Rusia lanzó una ofensiva masiva sobre Ucrania coincidiendo con el cumpleaños de Vladímir Putin. Los ataques dejaron decenas de víctimas y golpearon infraestructura energética. Zelenski reconoció las dificultades para detener los misiles balísticos y reclamó más interceptores Patriot, mientras Kiev respondió contra instalaciones petroleras rusas.



