El Ayuntamiento de Paraíso responde con la ley al debate sobre su presidenta municipal, mientras el gobernador respalda al Cabildo y el Colegio de Abogados insiste en que hubo ilegalidad.
María Eliza Hernández Flores comenzó a ejercer control efectivo del Ayuntamiento de Paraíso: sustituyó al secretario identificado con la defensa de Alfonso Baca, nombró un nuevo mando de Seguridad y se reunió con Javier May. Los movimientos convierten la suplencia legal en una administración propia, aunque todavía quedan áreas y decisiones por reorganizar dentro del municipio.
La Presidencia de Paraíso se disputa en tres frentes: María Eliza Hernández ejerce el mando legal, Alfonso Baca intenta defenderse y regresar, mientras las amenazas y detonaciones abren una nueva línea de investigación.
El Cabildo de Paraíso formalizó la ausencia temporal de Alfonso Baca y colocó a María Eliza Hernández Flores como presidenta municipal en funciones. Baca conserva la titularidad formal, pero el mando efectivo del Ayuntamiento cambió de manos.
El Cabildo de Paraíso puede garantizar la continuidad del gobierno ante la ausencia de Alfonso Baca. La ley determina quién asume temporalmente, cuántos votos requiere una licencia y cuándo podría intervenir el Congreso de Tabasco.






