María Eliza Hernández Flores llegó este lunes al Palacio de Gobierno para reunirse con el gobernador Javier May Rodríguez, pero no lo hizo únicamente como la sustituta legal de Alfonso Baca Sevilla. Llegó después de ocupar las dos oficinas que definen el control cotidiano del Ayuntamiento: la Secretaría y la Dirección de Seguridad.
En nueve días, la presidenta municipal interina pasó de resolver la ausencia del alcalde a comenzar la construcción de un gobierno propio. Retiró de la Secretaría a Carlos Alberto Ramón Güemes, convertido en defensor político de Baca, colocó a un abogado con experiencia municipal y entregó la seguridad a un perfil formado en corporaciones federales.
La reunión con May completa ese primer movimiento. La autoridad legal que le otorgó el Cabildo comienza a convertirse en autoridad política y administrativa efectiva. Todavía no significa que todo el grupo anterior haya sido desmontado, pero sí que las áreas desde las cuales se conduce el municipio ya comenzaron a cambiar de manos.
Ruta conjunta
Fue el propio Ayuntamiento de Paraíso el que informó, mediante sus redes sociales, sobre el encuentro de trabajo. Según el comunicado, ambos mandatarios “dialogaron y dieron seguimiento a temas de relevancia” para el municipio.
“Durante este encuentro se fortaleció la coordinación entre el Gobierno del Estado y el Gobierno Municipal, con la finalidad de establecer una ruta de colaboración y avanzar en los procesos necesarios para atender las necesidades y prioridades de Paraíso”, indicó la administración municipal.
El mensaje no detalla proyectos, recursos, plazos ni compromisos concretos. Su importancia está, por ahora, en otro lugar: acredita una interlocución directa entre el Gobierno estatal y una administración municipal que apenas comienza a reorganizarse después de la salida temporal de Baca.
No se trata sólo de una cortesía entre gobernantes. Para María Eliza representa el respaldo institucional necesario para conducir un Ayuntamiento debilitado por las detenciones de funcionarios, las investigaciones federales y las vacantes abiertas en áreas operativas. Para el Gobierno estatal significa tener una autoridad reconocible con quien coordinar seguridad, servicios y gobernabilidad.
Áreas estratégicas
Dos relevos
María Eliza modifica la conducción política y el mando de seguridad municipal.
Secretaría del Ayuntamiento
Jesús Manuel Sánchez Ricárdez
Abogado por la UJAT con más de 15 años de experiencia jurídica, administrativa, legislativa y electoral.
Seguridad y Protección Ciudadana
Luis Enrique Martínez Estrada
Perfil con más de 20 años de trayectoria en seguridad regional, Policía Federal, Gendarmería y Guardia Nacional.
Lectura política: un relevo retira del centro administrativo a una figura ligada a Baca; el otro coloca experiencia federal en la corporación más comprometida por la crisis.
Fuente: Ayuntamiento de Paraíso y perfiles profesionales difundidos tras los nombramientos.
Dos relevos
Antes de acudir a Palacio de Gobierno, la presidenta interina realizó el sábado 29 de agosto sus primeros movimientos de fondo. En sesión extraordinaria, el Cabildo aprobó los nombramientos de Jesús Manuel Sánchez Ricárdez como secretario del Ayuntamiento y de Luis Enrique Martínez Estrada como director de Seguridad y Protección Ciudadana.
La Secretaría del Ayuntamiento no es una oficina secundaria. Organiza los trabajos del Cabildo, da seguimiento a sus acuerdos, articula las dependencias municipales y proporciona sustento jurídico a las decisiones de gobierno. Quien ocupa esa posición participa directamente en la conducción política y administrativa del municipio.
Sánchez Ricárdez es abogado por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y cuenta con más de 15 años de experiencia profesional. Ha sido apoderado legal de los ayuntamientos de Jalapa, Macuspana y Cunduacán, donde atendió asuntos laborales, administrativos, jurídicos y patrimoniales.
Entre 2021 y 2024 también participó en trabajos técnicos, normativos y jurídicos relacionados con comisiones y proyectos del Congreso de Tabasco. Su trayectoria incluye litigios en materias civil, laboral y electoral.
Su incorporación proporciona capacidad técnica, pero también marca una separación respecto del equipo que acompañó a Baca.

Güemes, fuera
El cambio dejó fuera de la Secretaría del Ayuntamiento a Carlos Alberto Ramón Güemes, quien durante los días posteriores al operativo federal se mantuvo públicamente identificado con la defensa política del alcalde con licencia.
Güemes había confirmado los cateos, informado que Baca preparaba su defensa y cuestionado la actuación de Morena frente al expediente. Incluso acusó a la dirigencia estatal de utilizar la investigación como “botín de guerra” rumbo a las elecciones de 2027.
Su permanencia resultaba difícil de conciliar con la nueva conducción municipal. No sólo pertenecía al equipo anterior: se había convertido en una de las voces políticas más visibles a favor de Baca. Mantenerlo habría significado conservar en el centro del Ayuntamiento a un funcionario cuya posición respondía a la administración desplazada.
La llegada de Sánchez Ricárdez, por tanto, no fue un relevo de trámite. María Eliza retiró al grupo de Baca una oficina desde la cual se controla la relación con los regidores, se procesan los acuerdos del Cabildo y se sostiene jurídicamente la actuación municipal.

Seguridad clave
El segundo nombramiento alcanzó un área todavía más sensible. Luis Enrique Martínez Estrada asumió la Dirección de Seguridad y Protección Ciudadana con más de 20 años de experiencia en corporaciones federales.
Entre 2002 y 2014 formó parte de Seguridad Regional de la Policía Federal; de 2014 a 2019, de la División de Gendarmería. Posteriormente trabajó en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara y estuvo adscrito a la Guardia Nacional en Cuautla, Morelos.
Es licenciado en Derecho y cuenta con estudios como técnico superior universitario en Seguridad Pública. La encomienda formal es fortalecer la prevención, la atención ciudadana y la coordinación con las instituciones estatales y federales.
Su llegada adquiere un peso especial porque la Policía Municipal quedó alcanzada por el expediente abierto después del operativo del 19 de agosto. Entre los primeros vinculados a proceso aparece un elemento municipal investigado por tortura; durante los cateos también fueron asegurados uniformes policiacos, armas y equipo táctico.
Martínez Estrada recibe, por ello, algo más complejo que una corporación municipal: deberá revisar mandos, recuperar canales de coordinación y ofrecer garantías de que la estructura policiaca responderá a la nueva autoridad y no a los intereses que pudieran aparecer dentro de las investigaciones.
Nueve días
La reunión con Javier May completa una secuencia acelerada. El 19 de agosto, la FGR desplegó el operativo que dejó ocho detenidos, 14 inmuebles cateados, 25 vehículos y 15 armas aseguradas. Baca sostuvo posteriormente que la investigación incluía seis posibles delitos, aunque la autoridad federal deberá precisar cuáles corresponden al alcalde y cuáles a otros indagados.
El 22 de agosto, el Cabildo aprobó su licencia por 90 días y designó a María Eliza, entonces síndica de Hacienda, como presidenta municipal interina.
Reorganización municipal
Nueve días
Del operativo federal a la coordinación directa con el Gobierno de Tabasco.
19 de agosto
El expediente entra al Ayuntamiento
La FGR despliega el operativo en Paraíso: ocho detenidos, 14 inmuebles cateados, 25 vehículos y 15 armas aseguradas.
Qué cambia: la crisis deja de ser política y adquiere consecuencias judiciales y administrativas.
Fuentes: Ayuntamiento de Paraíso, FGR y seguimiento hemerográfico de El Tabasqueño.
Tres días después, la alcaldesa denunció detonaciones contra su domicilio y reveló que había recibido amenazas e intimidaciones. Aun así, descartó dejar el cargo y anunció que cubriría las áreas necesarias para mantener funcionando la administración.
El sábado removió a Güemes, colocó a un abogado con experiencia municipal en la Secretaría del Ayuntamiento y entregó la seguridad a un exintegrante de corporaciones federales. El lunes llevó esa nueva estructura ante el gobernador.
Nueva etapa
La reunión no resuelve por sí misma los problemas de Paraíso. Permanecen abiertas las investigaciones de la FGR, existen cargos municipales por cubrir y todavía deberá demostrarse que los cambios producen estabilidad administrativa y mejores servicios.
Pero la secuencia permite identificar hacia dónde se mueve el gobierno interino: primero aseguró la legalidad de la sucesión; después comenzó a separar de las áreas estratégicas al equipo de Baca; enseguida reforzó la conducción jurídica y la seguridad, y finalmente abrió una línea directa con el Gobierno estatal.
María Eliza llegó al cargo como una solución legal ante la ausencia del alcalde. Nueve días después comienza a ejercerlo como una autoridad propia. La reunión con Javier May expresa esa transición: Paraíso ya no está administrando solamente la ausencia de Baca; está construyendo un gobierno sin él.
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