Héctor I. Tapia
La decisión del Consejo Nacional de Morena de adelantar sus definiciones rumbo a las elecciones de 2027 no fue un simple acuerdo administrativo. Fue una señal política dirigida hacia dentro del partido: ordenar la competencia antes de que la disputa por candidaturas empiece a crecer como crece el nivel del río cuando vienen las lluvias fuertes.
En la reunión, celebrada en la Ciudad de México con más de trescientos consejeros y la dirigencia nacional, el partido definió el calendario para elegir a los coordinadores de la defensa de la transformación, figuras que en la práctica terminan encabezando las candidaturas a diputaciones federales, presidencias municipales y diputaciones locales.
El presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, planteó el problema con claridad frente a los consejeros. Morena gobierna la Presidencia, la mayoría de los estados y buena parte del Congreso. Cuando un partido acumula ese nivel de poder territorial, la competencia más dura ya no suele venir de la oposición, sino de los propios aspirantes que buscan quedarse con las candidaturas.
La preocupación de la dirigencia no se limita a la oposición. También apunta hacia dentro del propio partido. Morena sabe que cuando un movimiento concentra poder territorial en buena parte del país, la disputa más intensa suele darse entre los propios aspirantes que buscan quedarse con la candidatura.
Durazo lo dijo en voz alta para que quedara claro el tono del proceso. “Los proyectos de transformación no fracasan sólo por embates externos, sino también por debilidades internas”, advirtió. Y remató con una frase que varios dentro del partido interpretaron como mensaje directo para quienes ya se mueven en busca de una candidatura: “Todos somos imprescindibles… aquí no se juega el destino de una aspiración política personal”.
El objetivo de fondo es evidente: evitar que la disputa interna se convierta en un conflicto abierto antes de tiempo. Morena intenta fijar reglas y tiempos antes de que el ambiente político empiece a calentarse.
FECHAS, LICENCIAS Y RENUNCIAS
Cómo leer este visual
Las fechas que ordenan la carrera interna
El calendario aprobado por Morena establece tres momentos que marcarán el ritmo de la competencia interna en todo el país. El primero llegará el 3 de agosto de 2026, cuando el partido designará a los coordinadores distritales federales, que en los hechos encabezarán las candidaturas a las diputaciones federales de mayoría relativa.
El segundo momento llegará el 21 de septiembre, cuando Morena defina a los coordinadores municipales que competirán por las presidencias municipales. En entidades como Tabasco, donde se renovarán los 17 ayuntamientos, esa decisión tendrá impacto directo sobre alcaldes, diputados y funcionarios que evalúan dar el salto hacia otra posición política.
El tercer corte llegará el 8 de noviembre, cuando el partido elija a quienes coordinarán las candidaturas a las diputaciones locales en los congresos estatales. En Tabasco se renovarán 21 distritos locales de mayoría, lo que significa que buena parte del mapa político estatal volverá a ponerse en juego.
Morena evita llamar “candidatos” a estos perfiles para no chocar con la legislación electoral, pero dentro del partido nadie se engaña sobre lo que significa ese calendario. Quien gane las encuestas internas de Morena en esas fechas será, en la práctica, el nombre que aparecerá en la boleta electoral un año después.
Las fechas no sólo ordenan el proceso interno del partido. También empiezan a marcar el ritmo de la política local en los estados.
La ley marca plazos distintos
La legislación electoral mexicana establece que diversos servidores públicos deben separarse del cargo antes de competir por una elección, con el fin de evitar que utilicen recursos públicos o ventajas institucionales durante la contienda.
En varios casos la norma obliga a solicitar licencia o renunciar hasta 90 días antes de la elección, especialmente cuando se trata de presidentes municipales, legisladores o funcionarios que buscan competir por otro cargo. Es una regla diseñada para garantizar condiciones de equidad durante las campañas.
Pero en la práctica política los tiempos reales suelen adelantarse mucho más. Los partidos definen candidaturas antes del proceso electoral formal, y quien aspira a competir necesita llegar a esas decisiones sin responsabilidades administrativas que puedan convertirse en cuestionamiento político.
Por eso el calendario interno de Morena provoca movimientos mucho antes de que la ley los obligue. Diputados que aspiran a una presidencia municipal, alcaldes que miran hacia una diputación federal o funcionarios que buscan competir por el Congreso local suelen solicitar licencia o presentar renuncia antes de que comiencen las encuestas internas del partido.
En estados como Tabasco, donde la política se mueve con rapidez cuando se acercan las elecciones, esos movimientos suelen sentirse primero dentro de los gobiernos. Aparecen licencias temporales, cambios en equipos de trabajo y señales de reacomodo. Después vienen las definiciones partidistas. Y mucho tiempo después llega la campaña.
LO QUE SE JUEGA
6 diputaciones federales
Son las curules de mayoría relativa con cabecera en Macuspana, Cárdenas, Comalcalco, Centro, la región Teapa-Jalapa-Tacotalpa y Comalcalco-Cunduacán según la geografía federal vigente.
El mapa político que dejó 2024
Para entender por qué el calendario interno de Morena puede provocar tantos movimientos anticipados en Tabasco, hay que mirar el mapa político que dejó la elección anterior. El estado se convirtió en uno de los territorios donde el partido y sus aliados consolidaron un control territorial amplio.
En la elección de 2024, el bloque encabezado por Morena ganó los 21 distritos de mayoría del Congreso local, lo que le dio control completo del Poder Legislativo estatal. Desde entonces, las decisiones políticas más importantes del estado pasan inevitablemente por esa mayoría.
En el ámbito municipal el panorama es similar. El partido gobierna la mayoría de las presidencias municipales, incluida Centro, que concentra el mayor número de electores del estado y marca el pulso político de la capital tabasqueña.
En el plano federal, Tabasco está dividido en seis distritos electorales que abarcan regiones como Cárdenas, Centro, la Chontalpa y la zona de los Ríos. También ahí Morena ha mantenido una posición dominante en los últimos ciclos electorales.
El estado cuenta además con un padrón cercano a 1.8 millones de electores, lo que convierte cada elección intermedia en una disputa con peso regional dentro del sureste. No es una plaza menor dentro del mapa electoral nacional.
Por eso el calendario interno aprobado por Morena no es un trámite burocrático. Es el momento en que el sistema político local empieza a moverse con anticipación.
MAPA ELECTORAL TABASCO
Centro
Partido ganador: Morena. Votación de la candidatura ganadora: 154,337 votos. Es el municipio con mayor peso electoral del estado.
El poder territorial que se disputa
Aunque en 2027 no habrá elección de gobernador en Tabasco, el proceso renovará buena parte de la estructura política del estado. En términos reales, lo que se pondrá en juego es el control de la red territorial desde la que se administra la política cotidiana.
Estarán en disputa seis diputaciones federales, que representan al estado en la Cámara de Diputados; 21 diputaciones locales, que integran el Congreso estatal; y las 17 presidencias municipales, donde se manejan presupuestos públicos, programas sociales y estructuras políticas locales.
Desde esos cargos se construyen liderazgos regionales, se reparten responsabilidades administrativas y se forman los grupos que más adelante disputan posiciones mayores dentro del estado.
Por eso el proceso interno de Morena adquiere un peso particular. En muchos municipios la competencia real no ocurre entre partidos distintos, sino entre los propios aspirantes del movimiento que buscan quedarse con la candidatura.
Quien gane esa candidatura suele llegar a la elección con una ventaja considerable. Por eso la disputa interna tiene tanta intensidad y por eso el partido intenta ordenar el proceso antes de que la competencia se desborde.
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El filtro político de las encuestas
Morena tampoco dejó al azar la forma en que elegirá a quienes encabezarán las candidaturas. El partido mantendrá su método habitual: las encuestas internas de Morena, que desde hace varios procesos electorales funcionan como mecanismo de selección.
Si para un mismo cargo se registran más de seis aspirantes, el partido realizará primero un sondeo de reconocimiento territorial para reducir la lista. Sólo los seis perfiles con mayor presencia pasarán a la encuesta final.
Ese estudio evaluará variables como conocimiento público, cercanía con la población, trayectoria política y trabajo territorial dentro del movimiento. Quien obtenga el mayor puntaje será nombrado coordinador de la defensa de la transformación.
Ese nombramiento no equivale formalmente a una candidatura, pero en los hechos funciona como tal. El coordinador se convierte en el rostro político del partido en el distrito o municipio correspondiente.
Además del filtro de reconocimiento territorial, Morena también abrió otro frente de control dentro del proceso interno: la revisión de antecedentes de quienes aspiren a una candidatura. El tema apareció durante el Consejo Nacional de Morena como una preocupación creciente en el partido, que busca evitar que perfiles con trayectorias cuestionadas se filtren en la selección de aspirantes.
FILTRO MORENA
Registro de aspirantes
El primer paso es la publicación de la convocatoria por parte del partido. Ahí se fijan plazos, requisitos y documentos. No basta con querer competir: el proceso arranca con registro formal y con el compromiso de aceptar las reglas internas de Morena.
El senador Emmanuel Reyes Carmona explicó que el partido pretende fortalecer el análisis de los perfiles antes de que pasen a la fase de encuestas internas. “Debemos cuidar a los perfiles que llegan hacia adentro del movimiento… revisar quién llega para sumar y quién podría llegar para restar”, señaló al salir de la reunión.
Dentro del partido incluso se habló de la posibilidad de revisar antecedentes con mayor rigor institucional, incluida la consulta de información pública disponible en instancias de seguridad. La intención es impedir que aspirantes con vínculos delictivos o trayectorias irregulares logren avanzar dentro del proceso interno.
En un partido que hoy concentra buena parte del poder político del país, la selección de candidaturas se ha convertido en un asunto que trasciende la competencia electoral. Para Morena, controlar quién llega a la boleta es también una forma de proteger su propia estructura política.
Los lineamientos también establecen que dirigentes partidistas y funcionarios públicos deben actuar con neutralidad frente a los aspirantes. El partido intenta evitar que la disputa interna se incline desde las estructuras de poder.
La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena quedó facultada para investigar y sancionar cualquier conducta que altere el proceso interno.
ENCUESTA Y ANTECEDENTES
Qué mide la encuesta final
La encuesta interna de Morena no se presenta sólo como una medición de popularidad. El partido dice que también observa cercanía con la gente, trayectoria, trabajo territorial y compromiso con la transformación. En los hechos, esa combinación define quién recibe la candidatura.
Los movimientos que ya se anticipan
Con ese calendario sobre la mesa, el escenario político de Tabasco comienza a moverse antes de que aparezcan campañas en la calle. Los primeros cambios no suelen verse en los mítines ni en los espectaculares, sino dentro de los propios gobiernos.
Empiezan a aparecer licencias temporales, ajustes en equipos de trabajo, cambios de responsabilidades y señales de que algunos funcionarios empiezan a preparar el terreno para competir.
Diputados que evalúan buscar una presidencia municipal, alcaldes que miran hacia una diputación federal, funcionarios que consideran competir por el Congreso local. Cada uno tendrá que decidir en qué momento separarse del cargo para participar en el proceso interno.
La ley electoral obliga a muchos de ellos a dejar el puesto hasta meses antes de la elección, pero la política real funciona con otros ritmos. Quien espere a que la ley marque el calendario puede llegar demasiado tarde a las definiciones partidistas.
En Tabasco, donde las disputas internas suelen sentirse primero dentro de las estructuras de gobierno, los movimientos empiezan mucho antes de que el ciudadano vea una campaña.
La elección de 2027 todavía parece lejana. Pero el proceso que definirá quién llegará a esa boleta ya comenzó. Y comenzó dentro de Morena.
En Tabasco, donde la política suele empezar a moverse primero dentro del propio gobierno, el calendario interno de Morena podría tener efectos visibles en varias dependencias estatales. En al menos cinco secretarías hay funcionarios con trayectoria territorial que podrían buscar una diputación federal, una curul local o una presidencia municipal.
Entre las áreas donde el movimiento podría sentirse están Desarrollo Agropecuario y Pesca, Gobierno, Ordenamiento Territorial y Obras Públicas y Movilidad, además de algunos institutos públicos como el Instituto del Deporte. No se trata aún de candidaturas definidas, pero sí de espacios donde el calendario político empieza a empujar decisiones.
Si varios de esos perfiles deciden competir, el efecto inmediato será administrativo: licencias, reacomodos en equipos y cambios dentro del gabinete antes de que lo exija la ley electoral.
DIPUTACIONES EN JUEGO
Distrito federal 01 | Julio Ernesto Gutiérrez Bocanegra
Recibió constancia de mayoría con 90,114 votos. El distrito tiene cabecera en Macuspana y sirve como referencia central para la cobertura de la zona de Los Ríos y la Sierra oriental.
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