El Instituto Nacional Electoral (INE) comenzó a desmontar decisiones heredadas de Guadalupe Taddei, mientras prepara las elecciones de 2027. En su primera sesión bajo la presidencia provisional de Blanca Yassahara Cruz García, frenó nombramientos cuestionados y aprobó reglas para ampliar la participación femenina en las gubernaturas.
La jornada del 29 de octubre mostró dos caras del organismo. Por un lado, la obligación de garantizar elecciones con paridad; por otro, la necesidad de revisar decisiones administrativas y posibles vínculos políticos. El relevo de la presidencia dejó de ser un trámite para convertirse en una disputa por el control institucional.
Nombramientos bajo sospecha
La discusión más áspera ocurrió durante la designación de consejerías de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE). Representantes partidistas cuestionaron propuestas elaboradas antes de la renuncia de Taddei y exigieron revisar sus antecedentes.
Las objeciones alcanzaron a Guerrero, Oaxaca y Veracruz, donde surgieron señalamientos sobre posibles relaciones políticas y vínculos con proveedores. El Consejo decidió posponer las propuestas de Guerrero y Oaxaca, mientras las candidaturas de Veracruz no reunieron los votos necesarios.
En Oaxaca quedó pendiente la propuesta de Flor Angélica Enríquez García, cuestionada por presuntos vínculos partidistas y cercanía con el grupo de Taddei. En Guerrero, las objeciones alcanzaron a Víctor de la Paz Adame, entre otros perfiles considerados.
El caso veracruzano añadió otra dimensión. Claudia Iveth Meza Ripoll fue señalada por presuntos vínculos con el proveedor Alfredo Hernández Casillas, relacionado con las controversias de la administración anterior. Ninguno de estos señalamientos constituye, por sí mismo, responsabilidad acreditada.
NOMBRAMIENTOS EN DISPUTA
La nueva conducción del INE revisa decisiones pendientes tras la salida de Guadalupe Taddei.
El Consejo dejó pendiente la designación para revisar los antecedentes y cuestionamientos relacionados con los perfiles propuestos.
El poder heredado
La intervención de los partidos obligó a revisar incluso las evaluaciones utilizadas para seleccionar funcionarios. El acuerdo incorporó la decisión de excluir las valoraciones realizadas por Taddei, una señal del nuevo equilibrio dentro del Consejo General.
El representante de Somos, Emilio Álvarez Icaza, sostuvo que era necesario proteger la confianza institucional y comprobar que las personas designadas no estuvieran sujetas a investigaciones.
El representante de Morena también respaldó revisar las propuestas. La coincidencia entre distintas fuerzas partidistas reveló el costo político de mantener nombramientos cuestionados, aun cuando habían avanzado bajo los procedimientos de la anterior presidencia.

Sin embargo, el freno no significó paralizar todas las designaciones. El INE aprobó 15 consejerías y dos presidencias de organismos locales. También dejó vacantes cuatro presidencias estatales y una consejería en Veracruz.
Quedaron sin designación las presidencias de Baja California Sur, Campeche, Coahuila y Tamaulipas. En Veracruz tampoco se cubrió la consejería pendiente. Para estas posiciones, la designación exige una mayoría calificada de ocho votos.
Paridad obligatoria
Mientras se discutían los nombramientos, el INE aprobó las reglas que obligan a los partidos a postular mujeres en al menos nueve de las 17 gubernaturas que se disputarán en 2027.
La consejera Carla Humphrey Jordan, presidenta de la Comisión de Género, explicó que las candidaturas femeninas deberán ubicarse en elecciones competitivas. La intención es impedir que la paridad se cumpla únicamente mediante postulaciones en estados donde los partidos tienen pocas posibilidades de victoria.
Humphrey recordó que, desde los primeros acuerdos de paridad en gubernaturas, 13 mujeres han resultado electas gobernadoras. Sin embargo, advirtió que “persisten las barreras estructurales que han impedido históricamente la llegada de mujeres a los máximos cargos de decisión política”.
La regla introduce una exigencia concreta para las dirigencias partidistas: no bastará con distribuir candidaturas por género. También deberán demostrar que las mujeres cuentan con oportunidades reales de competir por el poder estatal.
PARIDAD EN GUBERNATURAS
Los partidos deberán garantizar candidaturas femeninas en al menos nueve de las 17 gubernaturas en disputa.
Nueve candidaturas como mínimo
Los partidos deberán postular mujeres en al menos nueve de las 17 gubernaturas en disputa. La distribución representa el mínimo exigido, no las candidaturas definitivas.
Reacomodo interno
La nueva presidencia también modificó temporalmente la integración de las comisiones del INE. Arturo Castillo Loza encabezará Organización Electoral, mientras Norma Irene de la Cruz Magaña presidirá el Registro Federal de Electores.
Además, Carla Humphrey se integrará a Vinculación con Organismos Públicos Locales y Rita Bell López Vences participará en Fiscalización. Los movimientos responden a las restricciones que impiden a Cruz integrar comisiones mientras ejerza la presidencia.
Estos ajustes permanecerán vigentes hasta que la Cámara de Diputados designe a quien concluirá el periodo presidencial dejado por Taddei. La reorganización busca mantener funcionando áreas decisivas para la preparación electoral.
NUEVO EQUILIBRIO
La presidencia provisional del INE reorganiza responsabilidades mientras se define el relevo definitivo.
Blanca Yassahara Cruz García
Encabeza temporalmente el Consejo General tras la salida de Guadalupe Taddei.
| COMISIÓN | RESPONSABILIDAD |
|---|---|
| Organización Electoral | Arturo Castillo Presidencia |
| Registro Federal de Electores | Norma de la Cruz Presidencia |
| Vinculación con OPLE | Carla Humphrey Integrante |
| Fiscalización | Rita Bell López Integrante |
| Presidencia definitiva del INE | PENDIENTE Designación de Diputados |
La prueba institucional
El escenario es delicado. El INE debe revisar nombramientos bajo cuestionamiento sin comprometer los plazos electorales. Además, necesita garantizar que las nuevas reglas de paridad se cumplan efectivamente en los 17 estados.
La presidencia provisional de Blanca Cruz enfrenta así una doble exigencia: reconstruir la confianza interna y sostener la operación de un organismo que prepara elecciones nacionales y locales.
La primera sesión dejó una señal política: las decisiones de Taddei ya no tienen garantizada continuidad. Pero el verdadero cambio no se medirá por los nombramientos detenidos, sino por la calidad de los que finalmente sean aprobados.
El INE empezó a revisar su pasado mientras organiza el futuro electoral. Su desafío será demostrar que la renovación institucional no depende únicamente de cambiar funcionarios, sino de aplicar reglas, transparencia y controles capaces de recuperar la confianza ciudadana.



