Donald Trump volvió a escalar la tensión con Irán al publicar un mapa que identifica el estrecho de Ormuz como “nuevo territorio” de Estados Unidos, tras vencer el plazo para negociar un acuerdo.
Israel habría compartido con Estados Unidos información de inteligencia sobre un presunto plan iraní para asesinar a Donald Trump. Hasta ahora no existe confirmación oficial sobre los detalles del caso.
Estados Unidos e Irán firmaron el Memorando de Islamabad, que detiene la guerra y reabre el estrecho de Ormuz, pero deja sin resolver los misiles balísticos y el enriquecimiento de uranio, los dos temas que originaron el conflicto.
Nuevos ataques entre Irán y Estados Unidos reactivaron la tensión militar en el estrecho de Ormuz, corredor clave del petróleo mundial.
La crisis naval entre Estados Unidos e Irán coloca al Estrecho de Ormuz en el centro del riesgo energético global.
El ejército de EU destruyó seis embarcaciones iraníes e interceptó misiles al arrancar el Proyecto Libertad en el estrecho de Ormuz, mientras 20 mil marineros aguardan salir del golfo Pérsico.
Estados Unidos bloquea rutas ligadas a Irán en Ormuz y redefine el control energético global con una estrategia de presión selectiva.
El presidente Donald Trump impuso un ultimátum de 48 horas a Irán para abrir el estrecho de Ormuz, amenazando con destruir su infraestructura eléctrica. La crisis expone las fracturas del orden internacional y presiona los mercados energéticos globales.
La revelación de cooperación militar entre Irán, Rusia y China muestra un reacomodo geopolítico en medio de la crisis energética del Golfo.
Los ataques a petroleros en el estrecho de Ormuz y la escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel revelan una guerra con impacto global sobre el petróleo, la seguridad marítima y el equilibrio geopolítico.
La elección de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de Irán, tras la muerte de Alí Jamenei en los ataques de Estados Unidos e Israel, confirma que Teherán respondió a la guerra con continuidad dura, mayor peso de la Guardia Revolucionaria y una señal de desafío que complica la diplomacia regional.
Tras una semana de bombardeos, Irán mantiene su capacidad de respuesta. Trump advierte que Estados Unidos considera atacar nuevos objetivos dentro del país.













