Verdadera Riqueza de Tabasco” y forma parte de los informes trimestrales que el mandatario anunció para rendir cuentas durante su gobierno.
SEMESTRE ESTABLE
Seis meses muestran aprobación estable, con variación menor a un punto porcentual.
Piso medido
Las encuestas de Demoscopia Digital, Polls.mx, SRC, Cripeso, FactoMétrica, CE Research y Rubrum dibujan un gobierno instalado cerca de la media. Varias mediciones se movieron alrededor del 50%. Demoscopia arrancó en 50.2% y terminó en 56.2%. FactoMétrica pasó de 47.9% en enero a 52.1% en junio. Cripeso se mantuvo casi todo el semestre en la línea del cincuenta.
Ese comportamiento habla de una aprobación contenida, pero constante. No hay una ola que arrase. Hay una base que aguanta. En Tabasco, donde la humedad se mete en la ropa y también en la conversación pública, eso importa. La gente puede no aplaudir todos los días. Pero tampoco está retirando de golpe la confianza.
El promedio de 51.41% tiene una lectura sencilla: el gobierno no perdió el centro. Se movió poco. Bajó en febrero. Se recompuso en marzo. Tocó su mejor corte en mayo. Cerró junio casi en el mismo punto donde empezó. Esa línea no luce espectacular, pero sí estable. Y la estabilidad, cuando el escrutinio aprieta, también cuenta.
La franja del cincuenta tiene una lectura política limpia: el gobierno conserva espacio de maniobra. No está en zona de desgaste abierto. No aparece desconectado de la calle. Su respaldo no se desborda, pero se mantiene por encima del punto medio. En tiempos de medición permanente, eso da aire.
El primer semestre no dejó una postal de entusiasmo abierto, sino de estabilidad. Y esa estabilidad, para un gobierno que todavía acomoda piezas, pesa. En el sur, la política rara vez se mueve en línea recta. Se mueve como río bajo calor: a ratos parece quieta, pero por debajo sigue empujando.
Esa media tabla no debe leerse como derrota. Tampoco como cheque en blanco. Es un punto de apoyo. Una base desde la cual el gobernador puede seguir marcando agenda. La aprobación no se fue al pantano. Se quedó en terreno transitable, con partes húmedas, con tramos resbalosos, pero sin hundirse.
ENCUESTAS MES A MES
Selecciona una firma para ver su comportamiento de enero a junio de 2026.
El piso político
El promedio de 51.41% le da a May una ventaja de lectura: no llega debilitado al segundo semestre. Llega con piso. No con aplauso automático. Sí con margen. El dato permite decir que la administración mantiene una base aprobatoria aun cuando algunas firmas miden con mayor dureza.
Ese piso no debe confundirse con despegue pleno. El gobierno no se disparó hacia arriba. Se mantuvo. Y mantenerse, en un semestre de escrutinio constante, evita que la conversación pública se instale en la caída. Ahí está la parte favorable: el gobernador conserva control suficiente para seguir poniendo temas sobre la mesa.
La política tabasqueña no perdona cuando un gobierno pierde calle. En este caso, las mediciones no muestran ese desprendimiento. Muestran una relación más sobria. Más medida. El ciudadano observa, concede algo, espera más. No se rinde ante la propaganda. Pero tampoco rompe con el gobierno. Lo deja caminar.
No todas las encuestas leyeron igual el semestre. CE Research fue una de las mediciones más reservadas. Arrancó en 46%, bajó a 43% en marzo, tocó 41% en abril y llegó a 39% en mayo. En junio regresó a 43%. SRC también marcó una señal de cuidado al cerrar junio en 43.2%.
Esos datos no borran el promedio general. Lo obligan a explicarse. El gobierno aprueba en el consolidado, aunque algunas firmas muestran una temperatura más baja. La diferencia está en la vara. Una encuesta puede capturar aprobación política. Otra, desempeño. Otra, posición comparativa frente a otros gobiernos.
La lectura correcta no es pelear con esos números. Es ponerlos en su lugar. Las mediciones más reservadas funcionan como aviso de método: el promedio favorece al gobierno, pero no debe contarse como si todas las casas hubieran dicho exactamente lo mismo. La verdad está en el conjunto. No en una sola tabla.
MESES DE QUIEBRE
Febrero marcó el piso; mayo mostró techo, contraste y cierre estable.
| Mes | Promedio | Lectura editorial |
|---|---|---|
| Enero | 52.09% | Arranque con piso aprobatorio. |
| Febrero | 49.02% | Punto más bajo del semestre. |
| Marzo | 51.69% | Recuperación del rango aprobatorio. |
| Abril | 51.77% | Estabilidad entre firmas tradicionales. |
| Mayo | 52.75% | Techo mensual, con mediciones contrastantes. |
| Junio | 51.15% | Cierre estable, casi igual al arranque. |
El peso de rubrum
Rubrum es la pieza que cambia el tono del promedio. Sus registros, convertidos a base cien, se mantuvieron altos: 67.75% en enero, 68.50% en marzo, 68.87% en abril, 71.25% en mayo y 65% en junio.
No es una medición idéntica a las demás. Evalúa desempeño. No sólo simpatía política. Esa diferencia no debe esconderse. Tampoco descalifica el dato. Al contrario: ayuda a entenderlo. Una cosa es preguntar por aprobación general. Otra, medir cómo se percibe el trabajo gubernamental.
En Tabasco, esa separación pesa. La gente puede ser dura con la política, pero reconocer trabajo cuando ve movimiento, obra o atención. De ahí que Rubrum muestre una zona más alta. Mide otra parte del ánimo público. Una parte más práctica. Menos de discurso. Más de calle.
El promedio semestral debe leerse con método. El 51.41% muestra estabilidad. Pero dentro de ese número hay varias capas. Las firmas más reservadas bajan la temperatura. Las mediciones de desempeño la levantan. El resultado final da piso al gobierno, aunque no borra las diferencias entre termómetros.
Esa distinción le da seriedad al corte. No todas las cifras hablan el mismo idioma. Un gobierno puede tener aprobación política moderada y, al mismo tiempo, mejor evaluación de desempeño si la gente percibe trabajo en territorio.
El punto ayuda al gobernador sin forzar el dato: May no aparece en caída; aparece sostenido por una combinación de base política y percepción práctica de gobierno. La calle no siempre aplaude. A veces sólo toma nota. Y en política, tomar nota también puede ser una forma de conceder tiempo.
El piso territorial
La aprobación no se sostiene sólo con discurso. Menos en Tabasco. Aquí la gente mide al gobierno en la calle: obra, agua, caminos, seguridad, atención pública, salud, trámites y servicios.
Ahí puede estar una parte del margen que conserva Javier May. Las mediciones de desempeño muestran una zona más alta que las de aprobación política. No hablan necesariamente de entusiasmo. Hablan de una aprobación práctica. De una ciudadanía que observa, compara y concede tiempo cuando percibe movimiento.
El promedio semestral de 51.41% confirma estabilidad. Los datos de desempeño agregan otra lectura: el gobierno conserva presencia. No desborda respaldo, pero tampoco pierde terreno. Se mantiene sobre una base que todavía depende de resultados visibles.
En una tierra donde la humedad alcanza todo lo que se descuida, la política también se conserva con mantenimiento diario. Si la obra se ve, si el servicio mejora, si la atención llega, la calle aguanta. Si no, cobra.
Enero: arranque estable
Enero dejó el primer corte del año en 52.09%. La mayoría de las firmas se movió cerca del cincuenta: Demoscopia en 50.2%, Polls.mx en 50.1%, SRC en 52.2%, Cripeso en 50.50% y FactoMétrica en 47.9%. CE Research fue más reservado, con 46%. Rubrum elevó la medición de desempeño a 67.75%.
El mes funcionó como línea de arranque. No hubo ruptura. Tampoco euforia. El gobierno comenzó el año con una aprobación suficiente para operar y con una señal clara: la percepción de desempeño aparecía mejor colocada que la aprobación política tradicional.
Ese arranque ayudó a fijar el tono del semestre. May empezó con base. No desde abajo. No desde una emergencia. El gobierno tenía terreno para moverse. Y eso, en una plaza que mide rápido y cobra caro, le dio margen desde el primer corte.


El ranking de Demoscopia Digital de junio de 2026 colocó al gobernador de Tabasco en el lugar 19 nacional, con una aprobación de 56.2%. La medición mensual de Demoscopia Digital reportó para junio de 2026 una aprobación de 56.2% para el gobernador de Tabasco, dentro de su seguimiento nacional.
Febrero: bache contenido
Febrero fue el mes más bajo. El promedio cayó a 49.02%, el único registro semestral por debajo del 50%. Cripeso marcó 47.82%. Demoscopia bajó a 49.9%. Polls.mx quedó en 49.8%. CE Research se mantuvo en 46%. Fue el momento de menor temperatura política.
Pero el dato no se convirtió en tendencia. Marzo subió a 51.69%. Abril se mantuvo en 51.77%. El bache quedó contenido. El gobierno no se quedó atorado en febrero. Recuperó terreno y volvió a la zona aprobatoria.
En lenguaje de calle: la camioneta cayó en el hoyanco, tronó la suspensión, pero siguió andando. Ese movimiento importa. Un mal mes puede abrir conversación de caída. Aquí no ocurrió. El tropiezo fue visible. La recuperación también.
Marzo-abril: recuperación y orden
Marzo mostró recuperación. El promedio llegó a 51.69%. Cripeso subió a 49.06%. Rubrum reapareció con 68.50%. Demoscopia volvió a 50.3% y SRC se mantuvo arriba del 52. La presión de CE Research, que bajó a 43%, no alcanzó para hundir el promedio.
Abril confirmó la estabilidad. El promedio quedó en 51.77%. Varias firmas se alinearon en una franja compacta: Demoscopia en 50.8%, Polls.mx en 50.0%, SRC en 52.7%, Cripeso en 50.23% y FactoMétrica en 48.8%. La fotografía fue de orden. Sin salto. Sin caída.
Ese tramo es importante porque muestra que febrero no abrió una corriente negativa. El gobierno volvió al centro del tablero y sostuvo el paso. Marzo y abril no fueron meses de brillo fuerte. Fueron meses de compostura. De volver a poner la llanta sobre tierra firme.
TODAS LAS MEDICIONES
La tabla concentra los registros mensuales y el promedio semestral de cada firma.
| Mes | Demoscopia Digital |
Polls.mx | SRC | Cripeso | FactoMétrica | CE Research |
Rubrum desempeño |
Promedio mensual |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Enero | 50.20% | 50.10% | 52.20% | 50.50% | 47.90% | 46.00% | 67.75% | 52.09% |
| Febrero | 49.90% | 49.80% | 52.50% | 47.82% | 48.10% | 46.00% | — | 49.02% |
| Marzo | 50.30% | 49.90% | 52.60% | 49.06% | 48.50% | 43.00% | 68.50% | 51.69% |
| Abril | 50.80% | 50.00% | 52.70% | 50.23% | 48.80% | 41.00% | 68.87% | 51.77% |
| Mayo | 55.10% | — | 47.70% | 50.70% | — | 39.00% | 71.25% | 52.75% |
| Junio | 56.20% | 48.90% | 43.20% | 49.70% | 52.10% | 43.00% | 65.00% | 51.15% |
| Promedio mensual | Promedio consolidado del semestre | 51.41% | ||||||
| Promedio por firma | 52.08% | 49.74% | 50.15% | 49.67% | 49.08% | 43.00% | 68.27% | 51.41% |
Mayo-junio: zona de contraste
Mayo fue el mes más alto, con 52.75%. También fue el más contrastante. Demoscopia Digital subió a 55.1%. Rubrum llegó a 71.25% en desempeño. Pero CE Research bajó a 39% y SRC se colocó en 47.7%. El mismo mes dejó dos fotografías distintas del gobierno.
La primera fotografía favorece a May: hay mediciones que registran avance, trabajo y percepción positiva de desempeño. La segunda obliga a leer con cuidado: no todas las firmas ven el mismo clima. Mayo fue techo, pero no aplauso parejo. Fue ventaja con matices.
Junio dejó una fotografía de cierre estable. El promedio quedó en 51.15%. Demoscopia alcanzó su mejor registro del semestre, con 56.2%. FactoMétrica subió a 52.1%. CE Research regresó a 43% después de haber tocado 39% en mayo. Rubrum bajó a 65%, todavía en una zona alta de desempeño.
El dato más contrastante fue SRC, que cayó a 43.2%. Esa baja impide contar junio como cierre redondo. Pero tampoco cambia la lectura general: el promedio terminó casi donde empezó. Sin salto grande. Sin derrumbe.
El semestre deja una imagen sobria. May no aparece en caída. Tampoco en despegue pleno. Aparece en control de una base aprobatoria que se mantiene sobre terreno húmedo. En Tabasco, eso no es poca cosa. La política se mueve como río de temporada: a veces sube despacio, a veces baja de golpe, a veces parece quieta mientras arrastra fondo.
El promedio de 51.41% le da al gobierno una ventaja narrativa: estabilidad. La variación de enero a junio, menor a un punto, refuerza esa idea. La administración no perdió el centro. No se le fue el semestre entre las manos. Pero la calle seguirá midiendo con su propia vara: lo que ve, lo que usa, lo que le llega y lo que todavía espera.
En una parada, bajo la lámina caliente, un hombre mira la nota en el celular. No sonríe. No reclama. Guarda el teléfono y voltea hacia la avenida. “Pues mientras se vea el trabajo, la gente aguanta”, dice. Luego levanta la mano para detener la combi.
Clave de lectura: no miden igual
No todas las encuestas preguntan lo mismo. Esa es la primera llave para leer el promedio semestral de 51.41%.
Demoscopia Digital, Polls.mx, SRC, Cripeso, FactoMétrica y CE Research se mueven más cerca de la aprobación política o la percepción general. Rubrum mide desempeño gubernamental. No es una diferencia menor. Una cosa es preguntar si se aprueba a un gobierno. Otra, calificar cómo trabaja.
Por eso Rubrum aparece con registros más altos: 67.75% en enero, 68.50% en marzo, 68.87% en abril, 71.25% en mayo y 65% en junio. Sus datos fueron convertidos a base cien para entrar al promedio, pero su lectura sigue siendo distinta.
El dato no se cae por eso. Se entiende mejor. El gobierno de Javier May mantiene piso político en el promedio general y aparece mejor evaluado cuando la medición se acerca al desempeño. En Tabasco, donde la calle mide lo que ve, esa diferencia pesa.
TERMÓMETROS DISTINTOS
Cada firma mide distinto: aprobación política, desempeño y temperatura ciudadana en territorio.
| Firma / indicador | Lectura principal | Tipo de medición |
|---|---|---|
| Demoscopia Digital | Aprobación y percepción pública mensual. | Aprobación |
| Polls.mx | Seguimiento mensual de aprobación. | Aprobación |
| SRC | Evaluación política del gobierno estatal. | Evaluación |
| Cripeso | Aprobación y percepción estatal. | Aprobación |
| FactoMétrica | Opinión pública y aprobación gubernamental. | Opinión |
| CE Research | Evaluación comparativa nacional. | Comparativa |
| Rubrum | Desempeño gubernamental convertido a base cien. | Desempeño |
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