Quien tenga que salir este lunes rumbo a Cárdenas lo hará detrás de un tráiler a vuelta de rueda. El paro de transportistas en Tabasco arranca a las 6:00 horas en el puente Los Monos, en Villahermosa. Para el oficinista, el comerciante y el estudiante que cruzan ese tramo cada mañana, la jornada empezará con retraso y con el reloj en contra.
Es la versión local de la protesta nacional que encabeza la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar). La convocatoria se replica este 26 de octubre en otros estados de la República. Los transportistas exigen seguridad en las carreteras, freno a la extorsión y al cobro de piso, además de mejoras fiscales para el sector.
No obstante, no es un bloqueo cualquiera. Es la primera jornada de un paro por tiempo indefinido, sin fecha de cierre anunciada. Por ello, lo que ocurra hoy en la Villahermosa-Cárdenas puede repetirse en los próximos días si no hay acuerdo con el gobierno federal.

Así será la caravana en la Villahermosa-Cárdenas
De acuerdo con la Canacar Tabasco, la concentración comenzará a las 6:00 horas en el puente Los Monos, a la salida hacia Cárdenas. El convoy arrancará a las 8:00 horas. Circulará en marcha lenta o carrusel, únicamente por el carril de baja velocidad, según difundió el propio gremio en redes sociales.
La caravana avanzará hasta el puente Cárdenas–Coatzacoalcos, antes Asta Bandera. Después retornará a la capital del estado. El recorrido cubre uno de los tramos con más tránsito de la entidad: por ahí se mueven trabajadores, mercancías y unidades de servicio que conectan Villahermosa con el occidente tabasqueño.
Por ello, el Gobierno de Tabasco emitió un aviso preventivo. Recomendó a la ciudadanía “tomar precauciones y anticipar sus traslados, considerando el uso de rutas alternas”. Además, pidió mantenerse informada a través de los canales oficiales, para que la protesta no se convierta en un caos vial para quien no participa en ella.
Por qué se detienen los tráileres
El reclamo lo resumió Augusto Ramos Melo, presidente nacional de la Canacar, al anunciar la medida. “¡Necesitamos soluciones!, México no aguanta más. Vamos a un paro nacional”, dijo en conferencia de prensa. A su juicio, el sector llegó a un punto en el que ya no basta con exponer los problemas.
Además, enumeró los agravios que arrastra el gremio. “El autotransporte de carga no puede seguir siendo ignorado mientras se enfrenta a la inseguridad, extorsiones, cobro de piso, carreteras deficientes, una sobrerregulación, reducción de estímulos fiscales”, insistió. La lista también incluye el mal estado de las vías y el costo excesivo de las grúas.
Sin embargo, el punto más fino está en la Ley de Ingresos 2027. La propuesta reduce de 300 a 250 millones de pesos el tope de ingresos anuales para acceder a un beneficio fiscal. Ese estímulo permite acreditar contra el ISR hasta el 50 por ciento del gasto en casetas.
Fuente: Canacar / Ley de Ingresos 2027
En este sentido, la inseguridad es la bandera; el recorte fiscal, la palanca de la negociación. Al paro se suman la Fematrac, la AMOTAC y la Indeco, entre otras organizaciones. Ramos Melo justificó la medida por la ausencia de una respuesta formal y satisfactoria de las autoridades, aunque matizó: “No queremos detener a México”.

La cuenta que nadie comparte
Carlos García Álvarez, presidente de la AMOTAC, calculó que el paro dejará afectaciones por 21 mil 500 millones de pesos diarios. Es la cifra que los transportistas colocaron al frente de su convocatoria, como advertencia del tamaño del golpe que puede recibir la economía nacional.
No obstante, la propia Canacar había estimado antes un impacto cercano a 7 mil millones de pesos por día. La distancia entre ambas cifras dice mucho. En una negociación de este tamaño, el número también funciona como instrumento de presión frente al gobierno federal.
Además, el gremio recordó el volumen que mueve el país en otros frentes logísticos. Según Ramos, por los puertos marítimos entran y salen 370 mil toneladas diarias, y por los aeropuertos, mil 600. Buena parte de esa carga depende del tráiler para llegar a su destino final.
Diálogo antes que choque
La Secretaría de Gobernación (Segob), encabezada por Rosa Icela Rodríguez, ofreció una mesa permanente de trabajo con autoridades. “La dependencia reconoce las preocupaciones expresadas por las organizaciones”, señaló en un comunicado. También llamó a privilegiar el diálogo y evitar afectaciones a la ciudadanía y al traslado de mercancías.
En Tabasco, el Gobierno del Pueblo se colocó en la misma línea. Reiteró “su disposición al diálogo” con las y los integrantes de las asociaciones de transporte de carga pesada. Además, ofreció “coadyuvar” con la Secretaría de Gobernación federal para encontrar soluciones conjuntas a sus solicitudes.
Por ello, la administración estatal optó por informar con anticipación y no por contener. Es una señal de que la protesta se asume como un reclamo legítimo, no como una amenaza. Esa postura reduce el riesgo de fricción en la carretera y deja abierta la puerta a una salida negociada.
No es la primera vez que se paran
El gremio tiene historia en este terreno. En marzo de 2009, la Canacar y la Conatram convocaron a un paro nacional de 24 horas, ante la falta de avances fiscales, en el precio del diésel y en peajes. Desde entonces, la amenaza del paro ha sido una herramienta recurrente del sector.
Más reciente, en febrero de 2026, la cámara pidió a sus operadores detener actividades y resguardarse ante los narcobloqueos tras el abatimiento de “El Mencho”. Aquella vez no fue protesta, sino emergencia. La inseguridad, sin embargo, ya era el centro de la preocupación del gremio.
Para Tabasco, el corredor Villahermosa-Coatzacoalcos es la principal salida terrestre hacia el centro del país. Cualquier freno ahí se siente pronto en el abasto local. Por esa vía entran insumos, alimentos y refacciones que sostienen la actividad comercial y petrolera de la región.
Hacia dónde va el paro
El carácter indefinido convierte esta jornada en un pulso de resistencia. Si la mesa con la Segob no da resultados, la presión apuntará directamente al paquete económico 2027. Las organizaciones han dicho que mantendrán la medida hasta obtener respuestas concretas en seguridad, infraestructura y condiciones fiscales.
Además, Ramos Melo advirtió que la interrupción podría afectar el abasto, incluso de combustibles. Para el ciudadano de a pie, la factura llegaría al anaquel y a la gasolinera. En un estado que depende del transporte carretero, unos días de parálisis bastan para notarlo.
Por lo pronto, la recomendación es simple: salir temprano, buscar rutas alternas y seguir los canales oficiales. Lo que hoy es una caravana a vuelta de rueda puede marcar el tono de la negociación de las próximas semanas entre el autotransporte y el gobierno federal.



