Aspirantes y figuras de Morena durante reuniones políticas rumbo a las elecciones de 2027
Tras las primeras definiciones rumbo a 2027, perfiles de Morena comenzaron reuniones con antiguos competidores mientras la dirigencia intenta contener inconformidades y recomponer equilibrios internos.

Morena contiene fracturas con operación cicatriz antes de batalla electoral 2027

CDMX.— Para el ciudadano que mira la política desde fuera, los nombres cambian pero la escena resulta conocida. Alguien gana una candidatura anticipada. Otros quedan fuera. Después llega el llamado a cerrar filas.

En Morena, esa etapa ya comenzó. Senadores del partido pidieron activar una operación cicatriz después de las primeras designaciones de coordinadores estatales rumbo a 2027.

La advertencia surge cuando Morena ha definido 10 de las 17 coordinaciones estatales vinculadas con las gubernaturas que estarán en disputa el próximo año. Varias decisiones provocaron inconformidades internas y reclamos de sus aliados.

RUMBO A 2027

FRACTURAS ABIERTAS

Morena ya definió coordinaciones clave, pero algunas decisiones dejaron inconformidades entre grupos internos.

Michoacán Carlos Torres Piña +
Tensión interna
Raúl Morón quedó nuevamente fuera de la definición. La decisión abrió reclamos sobre los equilibrios internos.
Zacatecas Verónica Díaz +
Aliados
El PT expresó inconformidad con el proceso y cuestionó el peso que tuvo Morena en la definición.
Quintana Roo Gino Segura +
Disputa local
La designación dejó señalamientos y reclamos de aspirantes que cuestionaron el procedimiento interno.
Guerrero Beatriz Mojica +
Equilibrios
Persisten diferencias entre grupos del movimiento y la necesidad de incorporar a quienes quedaron fuera.
Lectura: la designación resuelve el nombre, pero no necesariamente la disputa política.

El costo interno

La senadora Guadalupe Chavira de la Rosa colocó el problema en términos poco habituales dentro del discurso partidista: advirtió sobre el riesgo de una balcanización.

Su planteamiento toca el nervio del proceso. La popularidad presidencial, sostuvo, pertenece a Claudia Sheinbaum y no puede trasladarse automáticamente al partido.

Por ello, dijo, Morena tiene una doble tarea: restañar heridas y mantener la organización territorial para las elecciones.

LA OPERACIÓN CICATRIZ

DOS BATALLAS

Morena debe contener sus disputas internas y conservar al mismo tiempo la alianza electoral.

01

Dentro de Morena

  • Integrar a los aspirantes que quedaron fuera.
  • Evitar rupturas entre grupos estatales.
  • Limitar la disputa por sucesiones entre gobernadores.
  • Mantener estructura territorial rumbo a 2027.
02

Con sus aliados

  • Negociar espacios políticos con PT y PVEM.
  • Reconocer diferencias de fuerza territorial.
  • Evitar que desacuerdos locales rompan coaliciones.
  • Resolver siete coordinaciones aún pendientes.
El dilema: ganar una coordinación interna no garantiza conservar intacta la coalición ni movilizar a quienes perdieron.

El caso de Michoacán muestra esa tensión. Morena designó a Carlos Torres Piña, exfiscal estatal, como coordinador. La decisión dejó nuevamente fuera a Raúl Morón, quien también disputó la candidatura en 2021.

Torres Piña ya comenzó a trasladar esa consigna a reuniones concretas. Se encontró con Celeste Ascencio, Fabiola Alanís, Gladyz Butanda y Gaby Molina, participantes o liderazgos del proceso michoacano. Hasta ahora, sin embargo, Raúl Morón no aparece en esa fotografía de reconciliación.

El propio coordinador ha presentado esos encuentros como parte de una ruta de diálogo. “La unidad no solamente se dice, se construye todos los días con diálogo, respeto y compañerismo”, escribió después de reunirse con Ascencio.

Ahí está quizá el mejor termómetro de la operación cicatriz: sumar a quienes aceptaron el resultado es relativamente sencillo. El verdadero desafío será incorporar al adversario interno con quien la relación quedó más dañada.

Beatriz Mojica durante encuentros políticos con Félix Salgado y Pablo Amílcar en Guerrero
Beatriz Mojica difundió encuentros con Félix Salgado Macedonio y Pablo Amílcar Sandoval como señal de unidad después del proceso interno de Morena en Guerrero.

Chavira calificó de sorpresivo el resultado y pidió sensibilidad a la dirigencia. Su mensaje fue todavía más directo hacia los gobernadores: “No hay feudos de nadie”.

La frase abre una disputa mayor que la de un solo estado. La pregunta es cuánto pueden influir los mandatarios salientes en la definición de quienes buscarán sucederlos.

En varias de las primeras designaciones han resultado favorecidos perfiles ligados políticamente a los gobiernos estatales actuales, aunque cada proceso presenta condiciones distintas.

Guerrero, la prueba

Guerrero ofrece otra fotografía de esa recomposición. La designación de Beatriz Mojica Morga encontró resistencia inmediata, especialmente de Abelina López Rodríguez, alcaldesa con licencia de Acapulco, quien cuestionó las encuestas y calificó el resultado como “la crónica de una muerte anunciada”.

Días después, Mojica comenzó a exhibir otra escena. Se reunió por separado con Félix Salgado Macedonio y Pablo Amílcar Sandoval, dos figuras que también participaron en la disputa interna. Con Salgado difundió una fotografía y aseguró que ambos compartieron el compromiso de “trabajar en unidad”.

Con Pablo Amílcar sostuvo otro encuentro y afirmó que coincidieron en “trabajar juntos por Guerrero”. La secuencia importa: antes de convencer al electorado, la próxima candidata necesita cerrar una contienda interna que dejó actores relevantes inconformes.

Pero la fotografía sigue incompleta. Abelina López no se ha incorporado hasta ahora a esas señales públicas de reconciliación. Su inconformidad es una de las más explícitas surgidas después de las designaciones.

El patrón comienza a repetirse. En Zacatecas, Verónica Díaz llamó a cerrar filas mientras Ulises Mejía y José Narro han cuestionado el proceso y las encuestas que sustentaron la decisión. Además, el PT mostró públicamente su desacuerdo con la designación.

En Baja California, Julieta Ramírez fijó como primera tarea “buscar y construir la unidad” después de recibir la coordinación. El mensaje revela hasta qué punto Morena reconoce que una encuesta puede definir al ganador, pero no necesariamente resolver la competencia interna.

Rafael Marín durante un encuentro político de Morena en Quintana Roo
El morenista Rafael Marín, quien participó en el proceso interno de Quintana Roo, rechazó que la designación implique que un solo grupo político controle la sucesión estatal.

Aliados que presionan

El problema tampoco termina dentro de Morena. El Partido del Trabajo ha expresado inconformidad por algunas definiciones y se ausentó de actos partidistas recientes. La dirigencia petista ha cuestionado el método utilizado para seleccionar coordinadores.

Ahí aparece otra negociación: Morena necesita administrar sus disputas internas mientras conserva los acuerdos con PT y PVEM.

En Quintana Roo, la reconciliación todavía está lejos. Rafael Marín Mollinedo, quien perdió la coordinación frente a Eugenio “Gino” Segura, reapareció para advertir que el resultado interno no significa que el grupo ganador controle políticamente el estado.

“El hecho de que se hayan quedado estas gentes con la Gubernatura no quiere decir que se van a quedar con el estado. Nosotros tenemos a la gente, la gente está con nosotros”, sostuvo Marín ante simpatizantes. También aseguró que continuará “peleando y luchando”.

El episodio convierte a Quintana Roo en el reverso de las fotografías de unidad. Mientras algunos ganadores buscan incorporar a sus antiguos adversarios, aquí uno de los derrotados mantiene abierta la disputa por el liderazgo político.

FUERZA DE LOS ALIADOS

PODER TERRITORIAL

Los padrones muestran fuerzas desiguales, aunque afiliación partidista tampoco equivale directamente a votos.
Baja California Sur
Morena
66,377
PT
7,569
PVEM
5,191
San Luis Potosí
Morena
222,151
PVEM
191,161
PT
6,997
Clave: San Luis Potosí muestra por qué el Verde dispone de mayor margen de negociación frente a Morena que en otras entidades.
Fuente: padrones partidistas validados por el INE. Corte 2026.

Los padrones ayudan a dimensionar esa relación, aunque militancia no significa automáticamente votos. En Baja California Sur, Morena registra 66,377 militantes, contra 7,569 del PT y 5,191 del PVEM. En San Luis Potosí, Morena suma 222,151, mientras el Verde tiene 191,161.

El segundo caso explica parte de la capacidad de presión del PVEM. Su estructura local asegura tener 710 mil credencializados, pero el padrón validado por el INE reconoce únicamente 191,161 afiliaciones. Son registros distintos y no deben confundirse.

MAPA DE LA DEFINICIÓN

DIEZ DE DIECISIETE

17 Gubernaturas en disputa
10 Coordinaciones ya definidas
7 Definiciones todavía pendientes

58.8% del proceso ya está resuelto. El tramo restante puede aumentar la presión de aspirantes, gobernadores y partidos aliados.

La cicatriz

El coordinador morenista en el Senado, Ignacio Mier, pidió asumir los resultados con madurez. “Quien se mete a aspirar corre el riesgo de no ganar”, recordó. Y agregó otra definición: “Hay que entender que la política es una carrera, no es una elección, sino muchas”.

Michoacán ya tiene reuniones, pero todavía falta Morón. Guerrero exhibe fotografías con Félix Salgado y Pablo Amílcar, mientras Abelina López mantiene distancia. Zacatecas conserva cuestionamientos y Quintana Roo muestra a un derrotado que insiste en disputar el control político.

Esa es la diferencia entre designar candidatos y construir candidaturas. Morena resolvió buena parte de los nombres para 2027; ahora tiene que conseguir que quienes perdieron trabajen para quienes ganaron.

La operación cicatriz no se medirá por las fotografías de unidad, sino por algo menos visible: cuántos de los desplazados terminan haciendo campaña y cuántos deciden cobrar la factura.

¡Mantente informado en WhatsApp!

Recibe las noticias más importantes de Tabasco y México directamente en tu celular.

WhatsApp ÚNETE AL CANAL AQUÍ
×