PARAÍSO.— Alfonso Baca Sevilla solicitó licencia por 90 días para separarse de la Presidencia Municipal de Paraíso y concentrarse en su defensa jurídica. El Cabildo aprobó por unanimidad la petición y formalizó la llegada de María Eliza Hernández Flores como presidenta municipal en funciones.
La decisión transforma jurídicamente lo que hasta ahora era una ausencia física y políticamente inocultable. Baca ya no intenta gobernar desde Ciudad de México ni mediante mensajes transmitidos por sus colaboradores: durante los próximos tres meses permanecerá separado formalmente del cargo.
Hernández Flores, segunda regidora y síndica de Hacienda, asumió la conducción municipal conforme al artículo 63 de la Ley Orgánica de los Municipios del Estado de Tabasco, que establece que las faltas temporales del presidente serán cubiertas por quien ocupe la segunda regiduría.
El relevo, sin embargo, no cerró la disputa política. Mientras María Eliza comenzaba a ejercer el mando, el secretario del Ayuntamiento, Carlos Alberto Ramón Güemes, reapareció como defensor de Baca y llamó a participar en una marcha convocada para este 23 de agosto. Denunció una presunta “campaña de miedo” en redes sociales para inhibir la asistencia.

Licencia formal
La sesión extraordinaria se realizó este sábado 22 de agosto a puerta cerrada en el Ayuntamiento de Paraíso. La licencia y el procedimiento de suplencia recibieron el respaldo unánime de Misleida Magaña Flores, tercera regidora; Selena del Carmen Gómez Chacha, cuarta regidora, e Israel Palma Rodríguez, quinto regidor.
Una vez aprobado el acuerdo, el secretario del Ayuntamiento, Carlos Alberto Ramón Güemes, tomó la protesta de ley a María Eliza Hernández. No hubo una competencia entre aspirantes ni una elección libre de nueva alcaldesa: se activó el orden de suplencia establecido en la legislación municipal.
La diferencia es importante. Baca no fue destituido ni perdió definitivamente el cargo. Obtuvo una licencia temporal y conserva la posibilidad jurídica de regresar cuando concluya el periodo autorizado, siempre que su situación procesal se lo permita.
Para defenderse
El secretario del Ayuntamiento, Carlos Alberto Ramón Güemes, explicó que Baca decidió separarse temporalmente para concentrarse en su defensa. “Al final del día, ese tema es un tema de orden legal”, sostuvo. Corresponderá al alcalde con licencia, añadió, recurrir a los mecanismos jurídicos “para acreditar lo que es su inocencia”.
La explicación confirma el primer efecto político formal del operativo federal: Baca dejó temporalmente el gobierno para atender su expediente. Hasta antes de la sesión sostenía que continuaba ejerciendo desde Ciudad de México y que regresaría cuando concluyera sus compromisos. Ahora existe una licencia aprobada: Baca deberá ocuparse de su defensa; María Eliza, del Ayuntamiento.
El presidente con licencia reveló en un video que la FGR investiga posibles delitos de uso ilícito de atribuciones y facultades, tortura, portación de arma sin licencia, portación de armas reservadas a las Fuerzas Armadas, posesión ilícita de hidrocarburos y posesión de narcóticos. Negó todas las conductas y acusó una persecución política.

Güemes aseguró, sin presentar pruebas, que en redes sociales se difundían versiones sobre posibles operativos y nuevas detenciones durante la movilización. Atribuyó esos mensajes a “mentes perversas”, pidió actuar “con mesura” y defendió el derecho de los habitantes a manifestarse pacíficamente. Aunque la convocatoria se presenta como una expresión ciudadana, ocurre alrededor de la defensa de Baca y se perfila también como un acto de respaldo político al alcalde con licencia.
El pronunciamiento coloca al secretario en una posición institucionalmente delicada: forma parte del gobierno que ahora encabeza María Eliza, pero continúa actuando como vocero político del presidente separado del cargo. Paraíso tiene una nueva responsable administrativa, aunque dentro del Ayuntamiento permanece activa la estructura que busca conservar la base de apoyo de Baca. La licencia resolvió quién firma y gobierna durante 90 días; no terminó la disputa por el control político del municipio.
PODER DIVIDIDO
Baca conserva el cargo; María Eliza ejerce el gobierno.
Presidente constitucional
Alfonso Baca Sevilla
Presidenta en funciones
María Eliza Hernández Flores
Fuente: Ayuntamiento de Paraíso y Ley Orgánica de los Municipios del Estado de Tabasco, artículo 63.
Nómina y vacantes
La presidenta en funciones colocó el pago de los trabajadores entre sus primeras prioridades. Hernández Flores dijo que buscará que los colaboradores municipales “puedan tener en tiempo y forma sus pagos. Ésa es nuestra mayor preocupación”, y remarcó que “la gobernabilidad de nuestro municipio es lo más importante”.
También confirmó una nueva sesión extraordinaria para revisar las vacantes y la situación de las áreas afectadas por las detenciones. “Trabajaremos eso el día lunes; tenemos una sesión extraordinaria para ver temas específicos de la administración y, con respecto a nuestros directores y secretarios, también tocaremos el tema”, señaló.
Ésa será su primera prueba: restablecer la cadena de mando, autorizar pagos, mantener los servicios y resolver quién responderá por las oficinas cuyos titulares ya no se encuentran trabajando normalmente.
Corre el plazo
La licencia coloca un plazo verificable sobre la crisis municipal. Durante 90 días, María Eliza ejercerá las funciones de presidenta mientras Baca conserva formalmente la titularidad con licencia.
Si al concluir ese periodo Baca está en condiciones jurídicas de regresar, podrá buscar su reincorporación. Si la separación supera los 90 días, dejará de considerarse temporal y deberá activarse la ruta correspondiente a una falta definitiva, conforme al propio artículo 63.
La intervención del Congreso local no es automática al vencer el plazo. Dependerá de que se configure una vacante definitiva y de que no pueda resolverse mediante el suplente registrado o los mecanismos municipales previstos por la ley.
Paraíso ya no gobierna mediante encargos verbales enviados desde una pantalla. Tiene una presidenta en funciones, una licencia aprobada y un plazo de 90 días. Baca no fue destituido, pero dejó temporalmente el poder para defenderse. El Ayuntamiento, por su parte, dejó de esperarlo.
“Traición” y amenazas
La sustitución ya produjo otra disputa. En redes sociales, simpatizantes de Baca acusaron a Hernández Flores de “traicionar” el proyecto político que los llevó al Ayuntamiento.
Hernández Flores evitó confrontarse: “Si en esta ocasión mis compañeros regidores me dieron el voto a favor es porque ven en mí esa confianza”. Sobre las amenazas y señalamientos, aseguró que no cuenta con protección especial: “No traigo ninguna escolta ni nada. Creo que estoy tranquila con la situación”.
La reacción muestra que la suplencia no sólo reorganizó administrativamente al Ayuntamiento: también movió los equilibrios del grupo que llegó al poder con Baca. Para unos fue continuidad institucional; para otros, el primer deslinde interno frente al alcalde investigado.
La funcionaria reconoció además que los señalamientos y amenazas divulgados en redes sociales le preocupan por ella y por su familia. Negó contar con escoltas de la Fiscalía estatal y aseguró que permanece tranquila.
Sin reloj automático
El artículo 63 señala que las licencias que no excedan de 90 días se consideran temporales y que aquellas que superen ese plazo tienen carácter definitivo. Sin embargo, el comunicado del Ayuntamiento solamente habla de una ausencia temporal y no informa si Baca presentó una solicitud escrita de licencia.
La diferencia no es menor. Si existe una licencia, debe precisar su duración, expresar una causa justificada y contar con la aprobación de cuando menos dos terceras partes de los integrantes del Ayuntamiento.
Si no existe, resulta impreciso afirmar que ya comenzó automáticamente un plazo de 90 días. El acta de la sesión deberá establecer cómo fue acreditada la ausencia, cuál es su duración y bajo qué condiciones podría concluir la suplencia.
Tampoco el transcurso del tiempo destituye por sí mismo a Baca. Una eventual vacante definitiva necesitaría otra causa jurídica, otro acuerdo y la aplicación del procedimiento previsto en el artículo 62. Dependiendo del supuesto, podría entrar el suplente registrado o abrirse una intervención distinta del Ayuntamiento o del Congreso local.
Gobierno sin Baca
María Eliza Hernández Flores recibió el mando de un municipio bajo presión federal, con funcionarios detenidos, áreas por revisar y una plantilla laboral que espera certeza.
Su primera responsabilidad será mantener funcionando el Ayuntamiento. La segunda, demostrar que la continuidad no servirá para proteger personas, ocultar documentos ni prolongar las formas de operación del gobierno anterior.
Alfonso Baca conserva el cargo constitucional y su derecho a defenderse. Pero el Ayuntamiento ya resolvió que su ausencia no puede seguir dictando el ritmo de Paraíso.
Desde este sábado, María Eliza preside, firma y responde. Baca conserva el título mientras prepara su defensa fuera del municipio.
Paraíso no lo destituyó. Hizo algo políticamente más inmediato: dejó de esperarlo.
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