LOS ÁNGELES.— En Hollywood hay noches que no se olvidan: esas en las que los reflectores no sólo iluminan rostros, sino también trayectorias, heridas y anhelos. La 83 entrega de los Globos de Oro fue justamente eso: una alfombra roja que respiró cambio, fragilidad y ambición, una fiesta donde los discursos se sintieron más cercanos que la distancia entre butaca y escenario.
El gran nombre de la noche fue Paul Thomas Anderson, quien entró al salón con la serenidad de quien sabe que viene un temporal de buenas noticias. Y así ocurrió. Su película Una Batalla Tras Otra, un retrato cargado de energía rebelde y humor seco, arrasó con cuatro galardones que la colocan como favorita rumbo al Óscar: Mejor Película Musical o Comedia, Dirección, Guion y Actriz de Reparto.
Fue justamente Teyana Taylor quien se llevó uno de los momentos más emotivos al subir por su premio. Con la voz quebrada pero firme, habló a las niñas que la miraban desde miles de pantallas: “No pidan permiso para brillar”.
No lo dijo como diva, sino como sobreviviente de una industria que afila y pule, pero también corta. Esa frase retumbó como una bengala, recordando que los Globos de Oro no sólo celebran talento, sino resistencia.
A mitad de la ceremonia, el tono cambió. Hamnet, la película íntima, dolorosa y luminosa de Chloé Zhao, avanzó con pasos discretos hasta coronarse como Mejor Película Dramática. Jessie Buckley ya había ganado como Mejor Actriz de Drama, y cuando Zhao tomó el micrófono, lo hizo con esa suavidad que es filo. Recordó que su protagonista, Paul Mescal, le dijo que la vulnerabilidad era el único camino para contar la verdad.
“La fuerza y la ternura pueden convivir”, dijo Zhao, como quien entrega una brújula. Fue una frase para guardar en el bolsillo.
EL SABOR DE UNA DERROTA QUE SE VOLVIÓ PREMIO
Si alguien celebró como si fuera la primera vez fue Timothée Chalamet. Tras varias derrotas en temporadas anteriores, finalmente conquistó el Globo de Oro como Mejor Actor de Comedia o Musical por Marty Supremo.
Se le vio ligero, casi adolescente, como quien por fin ve que la puerta que empujó tanto tiempo cede un centímetro. Y ese centímetro vale toda una carrera.
Stellan Skarsgård, por su parte, ganó como Mejor Actor de Reparto por Valor Sentimental y lo hizo con un mensaje que huele a nostalgia y convicción: el cine debe vivirse en salas, no sólo en pantallas portátiles. Un reclamo elegante en tiempos de streaming ilimitado.
| Categoría | Ganador 2026 |
|---|---|
| Cine | |
| Mejor Película – Drama | Hamnet |
| Mejor Película – Comedia o Musical | One Battle After Another (Una Batalla Tras Otra) |
| Mejor Actor – Película Dramática | Wagner Moura, The Secret Agent |
| Mejor Actriz – Película Dramática | Jessie Buckley, Hamnet |
| Mejor Actor – Comedia o Musical (Película) | Timothée Chalamet, Marty Supreme |
| Mejor Actriz – Comedia o Musical (Película) | Rose Byrne, If I Had Legs I’d Kick You |
| Mejor Actor de Reparto (Película) | Stellan Skarsgård, Sentimental Value |
| Mejor Actriz de Reparto (Película) | Teyana Taylor, One Battle After Another |
| Mejor Director | Paul Thomas Anderson, One Battle After Another |
| Mejor Guion | Paul Thomas Anderson, One Battle After Another |
| Mejor Banda Sonora Original | Ludwig Göransson, Sinners |
| Mejor Canción Original | “Golden”, KPop Demon Hunters |
| Mejor Película Animada | KPop Demon Hunters |
| Mejor Película de Habla No Inglesa | The Secret Agent (Brasil) |




