CDMX.— El petróleo volvió a sacudir a la economía global y a las finanzas públicas. Los bombardeos contra depósitos petroleros en Irán elevaron el precio del crudo por encima de 115 dólares por barril, un nivel que no se veía desde 2022, cuando la guerra en Ucrania alteró el mercado energético mundial.
Para países productores como México, el fenómeno tiene dos lecturas. El crudo caro promete más ingresos petroleros para el gobierno, pero al mismo tiempo reabre el dilema de los subsidios a combustibles y el riesgo inflacionario.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, subió 27.89 por ciento hasta 115.91 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte avanzó 25.22 por ciento para colocarse en 116.10 dólares.
Ambas mezclas acumulan su mayor salto desde el inicio de la crisis energética provocada por la invasión rusa a Ucrania.
Guerra prolongada y riesgo en el suministro
La escalada militar en Medio Oriente ya suma diez días y los mercados empiezan a asumir que no será un episodio breve.
La principal preocupación es el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo. Cualquier interrupción en esa ruta marítima podría reducir la oferta global y prolongar el alza de precios.
La directora de análisis económico de Banco Base, Gabriela Siller, advierte que el impacto podría extenderse mientras continúe el conflicto.
“El precio del petróleo y de la gasolina siguen al alza porque la guerra continúa y con esto se compromete cada vez más la oferta global de energéticos”, explicó.
Los números reflejan esa tensión: el WTI acumula un alza semanal de 64.05 por ciento y el Brent de 51.07 por ciento.
Alta volatilidad
Los precios del crudo registraron variaciones abruptas durante la jornada. Este visual sigue el comportamiento del West Texas Intermediate y muestra hasta dónde subió, cuánto cayó y dónde terminó el día. Toca los botones o los puntos para explorar cada momento.
Precio del crudo West Texas Intermediate (dólares por barril)
El dato que manda
El mayor movimiento del día fue el salto hasta 118.50 dólares, un pico que confirmó el nerviosismo del mercado energético.
Cómo leer la jornada
El comportamiento del WTI retrata una sesión de mercado con sobresaltos. El cierre del viernes fue de 90.90 dólares, pero la apertura saltó a 102.23, una señal de que el mercado arrancó con tensión acumulada.
Después vino el mayor impulso: el precio tocó 118.50 dólares. Ese punto marcó el momento de mayor estrés. No duró. Más tarde cayó hasta 83.36, una oscilación extrema que revela compras de pánico, toma de utilidades y alta incertidumbre.
El cierre en 94.77 dólares dejó una lectura doble: el petróleo terminó arriba del viernes, pero muy lejos de su pico. Eso sugiere un mercado todavía desordenado, sin dirección firme y muy sensible a cualquier noticia sobre guerra, suministro o rutas energéticas.
La ruta del WTI
| Momento | Nivel |
|---|---|
| Cierre del viernes 6 | 90.90 dólares |
| Apertura | 102.23 dólares |
| Pico del día | 118.50 dólares |
| Mínimo | 83.36 dólares |
| Cierre | 94.77 dólares |
Mercados nerviosos y dólar fuerte
La reacción de los mercados fue inmediata. Las bolsas asiáticas registraron caídas pronunciadas: el Nikkei de Japón retrocedió 6.63 por ciento y el Kospi de Corea del Sur 7.77 por ciento.
Los inversionistas migraron hacia activos considerados más seguros, especialmente el dólar. El índice DXY, que mide la fortaleza de la divisa estadounidense frente a otras monedas, avanzó 0.58 por ciento.
En México, el peso también resintió el movimiento. La moneda rompió la barrera de 18 pesos por dólar, con una depreciación cercana a 1.31 por ciento, reflejo del aumento en la aversión global al riesgo.
El dilema fiscal
El petróleo caro puede inflar la caja del gobierno y, al mismo tiempo, obligarlo a gastar más para contener gasolinas, diésel e inflación. Toca cada bloque para ver cómo cambia la historia.
Este es el atractivo inmediato del crudo caro para las finanzas públicas: más dinero por exportación y renta petrolera. Pero el dato no representa ganancia limpia. Si el gobierno decide amortiguar el golpe en combustibles, una parte de ese ingreso puede salir por la puerta de los subsidios.
La pregunta real
No es solo cuánto gana el gobierno con el petróleo caro. La pregunta de fondo es cuánto de ese ingreso puede conservar sin tener que gastarlo en contener el golpe sobre combustibles, transporte y precios.
Riesgo para el gobierno
Más presión para decidir entre recaudar más o amortiguar el impacto social del encarecimiento energético. Si la guerra se prolonga, el margen fiscal se estrecha.
Riesgo para los gobernados
Diésel más caro, mayor costo logístico, alimentos bajo presión y una inflación que puede reaparecer por la vía energética aunque el petróleo beneficie temporalmente a la caja pública.
Para México: ingresos petroleros que pueden evaporarse
El aumento del petróleo suele mejorar los ingresos públicos en el corto plazo. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) calcula que si el precio del crudo mexicano cerrara el año en 90 dólares por barril, el gobierno podría obtener cerca de 406 mil millones de pesos adicionales.
Sin embargo, ese beneficio puede diluirse rápidamente si el Estado decide subsidiar combustibles para evitar un aumento abrupto en los precios.
Eso ocurrió en 2022, cuando el incremento del petróleo generó 394.5 mil millones de pesos adicionales, pero el costo de aplicar estímulos al IEPS ascendió a 395.4 mil millones, anulando prácticamente el ingreso extra.
Hoy el gobierno intenta evitar ese escenario con un nuevo mecanismo: mantener la recaudación del impuesto y compensar el impacto mediante ajustes en la cadena de distribución de combustibles.
El analista energético Gonzalo Monroy considera que este esquema permite contener los precios sin comprometer las finanzas públicas.
Choque energético global
Una secuencia breve para entender cómo regresó el petróleo al centro del riesgo global. Toca cada bloque para desplegar el contexto.
El verdadero foco de riesgo: el diésel
La presión más fuerte podría concentrarse en el diésel, combustible clave para el transporte de mercancías y alimentos.
El especialista Ramsés Pech advierte que si el conflicto se prolonga el precio podría alcanzar 28.40 pesos por litro, lo que elevaría los costos logísticos en todo el país.
“El principal reto está en mantener estable el precio del diésel, porque es el combustible del transporte de productos perecederos”, explicó.
Ese aumento terminaría trasladándose a los precios finales de los alimentos y otros bienes.
La carta de las reservas estratégicas
Ante la volatilidad, los países del G7 analizan liberar reservas estratégicas de petróleo para estabilizar el mercado internacional.
Las economías occidentales mantienen más de 1,200 millones de barriles de reservas públicas y cerca de 600 millones adicionales en reservas industriales.
Por ahora no hay escasez inmediata de suministro. Pero el hecho de que los gobiernos estén considerando esa medida revela la magnitud del riesgo energético global.
¡Mantente informado en WhatsApp!
Recibe las noticias más importantes de Tabasco y México directamente en tu celular.



