La captura de Koki aporta una nueva pieza sobre La Barredora: García Harfuch lo ubicó como operador de Ulises “N”, El Mamado, señalado como número dos de la organización después de Hernán Bermúdez.
La caída de Koki exhibe algo mayor que otra captura: la capacidad de las estructuras criminales para fragmentarse, cambiar de mando y sobrevivir. De La Barredora a Pueblo Unido, Tabasco enfrenta ahora la prueba decisiva: convertir la caída de sus jefes en una reducción sostenida de la violencia.



