En una ciudad donde los drenes taponados, los canales saturados y los muebles abandonados en banquetas se volvieron una postal repetida, el Ayuntamiento de Centro decidió mover ficha antes de que llegue la siguiente temporada de lluvias.
Con ese enfoque, la alcaldesa Yolanda Osuna Huerta anunció el arranque del programa “Centro + Limpio”, una estrategia diseñada para atacar un problema tan simple como costoso: el destino indebido de los llamados objetos voluminosos.
Iniciamos la campaña “Centro +Limpio”, este 28 y 29 de noviembre, de 8:00 a 16:00 horas. Habilitamos cinco espacios públicos: ¡ubícalos y participa! pic.twitter.com/ftUOys8WgS
— Yolanda Osuna Huerta (@YolandaOsunaH) November 26, 2025
El próximo 28 y 29 de noviembre, de 8:00 a 16:00 horas, cinco parques del municipio recibirán colchones, sillones, electrodomésticos y muebles que no forman parte del servicio regular de recolección.
El objetivo es evitar que terminen en los canales de aguas negras, donde cada pieza abandonada representa horas de trabajo de cuadrillas, bloqueos de flujo y riesgo de inundaciones en temporada crítica.
Osuna Huerta lo explicó en un mensaje difundido en redes sociales: estos objetos —que parecen inofensivos— son encontrados con frecuencia en los sistemas de drenaje. “Ese no es su destino.

Su destino es una recolección ordenada”, subrayó. El programa, añadió, será permanente cada tres meses, para permitir que las familias planifiquen con anticipación y se deshagan de artículos que no pueden trasladar por su cuenta.
La estrategia tiene un trasfondo urbano y social claro. En colonias densamente pobladas, donde los espacios de almacenamiento son mínimos, la tentación de sacar a la banqueta un refrigerador viejo o un colchón mojado es alta. Sin centros de acopio y sin jornadas periódicas, esos residuos terminan en barrancas, lotes baldíos o canales. El municipio quiere cortar ese ciclo.
Las cinco sedes —Parque La Choca, Parque Domingo Colín en Gaviotas Norte, Plaza Sendero, Parque de Ocuiltzapotlán e Infonavit–Atasta— fueron seleccionadas por su accesibilidad y por concentrar zonas que históricamente han registrado mayor abandono de este tipo de artículos. Ahí, personal de Limpia Municipal se encargará de recibir y organizar el traslado de los materiales a su destino final.
HÁBITOS URBANOS
Si el programa funciona, tendrá un impacto doble: limpiar el entorno urbano y reducir los costos de mantenimiento en drenes y canales, que suelen saturarse por residuos voluminosos. Y aunque el Ayuntamiento evita colocar la etiqueta de “problema estructural”, la frecuencia con la que estos objetos aparecen en infraestructuras hidráulicas evidencia una práctica ciudadana normalizada durante años.
QUÉ SE PUEDE LLEVAR?
Objetos voluminosos más comunes
- Colchones
- Sillones
- Muebles grandes
- Refrigeradores y estufas
- Electrodomésticos en desuso
Impacto esperado: Reducir obstrucciones en drenes y canales.
El reto no está solo en la logística —que ya es compleja— sino en modificar el hábito. Osuna Huerta lo planteó como corresponsabilidad: “Gobierno y ciudadanía, juntos, para mantener el entorno limpio”. La frase no es retórica: sin participación ciudadana sostenida, el programa corre el riesgo de convertirse en una campaña pasajera.
Por ahora, el municipio apuesta por constancia, cercanía territorial y repetición trimestral. Lo que sigue será medir cuánta basura volumétrica se recolecta y si esa cifra se traduce en menos reportes de obstrucciones e inundaciones. En Centro, ese indicador será el verdadero termómetro del éxito de Centro + Limpio.



