El programa Vivienda para el Bienestar se consolida como una de las estrategias sociales más amplias del actual gobierno federal, con un impacto estimado en cerca de ocho millones de familias en todo el país. La iniciativa prioriza a los hogares con menores ingresos y busca garantizar el acceso a una vivienda digna como un derecho fundamental.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el programa está dirigido a familias que, en condiciones normales, no tendrían acceso a la propiedad de una vivienda. Por ello, el enfoque se centra en la construcción de nuevas casas, la regularización de predios y el mejoramiento de viviendas ya existentes. Además, se avanza en el saneamiento de millones de créditos que se encontraban en condición impagable.
Alcances del programa Vivienda para el Bienestar
El plan contempla la construcción de 1.8 millones de viviendas a lo largo del sexenio. Durante 2025 se formalizó la edificación de cerca de 400 mil viviendas, algunas de las cuales ya fueron entregadas. Para 2026, se prevé la construcción de otras 400 mil, enfocadas principalmente en familias que perciben entre uno y dos salarios mínimos.
De esta manera, Vivienda para el Bienestar se plantea como una política pública integral. No solo atiende el déficit habitacional, sino que también promueve estabilidad social y mejores condiciones de vida.
Vivienda como eje del bienestar social
El programa parte del principio de que el acceso a la vivienda es un derecho. En ese sentido, la estrategia se articula con otros pilares del bienestar, como la educación, la salud y el empleo digno. El objetivo es que las familias cuenten con un patrimonio que les brinde seguridad y certidumbre a largo plazo.
Además, se han impulsado acciones de mejoramiento de vivienda. Durante 2025 se entregaron más de 420 mil apoyos, lo que permitió beneficiar a más de un millón de personas. Estas acciones contribuyen a elevar la calidad de vida sin necesidad de adquirir una nueva propiedad.
Avances en regularización y certeza jurídica
Otro componente clave de Vivienda para el Bienestar es la regularización de predios. Se han entregado cientos de miles de documentos y cancelaciones de hipoteca, lo que brinda certeza jurídica a familias que durante años carecieron de seguridad sobre su patrimonio.
Para 2026, las autoridades prevén regularizar más de 200 mil predios adicionales. Actualmente, existen cientos de miles de terrenos en proceso, lo que permitirá ampliar el acceso legal a la vivienda en distintas regiones del país.
Créditos saneados y apoyo financiero
El programa también ha tenido un impacto significativo en el ámbito crediticio. Al cierre de 2025, se reestructuraron y sanearon más de 4.8 millones de créditos considerados impagables. Estos ajustes incluyeron liquidaciones, reducción inmediata de saldos y modificaciones en tasas de interés.
Gracias a estas medidas, millones de familias lograron aliviar su carga financiera. Esto representa un paso importante para garantizar que el acceso a la vivienda no se convierta en un factor de endeudamiento permanente.
Metas para 2026 y visión a largo plazo
Para el próximo año, Vivienda para el Bienestar busca alcanzar el 50 por ciento de la meta sexenal en construcción de viviendas. Ya se cuenta con una reserva territorial suficiente para edificar más de 900 mil casas adicionales, lo que garantiza la viabilidad del proyecto.
En conclusión, el programa se perfila como una política estructural que combina construcción, regularización y justicia social. Su impacto no solo se mide en viviendas entregadas, sino en la mejora tangible de la vida de millones de familias en México.
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