El Instituto Electoral de Tabasco solicitó 321 millones de pesos para operar y preparar las elecciones, pero el Congreso sólo autorizó 185. La diferencia equivale a un recorte real de 42 por ciento. Tras pagar prerrogativas a partidos, el organismo dispondrá de apenas 108 millones para sostener toda su estructura técnica.
El INE defendió la permanencia de los OPLES ante la reforma electoral, advirtiendo que eliminarlos no generaría ahorros y sí riesgos operativos, al cargar al árbitro nacional funciones locales especializadas con impacto democrático directo.



