CDMX.— El primer Paquete Económico de Claudia Sheinbaum no crea impuestos nuevos, pero endurece la fiscalización y ajusta privilegios históricos. La Secretaría de Hacienda busca recaudar 8.7 billones de pesos en 2026, cerrando huecos y elevando cuotas en sectores sensibles: refrescos, tabaco, fintechs, bancos, apuestas, videojuegos y nómadas digitales.
En contraste, libera de cargas tributarias al Mundial de Futbol 2026. La jugada es clara: cuadrar la caja con un apretón fiscal quirúrgico, presentado bajo la narrativa de salud pública, equidad y homologación internacional.
El IEPS es el músculo recaudatorio del paquete. Hacienda propone subir la cuota a 3.08 pesos por litro de bebidas saborizadas, incluyendo las que contienen edulcorantes no calóricos.
Para el tabaco, la tasa ad valorem pasará de 160 a 200 por ciento, con aumentos graduales hasta 2030. También entran los nuevos productos con nicotina, como las llamadas “bolsas”.
La justificación es de salud pública. El gobierno recuerda que 76.2 por ciento de los adultos mexicanos vive con sobrepeso u obesidad, y que el costo anual de las enfermedades relacionadas alcanza 116 mil millones de pesos, casi el doble del presupuesto federal de salud previsto para 2026.
Pero la lectura económica es directa: se trata de un impuesto con efecto inmediato en la recaudación, cargado sobre consumos masivos y difíciles de sustituir.
FINTECHS EN LA MIRA
Hacienda también apunta a las fintechs [empresas que usan tecnología innovadora para ofrecer servicios financieros más eficientes, accesibles y económicos que los bancos tradicionales]. Detectó que estas plataformas no retienen ni entregan ISR ni IVA, aun cuando ofrecen productos idénticos a los de la banca tradicional.
El secretario Édgar Amador Zamora lo planteó sin rodeos: “han tenido un trato diferenciado, eso se acabó”.
La medida obligará a las fintechs a retener impuestos en créditos, inversiones y cuentas de ahorro. El SAT acusa que han crecido con ventaja frente a los bancos, ofreciendo préstamos a tasas elevadas sin cumplir con las mismas reglas fiscales. Con este cambio, se busca homologar el terreno de juego y transparentar la tributación de millones de usuarios.
GOLPE A LOS BANCOS
El Paquete Económico elimina la deducibilidad de tres cuartas partes de las aportaciones al IPAB, las cuotas que los bancos pagan para sostener el sistema de protección al ahorro bancario, herencia del rescate del Fobaproa.
El cálculo de Hacienda es claro: obtener 10 mil millones de pesos anuales adicionales y, de paso, enviar un mensaje político. No más deducciones por un rescate que aún pesa en la memoria social.
Amador Zamora recalcó que se trata de una homologación internacional: en Estados Unidos y Canadá esas cuotas tampoco son deducibles. Para la banca, mayoritariamente internacional, el cambio no representa anomalía regulatoria, pero sí un apretón en la contabilidad.
APUESTAS Y VIDEOJUEGOS
El sector de apuestas también enfrenta un ajuste mayor. Los casinos y juegos en línea tendrán un impuesto de 50 por ciento ad valorem, frente al 30 por ciento actual. Los videojuegos con contenido violento pagarán un 8 por ciento adicional.
Analistas del sector gaming advierten que un título de 100 pesos costará hasta 124 pesos bajo este esquema. Y cuestionan el argumento de protección a menores, pues 80 a 89 por ciento de los consumidores mexicanos son adultos.
Para algunos expertos, el gobierno recicla narrativas de los años noventa para justificar una medida recaudatoria disfrazada de preocupación social.
NÓMADAS DIGITALES
Otra novedad es el incremento a las cuotas migratorias. Hacienda propone duplicar los costos de residencia temporal y permanente, en respuesta al boom de nómadas digitales que presionan rentas y servicios en ciudades como Ciudad de México, Quintana Roo, Jalisco, Nuevo León y Baja California.
Un permiso que hoy cuesta 5,328 pesos por un año superará los 10 mil pesos en 2026. Además, se plantea un aumento de 14.2 por ciento en la cuota por visitantes sin permiso de trabajo, que pasará de 860 a 983 pesos. La lógica es que los costos de estancia reflejen el gasto real en infraestructura y seguridad.
La medida busca equilibrar el dinamismo económico que generan los extranjeros que trabajan en remoto, frente a las tensiones en vivienda y servicios urbanos.
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MUNDIAL 2026
El contraste llega con el futbol. La Iniciativa de Ley de Ingresos libera de cargas tributarias y administrativas a personas y empresas que participen en la organización de la Copa Mundial 2026, bajo el argumento de que es una “ocasión histórica” para proyectar al país y atraer beneficios turísticos.
El SAT tendrá la facultad de definir los beneficiarios de esta exención, que cubrirá ISR e IVA. El gobierno cumple así con compromisos asumidos con la FIFA desde 2018, pero envía un doble mensaje: mientras aprieta a sectores internos, abre la puerta de beneficios para garantizar el éxito de un evento global.
El Paquete Económico 2026 se resume en una ecuación de apretón y excepción. Castiga consumos de alto costo social, como refrescos y tabaco. Aprieta a sectores con privilegios, como bancos y fintechs.
Grava apuestas y videojuegos para proyectar responsabilidad social. Aprovecha la migración digital para cobrar más a nómadas. Y, al mismo tiempo, concede exenciones al Mundial de Futbol como escaparate internacional.
El mensaje político es contundente: más recaudación sin inventar impuestos nuevos. El reto será sostener la narrativa de salud y equidad frente a consumidores inconformes y sectores estratégicos que verán reducido su margen.
En lo macro, Hacienda confía en cerrar 2026 con ingresos por 8.7 billones de pesos, un déficit de 3.6% del PIB, petróleo en 54.9 dólares por barril e inflación controlada en 3%. El crecimiento económico, sin embargo, apenas se moverá entre 1.8 y 2.8%.
El apretón fiscal tiene lógica técnica: se cierra la pinza donde hay margen. Pero políticamente abre un debate: ¿es justo que refrescos, cigarros y videojuegos financien la salud y la estabilidad macro mientras el futbol recibe exenciones? Esa pregunta acompañará la discusión legislativa de las próximas semanas.
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