En el mundo del espectáculo hay carteles que se miran como un póster cualquiera y otros que, apenas aparecen, te obligan a ajustar el foco. La Feria Tabasco 2026 pertenece a la segunda categoría: una edición que quiere mostrarse como la joya del sureste y que, a fuerza de nombres, números y estrategia, busca entrar al mismo terreno donde juegan los festivales más potentes de México.
Desde este lunes, cuando el gobernador Javier May Rodríguez soltó el anuncio durante su conferencia, quedó claro que la llamada Fiesta del Pueblo no será una feria más. Tiene la ambición de un concierto en el Zócalo, el músculo de un festival internacional y el corazón de una tradición que los tabasqueños llevan tatuada desde generaciones.
La apuesta viene cargada: 2.5 millones de visitantes, 844 millones de pesos en derrama económica, artistas de peso y un discurso donde la cultura se defiende como un derecho, no como un lujo.
Porque si algo dejó claro el gobernador es que aquí nadie pagará un peso por entrar a los espectáculos estelares. “Son gratuitos, son para todas y todos”, dijo con la naturalidad de quien sabe que esa frase, en tiempos donde un boleto VIP puede costar lo mismo que la renta, se escucha casi como un acto de rebeldía.

UNA FERIA QUE SE SIENTE COMO SHOW NACIONAL
La secretaria de Turismo y Desarrollo Económico, Katia Ornelas Gil, llevó la conversación a otro nivel. Con una precisión de productora ejecutiva, anunció que la feria tendrá una inversión de 100 millones de pesos, cifra que suena a presupuesto de gira internacional, pero que aquí se usará para mover al estado entero.
Y no exagera: la feria genera hospedaje, ventas, consumo local, empleos y, sobre todo, una proyección económica que se siente como un reflector gigante apuntando al mapa de México.
Ornelas lo dijo con esa emoción que uno escucha cuando alguien presenta la alfombra roja de una película: “La Feria Tabasco es única, profundamente nuestra, no existe en ningún otro lado”. Y sí, tiene razón. No hay otra celebración con esta mezcla de identidad, música, belleza, tradición y orgullo colectivo.




EL CARTEL QUE QUIERE SONAR EN TODO EL PAÍS
Lo más jugoso de toda feria —para el público, para los medios y para los fans— es quién se sube al escenario. Y aquí la lista parece sacada del tablero de los grandes promotores: Enrique Iglesias, Los Tigres del Norte, Grupo Frontera y una alineación de artistas regionales y talento local que hacen del Foro Tabasco un escenario que, este año, se moverá al Complejo Deportivo Olimpia XXI para soportar multitudes.
Sí, se lee así de grande: el recinto tendrá capacidad para 90 mil personas, cifras que recuerdan a estadios donde se escriben capítulos completos de la cultura pop. A eso súmele que aún faltan por revelarse los artistas especiales del 8 y 10 de mayo. Es decir, todavía hay sorpresa bajo la manga… y en el espectáculo eso siempre es sinónimo de expectativa y conversación.




LA PREFERIA: UNA PASARELA CULTURAL CON IDENTIDAD
Pero el show no empieza en mayo. Este año la preferia arrancará desde el 9 al 30 de abril, encendiendo motores con tradición pura: elección de la Flor Tabasco, recorridos por los 17 municipios, eventos culturales, visitas oficiales y la ya icónica imposición de bandas, que este año tendrá como invitado musical al Grupo Cañaveral.


La agenda parece escrita por un cronista obsesionado con la logística:
– Pre-registro del 9 al 13 de febrero
– Inscripción oficial del 20 al 22 de febrero
– Capacitación del 8 al 17 de marzo
– Presentación a medios el 19 de marzo
– Declaratoria de huéspedes distinguidas el 28 de abril
– Y la gran coronación el 30 de abril, con la voz de Natalia Jiménez
Todo con el sello del evento que más identidad genera entre los tabasqueños.
EL DESFILE QUE SE VUELVE POSTAL
Otro de los momentos que vuelven multicolor la capital tabasqueña es el tradicional desfile de carros alegóricos, programado para el 26 de abril. Saldrá del Malecón de Villahermosa y llegará al Velódromo de la Deportiva. Será una pasarela rodante de creatividad artesana, capaz de convertir a cada municipio en una postal viva. Y claro, viene con premios: 200 mil, 100 mil y 50 mil pesos para los tres mejores.
La maquinaria de la feria ya está en marcha. Incluso los espacios comerciales iniciarán su preventa del 15 de enero al 15 de febrero, exclusivamente a través de la plataforma oficial SIGEF, como lo subrayó Turismo: nada de intermediarios, nada de coyotes, nada fuera del guion.
UNA FERIA QUE QUIERE ESCRIBIR SU PROPIA LEYENDA
Si algo distingue esta edición es su ambición. Es una feria que quiere competir, que quiere sonar, que quiere atraer prensa nacional, que quiere llenar hoteles y que, al mismo tiempo, quiere seguir siendo la fiesta del pueblo donde cualquiera puede ver a un artista internacional sin pasar por taquilla.
En un país donde los espectáculos se han convertido en símbolo de desigualdad, la Feria Tabasco 2026 se planta como ese rarísimo punto medio donde la cultura, el entretenimiento y la identidad caminan juntos. Una feria que se sabe tradición, pero que quiere vestirse de tendencia. Que se sabe local, pero que piensa en grande. Que mira al Edén tabasqueño, pero que quiere proyectarlo al país entero.
La conversación apenas empieza. Y si algo sabe el mundo del espectáculo es que las grandes historias comienzan así: con una promesa, un cartel poderoso y una multitud dispuesta a llenar los pasillos, los foros y las redes sociales.


