OJO VISOR / POR JACINTO LÓPEZ / 30/10/26
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Ahora que la revista Proceso ha revivido el tema del fraude en la compra de un viejo edificio e inservible por parte del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco que utilizaría para sus oficinas, y que ciertamente el consejero electoral del Instituto Nacional Electoral debió ser encarcelado a como se hizo con dos ex-consejeros implicados en el mismo asunto, bien vale la pena rememorar como se fraguó ese robo a la institución electoral.
Durante años el Instituto Electoral que paga una millonaria cantidad en rentas en la calle Sarlat de Villahermosa donde actualmente es su sede, realizó ahorros internos con el que se pensaba adquirir un inmueble para sus oficinas y con ello ahorrarse recursos económicos de dicha renta, por lo que teniendo un guardado de aproximadamente 38 millones de pesos, armó una Comisión Especial de Adquisición, integrado por tres consejeros, Gustavo Rodríguez Castro, Héctor Aguilar Alvarado, y Jorge Montaño Ventura, quienes serían los responsables de buscar un inmueble, supervisar que estuviera en buen estado y que se vendiera a buen precio para que se pudiera adquirir y con ello trasladar sus instalaciones al lugar donde se comprara, para ahorrarse el pago de rentas.
Los entonces tres consejeros se dieron a la a tarea de buscar un inmueble, por lo que después de buscar por todo Villahermosa el lugar apropiado, fue Jorge Montaño Ventura el que propuso adquirir un viejo edificio ubicado en el periférico Carlos Pellicer Cámara en la colonia Tamulté, cuyo costo superaba en mucho a otros edificios mejor ubicado, en mejores condiciones físicas y a un menor precio, imponiéndose la decisión de Montaño para que finalmente se adquiriera, por lo que fue la escritura fue protocolizada en la Notaría Pública número 27 cuyo titular es Adán Augusto López Hernández.
Fueron varios los factores que incidieron para que fuera en la Notaría Pública número 27 donde se protocolizara el documento de compra-venta del viejo edificio, que ahora luce inservible para ser usado como oficina por lo que se utiliza como bodega, el primero de ellos, es que el presunto dueño de la propiedad era Gilberto Galassi Cevallos, de origen veracruzano, un agiotista y usurero, que en realidad era prestanombre de Adán Augusto López Hernández, por lo que en esa misma notaría se venían realizando otras operaciones presuntamente fraudulentas, como el hecho de obligar a personas deudoras de Gálassi, quien les había prestado dinero y por los réditos ya no podían pagar, que dejaban en garantía de pago sus escrituras, a rematarle sus propiedades al mismo prestamistas y ahí mismo, en esa notaría se protocolizaba la compra venta leonina; segundo, porque en ese entonces el director de Administración del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco, era Carlos Iñiguez Rosique, mejor conocido como Caliche, que era y sigue siendo incondicional del Senador de la República, y tercero, porque ya desde entonces, el entonces consejero electoral local, Jorge Montaño Ventura también era incondicional de Adán Augusto López.
La Comisión Especial de adquisición, integrado por los entonces consejeros Gustavo Rodríguez Castro (tío del Chapucero), Héctor Aguilar Alvarado y Jorge Montaño Ventura, determinaron que el edificio de periférico, ubicada en la colonia Tamulté de las Barrancas, era la mejor opción, por lo que en el año 2011 el Instituto Electoral, cuyo presidente del consejo era Rosendo Gómez Piedra, compró el edificio para sus oficinas en 32 millones 600 mil pesos. Luego vinieron los problemas, cuando se pretendió cambiar al personal y todos los útiles de oficina se descubrió que el edificio no servía, no aguantaría el peso de todo el personal que correría peligro en caso de trasladarlo a ese lugar, por lo que vinieron las denuncias públicas y ante la presión, la propia Contraloría Interna del Instituto Electoral intervino, y en noviembre de 2012, determinó que estaba sobrevaluada en ocho millones de pesos más cuatro millones de otros gastos por lo que los daños al patrimonio del órgano electoral ascendían a más de 12 millones de pesos, y alguien tendría que pagar las consecuencias y no eran otros, mas que los integrantes de la comisión de adquisiciones; la Cámara de Diputados local hizo lo propio, reprobó la cuenta pública 2011 del IEPCT, y el Organo Superior de Fiscalización del Estado interpuso la demanda penal ante la Procuraduría ahora Fiscalia General del Estado, por lo que comparecieron los siete consejeros electorales y varios ex-funcionarios, entre estos Caliche, primero en calidad de testigos y posteriormente como probables responsables del fraude a las arcas de la institución electoral.
Ya en el año 2015, se liberaron las ordenes de aprehensión en contra de Gustavo Rodríguez Castro y Héctor Aguilar Alvarado, quienes fueron detenidos y recluidos en el Centro de Inserción Social del Estado de Tabasco (CRESET), mientras que Jorge Montaño Ventura, que debía correr la misma suerte, se salvó porque ya era magistrado del Tribunal Electoral de Tabasco, cargo al que llegó al ser nombrado en el Senado de la República, en donde jugó un papel relevante el entonces Senador de la República, Humberto Domingo Mayans Canabal, cuñado de Adán Augusto López Hernández, quien cabildeo en el Senado para que Montaño fuera elegido magistrado, por lo que las ligas de Montaño con el Adancismo es indisoluble. Toda la carrera electoral de Montaño se lo debe a Adán que se convirtió en su padrino político.
Para enjuiciar a Montaño había que desaforarlo, por lo que el Congreso local realizó el juicio de procedencia, pedido por la autoridad penal, y por mayoría de votos lo dejaron sin fuero para que fuera aprehendido, por lo que Jorge Montaño huyó de Tabasco, algunos dicen que se fue a Guatemala, mientras se resolvía su problema, otros, que se escondió en la propia capital del país, en tanto que sus abogados prosiguieron con su litigio por lo que interpusieron un amparo que lo salvó de ir a la cárcel, y posteriormente el juez de la causa que llevaba su procedimiento, determinó que no había causa que proseguir porque no había los elementos suficientes para meterlo a la cárcel, pero al igual que Gustavo Rodríguez y Héctor Aguilar, el juez penal que conoció del asunto también liberó una orden de aprehensión en su contra por lo que huyó de la entidad, como entonces entender que si los ex-consejeros estaban presos por el presunto delito de ejercicio indebido del servicio público, de acuerdo al expediente 15/2015, dos años después, el juez determinó que en el caso de Montaño no había delito que perseguir porque no se contaba con suficientes elementos, algo extraño pasó, alguien movió sus influencias en el Tribunal Superior de Justicia para que se exonerara a Montaño, quien una vez que había pasado el peligro de ir a la cárcel, se reintegró como magistrado del Tribunal Electoral de Tabasco (TET), y como una burla hasta fue elegido presidente de dicho organismo.
Con los recursos económicos mala habidos, Jorge Montaño Ventura se compró un Audi del año color azul, muy bonito por cierto, que hasta tuvo el descaro de llevarlo a presumir a las instalaciones del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco, por lo que las especulaciones sobre como lo había adquirido no se hicieron esperar, pero en honor a su cinismo, ni siquiera se inmutó.
Por su parte, el ex-director de Administración del Instituto Electoral, Carlos Iñiguez, mejor conocido como Caliche, con la parte que le tocó se volvió accionista de un panteón particular que se construía en su natal Cárdenas, una especie de Recinto Memorial de Villahermosa; pero como lo del agua se va al agua, años después cuando se estaba divorciando, no le quedó más remedio que entregarle sus acciones de ese panteón a su ex-mujer como parte de la repartición de sus propiedades, por cierto, muy escasas, hoy es un potentado con sus nuevas propiedades.
El Ojo Visor, que en todo está, dio puntualmente seguimiento a todo lo que pasaba en el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, nuestro trabajo de investigación nos fue llevando a conocer y publicar todo el entramado de corrupción que se había realizado con los recursos públicos del instituto, al grado, que dos personajes intervinieron, de acuerdo a su conveniencia para intentar frenar mi trabajo de investigación, uno por medio de las amenazas, el otro recurriendo a la amistad, pero sin lograr mayores cosas, ya que si algo nos caracteriza, es la objetividad de nuestras publicaciones como parte del compromiso con la sociedad. Lo que publica un periodista, si es que quiere trascender, es ganarse la objetividad de la sociedad con sus publicaciones, y creo que eso lo hemos logrado a base de trabajo serio y profesional, buscando ser lo mas objetivo posible.
Recuerdo que ante los señalamientos que hice en contra de Carlos Iñiguez (Caliche) al que vinculé con el fraude que sufrió el instituto, recibí una serie de amenazas, mentadas de madre, y que me atuviera a las consecuencias porque no sabía con quienes me estaba metiendo, por parte de su padre Carlos Iñiguez Zurita, que sin medir las consecuencias de su actos, por medio de correos electrónicos me increpó, ante lo que no me quedé callado, lo denuncie públicamente.
Eran tan fuertes los señalamientos del fraude en el Instituto Electoral y la implicación de Caliche, que debó de confesar públicamente, que un día recibí una llamada telefónica, una voz amable, que me dijo: “no me chingues tanto a Caliche, es mi amigo, no seas cabrón, tú también eres mi amigo, y entre amigos nos respetamos”, se trataba del notario Adán Augusto López Hernández que intervenía para tratar de parar lo que llamó golpeteo político hacia su amigo Caliche, por lo que la respuesta fue que soy amigo de la verdad. De Adán yo era conocido, sus amigos estaban contados y con Caliche jamás hubo amistad. Kle dediqué una columna más, lo suficiente para evidenciarlo y proseguí con otros temas.
Años después siendo gobernador, el hombre que se reunía con sus amigos de la prensa, y sus amigos políticos, Adán Augusto López, quizás mal aconsejado decidió acabar con la prensa de Tabasco, le cerró los espacios a la mayoría de los periodistas, salvo dos o tres de sus incondicionales, pero si su objetivo era acabar con el periodismo en Tabasco, resulta que no lo logró, y ese ese periodismo el que lo ha desenmascarado en todo su esplendor de corrupción y que terminará por sepultarlo políticamente.
En realidad Jorge Montaño si debió ir a la cárcel cuando menos unos meses, el tiempo que estuvieron recluidos los ex-consejeros Gustavo Rodríguez y Héctor Aguilar, pero el padrinazgo político de Adán Augusto López lo salvó, y ahora que cayó Guadalupe Taddei como consejera electoral presidenta del Instituto Nacional Electoral, toda la podredumbre del consejero electoral Jorge Montaño Ventura está saliendo a relucir como pieza clave del Adancismo está saliendo a relucir, ese Adancismo que está obsesionado en no dejar gobernar a Tabasco, al gobernador Javier May, y que añora con volver al poder en la entidad, pero lo logrará por todas las manchas que pesan sobre su persona, sobre todo por havger consentido la creación del grupo delincuencial La Barredora que tanto daño le ha hecho a la entidad.
OJITOS
La muerte del ingeniero Cuauhtemoc Cárdenas Solorzano, es una de las más lamentables del país, por todo lo que le aportó a la democracia, su bagaje político le permitió transitar por las aguas turbulentas de la política, logrando grandes reconocimientos, porque a partir de su escisión del PRI, la vida democrática del país fue cambiando.
Con su muerte, también se presentaron vivales que rememoraron su lucha histórica condenando el pasado, cuando a la mala, por la caída del sistema que operaba la secretaría de Gobernación, que organizaba las elecciones, y que estaba a cargo de Manuel Bartlett se cometió el peor fraude de la historia, y eso vivales que salieron a condenar el pasado al mostrar sus condolencias por la muerte del ingeniero Cárdenas, curiosamente en el pasado cuando estaban al servicio del gobierno priistas, fustigaron con fiereza al hijo de Tata Lázaro. Ver para creer.




