Las obras que no se ven suelen ser las más urgentes. En el arranque de este año, el Ayuntamiento de Centro decidió comenzar debajo de la calle, donde se acumulan los problemas que por décadas nadie quiso atender.
La rehabilitación del colector sanitario de la colonia Miguel Hidalgo, anunciada por la presidenta municipal Yolanda Osuna Huerta, no es una obra vistosa ni electoralmente rentable, pero sí una intervención estructural que apunta a un tema sensible: salud pública, drenaje y prevención de colapsos en temporada de lluvias.
El proyecto se ejecutará sobre la calle Andrés Quintana Roo, una vialidad que concentra descargas sanitarias de distintas etapas de la colonia y que arrastra un problema histórico: tubería de asbesto con vida útil agotada, instalada hace más de tres décadas.
El plan municipal contempla la sustitución de más de 120 metros lineales por tubería de PVC, material con una durabilidad estimada de 50 a 100 años.
OBRA INVISIBLE
Desde la estación de bombeo sanitario de la colonia Miguel Hidalgo, la alcaldesa recordó que este punto fue rehabilitado en mayo de 2025, luego de permanecer abandonado durante más de 30 años.
En esa intervención previa se destinaron más de 4 millones de pesos, con el objetivo de restablecer la captación del drenaje sanitario de la zona. El nuevo colector es, en los hechos, la continuación lógica de ese esfuerzo.
“Son obras subterráneas que no se ven, pero sí se sienten”, subrayó Osuna Huerta. La frase resume el enfoque de la administración municipal: priorizar infraestructura básica que reduce riesgos sanitarios, evita rebosamientos y mitiga afectaciones recurrentes en temporadas de lluvia, cuando el sistema colapsa por falta de capacidad o deterioro de materiales.
Iniciaremos la rehabilitación del colector sanitario en la calle Andrés Quintana Roo, en la colonia Miguel Hidalgo, para mejorar el servicio y proteger la salud de las familias. #CentroSeTransforma pic.twitter.com/zE8BeKSexx
— Yolanda Osuna Huerta (@YolandaOsunaH) January 3, 2026
SALUD Y PREVENCIÓN
La sustitución de asbesto por PVC no es un detalle menor. Además de resolver un problema técnico, elimina un material obsoleto y potencialmente riesgoso, alineando la red sanitaria a estándares actuales.
En colonias con alta densidad poblacional, la saturación del drenaje se traduce en aguas negras en calles, afectaciones a viviendas y riesgos epidemiológicos. La apuesta del municipio es cortar ese ciclo desde la raíz.
En términos urbanos, la obra también refleja una lectura de largo plazo. Invertir en colectores no genera inauguraciones espectaculares, pero reduce costos futuros, evita reparaciones de emergencia y mejora la resiliencia de la ciudad frente a lluvias intensas, un factor cada vez más frecuente en Villahermosa.


INFRAESTRUCTURA DE FONDO
El mensaje político es sutil pero claro. Mientras otros gobiernos apostaron por pavimentos sin drenaje o soluciones parciales, la administración actual coloca recursos donde históricamente se acumuló el abandono.
La rehabilitación del colector sanitario de la colonia Miguel Hidalgo se inscribe en una estrategia de infraestructura de fondo, que privilegia funcionalidad sobre visibilidad inmediata.
Para los vecinos, el impacto no llegará en forma de placa conmemorativa, sino en algo más tangible: menos encharcamientos, menor saturación del sistema y mejores condiciones sanitarias.
Para el municipio, la obra significa avanzar en un rezago estructural que por años fue postergado.
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