Héctor I. Tapia
Hay cifras que sólo sirven cuando se desdoblan. Javier May Rodríguez cumplió 465 días de gobierno —del 1 de octubre de 2024 al 8 de enero de 2026— y en ese mismo lapso encabezó 100 Jornadas de Atención al Pueblo en 100 Centros Integradores.
A simple vista, un número redondo; mirado de cerca, el trazo de un estilo de gobierno: un Centro Integrador cada 4.65 días, prácticamente uno cada cinco.
En un estado donde los caminos son largos, las comunidades están dispersas y la brecha de acceso es histórica, ese ritmo no es un logro administrativo: es una apuesta política de fondo.
Tabasco tiene 206 Centros Integradores; visitar 100 sin repetir territorio significa que el gobernador ha cubierto el 48.5 por ciento del sistema comunitario del estado, el mapa donde se define la cercanía real de un gobierno.
Junto a nuestro amigo, el alcalde @OvidioPeraltaS, llegamos a la r/a Pino Suárez 1ra. de Comalcalco, donde dimos atención directa y sin intermediarios a la ciudadanía. Estamos cada vez más cerca de la gente, porque nuestra razón de ser es la felicidad del pueblo. pic.twitter.com/H5RMel9yU8
— JAVIER MAY (@TabascoJavier) January 8, 2026
La distancia recorrida confirma el tamaño del movimiento. Si cada jornada implica traslados que oscilan entre 40 y 90 kilómetros —el rango natural entre cabeceras, villas y poblados de difícil acceso—, el trayecto acumulado se ubica entre 4,000 y 9,000 kilómetros, suficiente para ir de Villahermosa a Vancouver, o para dar entre tres y cuatro vueltas completas a Tabasco, de Emiliano Zapata a Paraíso, de Jonuta a Tenosique, de Balancán a Cunduacán. Es la geografía del poder recorrida a pie de comunidad, no desde un escritorio.
EL ESCENARIO: COMALCALCO
La visita número cien se realizó hoy en Pino Suárez primera sección, en Comalcalco, una comunidad agrícola conectada por caminos rurales que resumen la vocación productiva del municipio.
Antes de instalar los módulos, el gobernador encabezó la Mesa de Paz, donde se confirmó que Comalcalco cerró diciembre de 2025 sin homicidios dolosos, un dato que no pasa inadvertido en un estado marcado por las fluctuaciones de seguridad entre municipios.
Con la jornada instalada en la Unidad Deportiva del Centro Integrador, más de un centenar de familias bajaron desde Los Tulares, Chicozapote, Tránsito, Los Guayos y Lázaro Cárdenas.
La escena es conocida: toldos, sillas, módulos desplegados, sonido local y un gabinete que deja los edificios para operar en campo. Pero lo relevante es lo que ocurre debajo de ese ritual administrativo: el Estado vuelve a tocar base con poblaciones donde, históricamente, la autoridad sólo aparecía en campaña.
COMALCALCO: LA JORNADA NÚMERO 100












EL ESTADO EN MARCHA
Salud aplicó vacunas contra el sarampión y realizó pruebas de detección de enfermedades; Educación anunció que apoyará inscripciones digitales para familias sin conectividad; Gobierno operó 12 módulos con trámites gratuitos de Registro Civil, asesoría laboral y orientación jurídica.
Ordenamiento Territorial abrió ventanillas para regularización de predios familiares tras concluir la regularización de escuelas; Desarrollo Agropecuario adelantó el barrido sanitario y los concursos agrícolas de la Feria Tabasco 2026.
Seguridad, Fiscalía y Poder Judicial atendieron denuncias, orientaciones y seguimientos legales; Cultura presentó el calendario del Premio de Excelencia Artesanal; Administración y Finanzas orientó sobre Llave Tabasco, evitando traslados a cabeceras.
El efecto combinando es evidente: cuando el Estado se desplaza completo, la comunidad se activa. Lo que para un funcionario es un trámite, para una familia puede ser la diferencia entre tener documentos, resolver un conflicto de predio, registrar una propiedad o recibir atención médica por primera vez en meses.




LA LECTURA POLÍTICA
Cien Centros Integradores no equivalen a cien eventos: equivalen a cien puntos de contacto, cien diagnósticos comunitarios, cien ventanas a los problemas reales del territorio.
En un estado donde la estructura municipal es desigual y el acceso institucional se reparte de forma asimétrica, las jornadas no solo acercan trámites: reconfiguran el mapa de gobernabilidad.
El dato clave no está en el número redondo, sino en el patrón: cien visitas a cien comunidades distintas en 465 días representan la activación de una red social de alrededor de 600 mil personas, si se utiliza un promedio conservador de población por Centro Integrador.
Es un capital político basado no en presencia mediática, sino en kilómetros recorridos, y en política los kilómetros pesan más que las conferencias y los discursos.
Si el ritmo continúa —uno cada cinco días— el gobernador llegaría a cubrir los 206 Centros Integradores hacia mayo de 2027, justo en la mitad del sexenio, el punto donde se mide la capacidad de un gobierno para sostener su proyecto.
No sería sólo una vuelta completa: sería el primer gobernador capaz de iniciar una segunda ronda de seguimiento territorial antes de concluir su administración.




