Composición sobre Hernán Bermúdez y detenciones relacionadas con la estructura criminal de La Barredora en Tabasco.
Hernán Bermúdez aparece como figura central de la estructura criminal atribuida a La Barredora; las otras imágenes documentan actores y detenciones vinculados con las células surgidas alrededor de esa organización.

Caen los jefes; pacificar Tabasco exige romper la estructura

Héctor I. Tapia

La captura de Jorge Luis de la Cruz León, ‘Koki’, ya es noticia conocida. Lo que importa ahora es lo que deja al descubierto: un hilo que conecta nombres, células y rupturas de una misma estructura criminal: Hernán Bermúdez → La Barredora → Ulises Pinto → Koki → Pueblo Unido. Y apenas unas horas después de su detención, otros seis presuntos colaboradores fueron capturados en Tabasco.

La fotografía completa comienza a mostrar algo más complejo que una sucesión de operativos exitosos. Las autoridades están cortando cabezas, pero debajo de algunas aparecen otras. Un mando cae, otro ocupa su lugar; una organización se rompe, surge una escisión; cambia el nombre, pero sobreviven hombres, territorios y negocios criminales.

Koki es quizá uno de los mejores ejemplos. Omar García Harfuch lo identificó como antiguo operador de Ulises Pinto Madera, ‘Pinto’ o ‘El Mamado’, uno de los principales mandos de La Barredora, detenido en julio de 2025. Después de aquella captura, Koki encabezó una ruptura y terminó al frente de Pueblo Unido, una célula a la que las autoridades atribuyen incendios de vehículos, ataques contra autoridades, extorsiones, secuestros, tráfico de personas y distribución de drogas, principalmente en Centro y Nacajuca.

Ahí está el verdadero valor de su captura: no sólo cayó un presunto jefe criminal; quedó expuesta otra generación de una estructura que lleva años transformándose para sobrevivir. Y ésa es también la dimensión del desafío: impedir que después de Koki aparezca otro Koki.

MAPA CRIMINAL · TABASCO

LA GENEALOGÍA

La captura de «Koki» permite seguir una cadena de mandos, rupturas y escisiones que conecta a Pueblo Unido con la estructura original de La Barredora.

Pulsa cada nombre para abrir su ficha
Hernán Bermúdez Requena La cúspide señalada
Función
Ex secretario de Seguridad Pública de Tabasco. Autoridades lo señalan como fundador y dirigente de La Barredora.
Captura
Detenido en Paraguay en septiembre de 2025 y posteriormente trasladado a México.
Señalamientos
Vinculado por autoridades con una estructura dedicada a diversos delitos de alto impacto.
Conexión
Debajo de la estructura atribuida a Bermúdez aparecen operadores y dirigentes como Ulises Pinto.
LA BARREDORA Estructura criminal original
Qué es
Organización criminal señalada por autoridades como origen de distintas células y operadores que actuaron en Tabasco.
Delitos atribuidos
Extorsión, secuestro, distribución de droga y otros delitos de alto impacto, según información oficial.
Transformación
Las detenciones y rupturas internas produjeron nuevas escisiones y liderazgos.
Siguiente eslabón
Ulises Pinto fue señalado como uno de sus principales mandos.
Ulises Pinto «Pinto» / «El Mamado» · mando de La Barredora
Función
Identificado como uno de los principales operadores y dirigentes de La Barredora.
Captura
Detenido en julio de 2025.
Importancia
Su caída abrió un vacío dentro de la estructura y antecedió a nuevas rupturas.
Conexión
«Koki» trabajó como operador suyo antes de encabezar una escisión posterior.
Ruptura / Escisión
Jorge Luis de la Cruz León «Koki» · operador que se convirtió en jefe
Función
Ex operador de Ulises Pinto. Después de la ruptura de la organización encabezó el grupo Pueblo Unido.
Captura
Detenido junto con dos operadores durante un despliegue coordinado por autoridades federales y estatales.
Delitos atribuidos
Quema de vehículos, ataques contra autoridades, extorsión, secuestro, tráfico de personas y distribución de droga, según autoridades.
Territorio
Principalmente Centro y Nacajuca.
Conexión
Su ruptura derivó en Pueblo Unido.
PUEBLO UNIDO La escisión encabezada por Koki
Origen
Escisión surgida tras la ruptura de «Koki» con la estructura vinculada a La Barredora.
Presencia
Principalmente en Centro y Nacajuca, de acuerdo con la información oficial difundida.
Actividad atribuida
Extorsión, secuestro, tráfico de personas, distribución de droga y hechos violentos.
Clave
Demuestra que la captura de un mando puede fragmentar una estructura sin extinguir inmediatamente su capacidad criminal.
Operadores de Koki La estructura debajo del jefe
Detenciones
Seis presuntos colaboradores fueron detenidos posteriormente por la FIRT Olmeca.
Entre ellos
«El Diablo», «Rodas», «Yiyo» y «Chelo», además de otros detenidos identificados por las autoridades.
Aseguramientos
Armas largas, arma corta, cargadores, municiones y envoltorios con presunta marihuana y metanfetamina.
Qué revela
La caída del jefe no significó que toda su estructura operativa desapareciera al mismo tiempo.

La captura de «Koki» no sólo elimina una cabeza: permite observar cómo La Barredora perdió mandos, produjo escisiones y volvió a organizarse bajo otros nombres.

Fuente: SSPC federal, FGE Tabasco, Gabinete de Seguridad e información oficial difundida sobre las detenciones.

La genealogía

Para entender a Koki hay que regresar a Hernán Bermúdez Requena, secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Adán Augusto López Hernández y señalado por las autoridades como fundador y dirigente de La Barredora. La organización fue vinculada con extorsión, secuestro, tráfico de drogas, robo de combustible y otros negocios criminales.

Debajo de Bermúdez apareció Ulises Pinto, expolicía federal y uno de sus hombres de mayor confianza. Cuando fue detenido en Guadalajara el 23 de julio de 2025, las autoridades lo ubicaban entre los principales líderes de La Barredora y generadores de violencia en Tabasco. La captura fue presentada entonces como uno de los golpes más importantes contra la organización. Pero la organización no desapareció.

De aquella estructura salió Koki. Según García Harfuch, primero trabajó bajo las órdenes de Pinto y después encabezó una escisión. Pueblo Unido fue una de las consecuencias de esa ruptura. Las autoridades lo relacionan con quema de vehículos, ataques contra corporaciones, extorsión, secuestro, tráfico de personas y distribución de drogas en Centro y Nacajuca. La prensa nacional reporta además una disputa entre ambas estructuras por rutas de drogas, tráfico de migrantes y otros negocios criminales en Tabasco y Chiapas.

Su captura tampoco fue producto de un encuentro fortuito. Información del Centro Nacional de Inteligencia permitió ubicarlo cuando circulaba por la carretera México-Pachuca. Participaron SSPC, Defensa, Marina, Guardia Nacional y autoridades estatales. La Fiscalía tabasqueña confirmó que existía una orden de aprehensión vigente derivada de sus propias investigaciones.

Detención de Koki, líder de Pueblo Unido y ex operador de La Barredora en Tabasco
Jorge Luis de la Cruz León, ‘Koki’, señalado como líder de Pueblo Unido y ex operador de Ulises Pinto, fue detenido en un operativo coordinado por autoridades federales y estatales. Su captura permite seguir la cadena de rupturas y nuevos mandos surgidos de La Barredora.

Las cabezas

Koki tampoco es la primera cabeza importante que cae. El golpe contra los mandos y operadores de La Barredora lleva más de un año acumulando nombres.

En agosto de 2025, el propio García Harfuch informó públicamente sobre la captura de varios «objetivos prioritarios» vinculados con La Barredora: Carlos Tomás ‘N’; Francisco Javier ‘N’, ‘El Guasón’; Adrián ‘N’ y el propio Ulises Pinto. En aquellos operativos, once personas relacionadas con la organización habían sido detenidas en Tabasco y Jalisco.

Después cayó el hombre que estaba arriba de todos ellos. Hernán Bermúdez Requena fue detenido en Paraguay en septiembre de 2025 y posteriormente trasladado a México. La captura golpeó la cúspide de la organización, pero tampoco terminó automáticamente con las células que habían crecido debajo de ella. Ahora cayó Koki.

Y la secuencia importa porque permite mirar el fenómeno desde otro ángulo: el Estado no está persiguiendo una organización inmóvil. Está enfrentando una estructura sometida a golpes sucesivos que pierde mandos, se fragmenta, produce escisiones y vuelve a reorganizarse.

2025—2026 · GOLPES A LA ESTRUCTURA

LAS CABEZAS

Mandos, operadores y objetivos prioritarios han caído durante la ofensiva contra las estructuras vinculadas a La Barredora. Pulsa cada ficha para conocer qué posición se les atribuía y qué ocurrió después.

MARZO · 2025 «El Guasón» Francisco Javier Custodio Luna Objetivo prioritario
Posición atribuida
Objetivo relevante dentro del mapa criminal perseguido por las autoridades en Tabasco.
Estructura
Vinculado públicamente con La Barredora.
Captura
Marzo de 2025.
Qué revela
Forma parte de los primeros golpes relevantes contra objetivos identificados dentro de la estructura.
ABRIL · 2025 Adrián «N» Objetivo identificado por autoridades Objetivo prioritario
Posición atribuida
Integrante señalado dentro de la estructura criminal perseguida por autoridades estatales y federales.
Estructura
Relacionado por autoridades con La Barredora.
Captura
Abril de 2025.
Importancia
Su captura se integró a la ofensiva contra los denominados objetivos prioritarios.
2025 Carlos Tomás «N» Objetivo relevante Objetivo prioritario
Posición atribuida
Identificado por autoridades federales entre los objetivos prioritarios relacionados con La Barredora.
Estructura
La Barredora.
Captura
2025.
Clave
Su nombre fue incluido entre los golpes relevantes reportados por el Gabinete de Seguridad.
JULIO · 2025 «Pinto» / «El Mamado» Ulises Pinto Madera Principal mando de La Barredora
Posición atribuida
Identificado como uno de los principales operadores y dirigentes de La Barredora.
Estructura
La Barredora.
Captura
Julio de 2025.
Qué ocurrió después
Tras su caída, «Koki», antiguo operador suyo, encabezó una ruptura y posteriormente surgió Pueblo Unido.
SEPTIEMBRE · 2025 «El Abuelo» Hernán Bermúdez Requena Cúspide atribuida de La Barredora
Posición atribuida
Autoridades lo señalan como fundador y dirigente de La Barredora. Fue secretario de Seguridad Pública de Tabasco.
Estructura
La Barredora.
Captura
Detenido en Paraguay en septiembre de 2025 y posteriormente trasladado a México.
Impacto
Su captura golpeó la cúspide de la estructura, pero no eliminó automáticamente las células y escisiones existentes debajo.
AGOSTO · 2026 «Koki» Jorge Luis de la Cruz León Jefe de Pueblo Unido
Posición atribuida
Ex operador de Ulises Pinto. Posteriormente encabezó una escisión y quedó al frente de Pueblo Unido.
Estructura
Pueblo Unido, escisión vinculada con la estructura de La Barredora.
Captura
Agosto de 2026, durante un operativo coordinado entre autoridades federales y estatales.
Después de su caída
Seis presuntos colaboradores fueron detenidos posteriormente por la FIRT Olmeca.
Principales mandos
Objetivos prioritarios
Liderazgo surgido de una escisión

Las capturas muestran una ofensiva sostenida contra los mandos. La prueba ahora es saber si cada cabeza que cae deja una estructura debilitada o solamente abre espacio para otra.

Fuente: SSPC federal, Gabinete de Seguridad, FGE Tabasco e información oficial sobre capturas de objetivos prioritarios.

Eso modifica también la manera de leer la captura anunciada esta semana. Koki no es solamente el último nombre de una lista. Es la prueba de lo que ocurrió después de una captura anterior: Pinto cayó y uno de sus operadores terminó encabezando otra organización. La pregunta, entonces, ya no es únicamente cuántos jefes han sido detenidos.

La pregunta es cuántas veces puede una estructura criminal perder la cabeza antes de quedarse, finalmente, sin alguien capaz de sustituirla.

Operativo FIRT Olmeca y fuerzas federales en Tabasco con detenciones y aseguramientos de armas, cartuchos y equipo táctico

Cortar cabezas no basta

La captura de un jefe criminal debilita una organización, pero no necesariamente la extingue. Puede romper la cadena de mando, abrir una disputa por el territorio y convertir a antiguos subordinados en nuevos jefes. La historia reciente de La Barredora muestra precisamente ese fenómeno: mientras las autoridades golpeaban la estructura original, debajo comenzaron a aparecer rupturas, escisiones y células con nombres distintos.

Eso ayuda a explicar una aparente contradicción. Si han caído Hernán Bermúdez, Ulises Pinto, Koki y otros objetivos prioritarios, ¿por qué siguen apareciendo episodios de violencia en Tabasco? Porque una estructura criminal no desaparece con su organigrama. Permanecen operadores, armas, contactos, rutas, territorios, negocios ilícitos y hombres dispuestos a ocupar los espacios que quedan vacantes.

Pinto cayó y Koki creció. La Barredora fue golpeada y apareció Pueblo Unido. No son acontecimientos separados: la propia información difundida por García Harfuch conecta a ambos personajes y establece que Koki, antiguo operador de Pinto, encabezó después una ruptura de la organización.

La fragmentación plantea entonces un desafío distinto al de capturar grandes jefes. Una organización concentrada permite identificar una cabeza; varias células pequeñas pueden resultar más difíciles de controlar porque compiten entre ellas, buscan nuevos territorios y necesitan demostrar fuerza. El éxito de la estrategia no puede medirse únicamente por cuántos nombres son tachados de una lista, sino por cuánta capacidad criminal desaparece con ellos.

CÓMO SOBREVIVE UNA ESTRUCTURA BAJO PRESIÓN

LA MUTACIÓN

Una captura puede debilitar una organización criminal, pero también abrir vacíos de poder, provocar rupturas y producir nuevos liderazgos. El caso Pinto–Koki–Pueblo Unido permite observar ese mecanismo.

Pulsa cada fase para ver qué significa
Mando detenido Ulises Pinto Uno de los principales mandos atribuidos a La Barredora.
Operador que asciende «Koki» Ex operador de Pinto; posteriormente encabezó una ruptura.
Escisión Pueblo Unido Grupo con presencia señalada principalmente en Centro y Nacajuca.
FASE SELECCIONADA

Captura del mando

La caída de un dirigente rompe la cadena inmediata de mando y obliga a los operadores que permanecen activos a decidir quién controla hombres, rutas, negocios y territorio.

La paradoja: golpear una organización puede reducir su capacidad, pero antes de extinguirla también puede fragmentarla. El reto es que la captura del jefe no termine produciendo otro.

Fuente: SSPC federal, FGE Tabasco y Gabinete de Seguridad. Elaboración: El Tabasqueño con base en información oficial.

Koki no estaba solo

La mejor demostración apareció después de su captura. Mientras Koki ya estaba detenido, la FIRT Olmeca capturó en Tabasco a seis personas señaladas como presuntos colaboradores suyos. Entre ellas se encontraba Cristhian Humberto, ‘El Diablo’, además de Carlos ‘N’, Rodolfo ‘N’, ‘Rodas’; Celia ‘N’; Yiye ‘N’, ‘Yiyo’, y Raúl ‘N’, ‘Chelo’.

El aseguramiento permite mirar debajo del jefe. Las autoridades reportaron un fusil M4 calibre 5.56 milímetros, otra arma larga, un arma corta calibre .45, cargadores y municiones, además de 180 envoltorios con presunta marihuana y 50 con presunta metanfetamina. No es el decomiso, sin embargo, lo que más importa. Lo importante es que debajo de Koki había estructura.

Hombres presuntamente vinculados con su operación, armas y drogas fueron localizados después de que el jefe ya había caído. La secuencia confirma el tamaño del reto: detener al mando es apenas la primera parte; después hay que desmontar aquello que puede sobrevivirlo.

La guerra venía de antes

Pero hay otra fecha indispensable para entender el problema: 23 de diciembre de 2023. Ese día ocurrió el episodio que terminó por sacar a la superficie una guerra que después cambiaría el mapa de la seguridad tabasqueña: el ataque relacionado con Hernán Bermúdez Requena. Faltaban más de nueve meses para que Javier May asumiera el gobierno estatal.

A partir de entonces comenzaron a acumularse hechos que los tabasqueños terminarían reconociendo como parte de una nueva normalidad criminal: vehículos incendiados, ataques, balaceras, ponchallantas, comercios quemados y posteriormente restos humanos abandonados como mensajes entre grupos rivales.

Bomberos inspeccionan una tienda de conveniencia incendiada durante los ataques registrados la noche del miércoles en Villahermosa.
El 25 de junio de este año, personal de emergencia trabajó durante la madrugada en una tienda de conveniencia atacada e incendiada. Los hechos formaron parte de una serie de incidentes registrados en distintos puntos de Villahermosa que activaron un amplio despliegue de seguridad.

Ese dato modifica necesariamente el análisis político. La violencia que enfrenta Javier May no nació con Javier May. La estructura que hoy persiguen autoridades estatales y federales tiene antecedentes en el gobierno anterior y, de acuerdo con las acusaciones oficiales, conduce hasta quien entonces encabezaba la Secretaría de Seguridad Pública: Hernán Bermúdez Requena.

May convirtió esa ruptura en una definición política desde antes de asumir el cargo. Durante la campaña y posteriormente como gobernador repitió que su administración no pactaría con la delincuencia organizada. Después vinieron semanas especialmente violentas y finalmente la acusación pública contra La Barredora y Bermúdez.

Aquí existe una frontera que el análisis debe conservar. Una cosa es establecer de dónde viene la estructura y otra determinar quién tiene hoy la obligación de acabar con ella. Después de casi dos años de gobierno, explicar el origen ya no basta. May heredó una guerra que había comenzado antes de su llegada, pero terminarla es responsabilidad de su administración. Y ahí aparece la verdadera prueba.

Porque una estrategia de seguridad puede demostrar capacidad para detener objetivos prioritarios —y las capturas acumuladas demuestran que esa capacidad existe—, pero el ciudadano mide otra cosa: si puede abrir su negocio, circular por una carretera, regresar a casa o vivir sin encontrarse con la violencia.

Por eso la discusión sobre éxito o fracaso no puede quedarse en ninguno de los extremos. Ni puede atribuirse al gobierno actual el nacimiento de una estructura que lo antecede, ni puede utilizarse eternamente esa herencia para explicar la violencia que todavía permanece.

El punto de quiebre será otro: cuando las capturas empiecen a traducirse no solamente en jefes detenidos, sino en células que ya no consiguen reorganizarse.

SEGURIDAD · DOS FORMAS DE MEDIR

DE LA CAPTURA A LA CALLE

El gobierno mide la presión sobre las estructuras criminales. El ciudadano mide algo más simple: si la violencia realmente baja.

LO QUE MIDE EL GOBIERNO

  • 01
    Objetivos detenidos Mandos, operadores y generadores de violencia capturados.
  • 02
    Células desarticuladas Grupos operativos debilitados o sacados de circulación.
  • 03
    Armas aseguradas Fusiles, cargadores, cartuchos y equipo táctico decomisado.
  • 04
    Operativos coordinados Acciones conjuntas entre fuerzas estatales y federales.

LO QUE MIDE EL CIUDADANO

  • 01
    Homicidios Si matar deja de ser parte de la vida cotidiana.
  • 02
    Extorsiones Si comerciantes y familias dejan de vivir bajo amenaza.
  • 03
    Balaceras e incendios Si los episodios de alto impacto comienzan a desaparecer.
  • 04
    Seguridad cotidiana Poder abrir un negocio, circular y regresar a casa sin miedo.

La diferencia es clave: una estrategia puede ganar capturas y todavía no haber ganado la calle.

La prueba real: que los golpes contra las estructuras criminales terminen reflejándose en menos violencia y más seguridad para los tabasqueños.

La apuesta de May

La captura de Koki produjo una declaración inmediata de Javier May Rodríguez: “Ofrecimos combatir la delincuencia a todos los niveles y lo estamos cumpliendo”. La frase tiene respaldo en una secuencia de golpes contra mandos, células y operadores criminales, pero también establece una vara con la que inevitablemente tendrá que medirse su gobierno. Detener importa, desarticular importa, asegurar armas importa; pero la seguridad no se gana en el boletín de detenidos, sino cuando las organizaciones pierden capacidad para matar, extorsionar, incendiar, reclutar y controlar territorios.

La afirmación tiene números que la respaldan, pero también una prueba pendiente. Las capturas de objetivos prioritarios muestran que la ofensiva está alcanzando mandos que durante años tuvieron capacidad de operación. En el primer trimestre de 2026, los homicidios bajaron de 254 a 149 frente al mismo periodo de 2025, una reducción cercana a 43 por ciento. Pero pacificar no consiste únicamente en detener jefes: supone evitar que las células se recompongan y que incendios, extorsiones, secuestros, ataques y homicidios encuentren nuevos ejecutores.

La captura de Koki muestra además otra característica de la estrategia: Tabasco dejó de combatir solo. Para localizarlo intervino información del Centro Nacional de Inteligencia y participaron la SSPC federal, Defensa, Marina, Guardia Nacional y autoridades estatales; la FGE aportó la orden de aprehensión. El propio Omar García Harfuch reconoció públicamente la coordinación con Javier May y las autoridades tabasqueñas.

Koki tampoco era solamente otro nombre dentro de la sucesión criminal. Las autoridades relacionan a su grupo con algunas de las expresiones que hicieron visible la violencia fuera del mundo del narcotráfico: vehículos incendiados, ataques contra autoridades, extorsiones y secuestros, además de tráfico de personas y distribución de drogas. Golpear esa capacidad operativa es más relevante para la pacificación que retirar una fotografía del tablero de objetivos prioritarios.

Ese acompañamiento federal es probablemente uno de los activos más importantes de la estrategia. Los objetivos pueden esconderse fuera de Tabasco —Koki fue detenido cuando circulaba por la carretera México-Pachuca— pero la persecución ya no termina en los límites del estado. La coordinación permite perseguir fuera de Tabasco a quienes generan violencia dentro de Tabasco.

Reunión de coordinación de la SSPC Tabasco con directores de Seguridad Pública Municipal para fortalecer operativos y mesas de seguridad
El titular de la SSPC, Alejandro Leal López, encabezó el 8 de agosto de 2026 una reunión con las Direcciones de Seguridad Pública Municipal para revisar incidencias delictivas, coordinación operativa, intercambio de información y fortalecimiento de las Mesas de Seguridad en Tabasco.

La otra cuenta

Aquí es donde las capturas necesitan encontrarse con los números. El gobierno puede presentar objetivos prioritarios detenidos, células desarticuladas, armas decomisadas y operativos conjuntos. Son indicadores importantes de presión sobre las organizaciones, pero ninguno, por sí mismo, demuestra que Tabasco sea ya un estado más seguro.

Para saberlo hay que mirar qué ocurrió simultáneamente con los homicidios, la extorsión y otros delitos de alto impacto. Si mientras caen las cabezas disminuyen también esos delitos, la estrategia estará mostrando algo más importante que capacidad de captura: estará reduciendo la capacidad de daño de las organizaciones. Ahí está la diferencia entre golpear una estructura criminal y comenzar realmente a desmontarla.

Los datos disponibles empiezan a ofrecer señales en esa dirección. Durante el primer trimestre de 2026, los homicidios en Tabasco registraron una reducción cercana al 43 por ciento respecto del mismo periodo de 2025: de 254 a 149 casos. Es una caída relevante, aunque todavía insuficiente para declarar terminada una crisis que sigue produciendo episodios de enorme impacto público.

Ahí aparece una de las paradojas de la seguridad tabasqueña: puede disminuir la frecuencia estadística de la violencia mientras determinados hechos mantienen intacta la percepción de peligro. Restos humanos abandonados, una balacera o una tienda incendiada pueden borrar para quien los presencia cualquier porcentaje favorable presentado esa mañana. El gobierno necesita ganar ambas batallas: la de los números y la de la calle. La estrategia está llegando a las cabezas; ahora necesita destruir la capacidad del cuerpo para regenerarlas.

CAPTURAS VS RESULTADOS · TABASCO

LA PRUEBA

Los golpes contra los mandos criminales pueden medirse por detenciones. La pacificación sólo puede medirse cuando esa presión comienza a reflejarse también en una disminución sostenida de la violencia.

Homicidios · 1T 2025

254

Referencia del primer trimestre de 2025.
Homicidios · 1T 2026

149

Primer trimestre de 2026.
Variación

−43%

Aproximadamente, frente al mismo periodo del año anterior.
1T 2025
254
1T 2026
149
ALGUNOS GOLPES RELEVANTES
MARZO 2025
“El Guasón”
ABRIL 2025
Adrián “N”
JULIO 2025
Ulises Pinto
SEPTIEMBRE 2025
Hernán Bermúdez
AGOSTO 2026
“Koki”

La lectura: los homicidios muestran una disminución importante en el comparativo disponible. El reto es que esa tendencia sobreviva a la fragmentación, los relevos de mando y la aparición de nuevas células.

Este visual utiliza el comparativo trimestral ya disponible. La serie mensual completa de homicidio y extorsión debe incorporarse únicamente cuando quede cerrada con una misma fuente y metodología.

Capturar cabezas importa. Pacificar Tabasco exige que, después de ellas, también disminuya la capacidad de las estructuras para regenerarse y producir violencia.

Fuentes: información oficial de seguridad y comparativo trimestral disponible.

Ganar en la calle

Ese es también el límite de la narrativa oficial. May puede decir que está cumpliendo porque está enfrentando a los grupos que prometió combatir; todavía necesita demostrar que puede derrotarlos. Lo primero se mide en operativos, órdenes de aprehensión, células desarticuladas y capturas. Lo segundo se mide en la calle: menos homicidios, menos extorsiones, menos balaceras y menos miedo.

Ésa será probablemente la disputa política alrededor de la seguridad durante los próximos meses. Sus adversarios señalarán cada hecho violento como demostración del fracaso; el gobierno responderá con capturas y reducción de delitos. Los dos discursos pueden utilizar hechos reales y, aun así, ninguno explicar por sí solo lo que está ocurriendo. La fotografía completa exige observar simultáneamente cuánto territorio pierden los criminales y cuánta tranquilidad recuperan los ciudadanos.

Tabasco enfrenta organizaciones que han recibido golpes importantes, perdido dirigentes y sufrido fracturas internas, pero algunas de esas fracturas han producido nuevos grupos y liderazgos. La misma presión que debilita una estructura puede dispersarla antes de extinguirla. Koki es el ejemplo: fue operador de Pinto; cuando Pinto cayó, encabezó una escisión y apareció Pueblo Unido; ahora Koki está detenido y otros seis presuntos colaboradores fueron capturados después.

LA CADENA NO TERMINA CON LA CAPTURA

DESPUÉS DEL JEFE

El caso Pinto–Koki permite observar el verdadero reto: qué ocurre debajo de una estructura cuando su mando principal cae.

JULIO 2025 PINTO CAE Ulises Pinto, uno de los principales mandos atribuidos a La Barredora, es detenido.
DESPUÉS KOKI ASCIENDE El antiguo operador encabeza una ruptura y termina al frente de Pueblo Unido.
AGOSTO 2026 KOKI CAE Después de su captura, seis presuntos colaboradores son detenidos por la FIRT Olmeca.

LA PREGUNTA: Pinto cayó y apareció Koki. Koki cayó y debajo había operadores. Ahora importa saber si alguien consigue ocupar nuevamente el espacio: ¿quién queda?

Fuente: SSPC federal, FGE Tabasco e información oficial sobre las detenciones.

La cabeza que sigue

La captura anunciada por García Harfuch tiene entonces un significado mayor al de otra fotografía de un detenido. Permite observar cómo se reproduce una organización criminal sometida a presión y también medir una estrategia que ha conseguido alcanzar a personajes importantes dentro y fuera de Tabasco. La pregunta decisiva ya no es quién cayó, sino quién puede ocupar mañana el lugar que dejó vacío.

Si aparece otro nombre, otra escisión y otra célula capaz de controlar hombres, armas, negocios y territorio, la guerra continuará aunque la lista de detenidos siga creciendo. Si debajo de Koki comienzan a caer los operadores sin que nadie consiga reconstruir la cadena de mando, estaremos frente a algo diferente: el principio del desmantelamiento real de la organización.

Hernán, Pinto y Koki ya están fuera de operación; debajo de ellos también han caído objetivos prioritarios, células y presuntos operadores. La estrategia está llegando a las cabezas. Ahora necesita destruir la capacidad del cuerpo para regenerarlas. Porque una organización criminal comienza a perder una guerra no cuando le detienen al jefe, sino cuando ya no encuentra quién lo sustituya.

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