El cierre del informe trimestral del gobernador Javier May Rodríguez se convirtió en un mensaje político directo: defendió el gobierno de territorio, respondió a adversarios y reivindicó la historia del movimiento lopezobradorista en Tabasco.
En quince minutos, Javier May fijó rumbo: austeridad como ruptura, cercanía como poder y un deslinde sobrio del pasado. El mensaje selló un nuevo contrato político en Tabasco y alineó su gobierno al proyecto nacional.