NACAJUCA.— Las celebraciones públicas dicen más de una ciudad que los discursos. En Nacajuca, el encendido del árbol navideño y la iluminación del Parque Central marcaron el inicio de la temporada decembrina con un acto simbólico que combina tradición, uso del espacio público y un mensaje de convivencia en tiempos donde la vida comunitaria suele fragmentarse.
El evento fue encabezado por el presidente municipal Roberto Ocaña Leyva, acompañado por su esposa, presidenta honoraria del Sistema DIF Nacajuca, en un acto que reunió a familias completas en la plaza central.
La escena fue sencilla: luces, cuenta regresiva y el parque convertido nuevamente en punto de encuentro, un recurso urbano que no siempre logra convocar.

| PUNTO POR PUNTO | Arranque de las fiestas decembrinas | |
|---|---|
| Evento | Encendido del árbol e iluminación del Parque Central |
| Encabezado por | Roberto Ocaña Leyva, alcalde de Nacajuca |
| Acompañamiento | Sistema DIF, cabildo y autoridades municipales |
| Asistentes | Familias nacajuquenses |
| Objetivo | Iniciar celebraciones decembrinas y fortalecer la convivencia |
Junto al alcalde estuvieron el secretario del Ayuntamiento, Juan Luis Pérez Isidro, integrantes del cabildo y representantes de las festividades cívicas, como la Señorita Independencia y la Señorita Revolución, en una ceremonia que buscó equilibrar lo institucional con lo comunitario. Más que un acto protocolario, la apuesta fue ocupar el espacio público con un mensaje de cercanía.
En su mensaje, Ocaña Leyva destacó el trabajo de rehabilitación y cuidado de la plaza central y subrayó el carácter simbólico del encendido: el inicio de una serie de actividades decembrinas organizadas por el Ayuntamiento para las familias del municipio. La declaración, breve y medida, evitó el tono grandilocuente y puso el acento en la convivencia.
El fondo del evento va más allá de la iluminación. En municipios como Nacajuca, donde la vida cotidiana se dispersa entre colonias y comunidades, recuperar el parque como punto de reunión implica también una lectura urbana: espacios cuidados generan mayor apropiación ciudadana y reducen la percepción de abandono.
El Ayuntamiento reiteró su compromiso de mantener espacios públicos con luz, armonía y tradición, una narrativa que, aunque recurrente en estas fechas, adquiere sentido cuando se traduce en actividades constantes y no sólo en actos aislados. Lo que sigue será sostener la agenda decembrina sin perder el carácter familiar que marcó el arranque.
La Navidad, al menos en su primer gesto, volvió a colocar al centro de Nacajuca como escenario compartido. El reto será que esa luz no se apague con el calendario.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí



