El municipio de Centro acaba de romper un techo que pocos en el país alcanzan: obtuvo 90.14 puntos en el Índice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal Municipal (ITDIF-M) 2025, colocándose en 3.er lugar nacional entre capitales, y en el 5.º sitio entre los 60 municipios más grandes, complejos y económicamente relevantes del país.
El dato no es anecdótico: es un viraje institucional en una región que históricamente aparecía rezagada. Y es, para efectos financieros, una señal inequívoca de que se produjo una corrección profunda en los sistemas de control, registro, publicación y verificación de la información fiscal.
Este año, logramos un puntaje histórico en transparencia fiscal: alcanzamos la categoría de Municipio Transparente, con más de 90 puntos; subimos del sexto al quinto lugar entre 60 municipios y somos la tercera capital mejor evaluada. Confirmamos que la disciplina, el orden y la… pic.twitter.com/xkxSOK8176
— Yolanda Osuna Huerta (@YolandaOsunaH) November 27, 2025
En un México donde el promedio general es de apenas 51.32 puntos, que Centro supere por casi 40 puntos esa media lo coloca no solo como un caso atípico, sino como un ejemplo de que la disciplina fiscal, cuando se toma en serio, produce resultados medibles.
Más allá del ranking, hay un indicador que cualquier analista financiero sabe leer antes que todos los demás: la calidad de la información de la deuda pública municipal. Centro obtuvo 100 puntos, la calificación perfecta. Ningún faltante, ningún archivo incompleto, ninguna omisión.
Se trata de un rubro que evalúa historial completo de adeudos, destino documentado de participaciones, reportes trimestrales de la LDF, transparencia de obligaciones financieras y estadísticas de deuda de corto plazo. Ese 100, obtenido por primera vez en su historia, coloca a Centro en la categoría de menor riesgo operativo, un estatus que solo muy pocos municipios del país han alcanzado en los últimos años.
SALTO HISTÓRICO
El comportamiento histórico exhibe un dato aún más contundente: Centro alcanzó su puntaje más alto en los últimos 15 años. En 2010 registró 46.70 puntos; en 2020, 46.30; en 2024 dio un salto a 82.95; y en 2025 remató con 90.13, el máximo de toda su serie.
En términos técnicos, un incremento de 43.83 puntos en cinco años —el mayor entre municipios comparables— no se explica con maquillaje estadístico ni ajustes contables. Se explica con estructura: sistemas de información robustecidos, control de datos internos, procesos administrativos ordenados, digitalización y un cambio institucional claro.
La alcaldesa Yolanda Osuna Huerta sintetizó la lógica detrás de este salto: “disciplina, orden y transparencia son bases firmes para construir un Centro con visión de futuro”. No es un eslogan: el índice lo confirma.


RECURSOS FEDERALES
Otro eje que revela la magnitud del cambio es el cumplimiento total —100%— en las evaluaciones de recursos federales (FAISM y FORTAMUN). Solo 13 municipios en todo el país alcanzaron ese estándar. Y más relevante aún: 33 municipios ni siquiera publican la información.
Centro pasó del promedio nacional a la franja de excelencia, junto a capitales como Monterrey, Chihuahua, Puebla y Aguascalientes. Para cualquier ente público, cumplir al 100% con estas evaluaciones implica dos ventajas inmediatas: certeza operativa en la ejecución de obra y confianza en el uso de recursos federales. Es, en términos estrictos, garantía de orden interno.
El ITDIF-M ya no mide únicamente el cumplimiento normativo. Evalúa también la transparencia proactiva, es decir, aquella información que los municipios publican sin estar obligados. En este aspecto, Centro obtuvo sus mejores ventajas comparativas: padrones de proveedores abiertos y verificables, contratistas con historial público, reportes financieros completos, bases de datos actualizadas y un ejercicio continuo de apertura administrativa.
Para un municipio del sureste —una región donde la opacidad suele ser el estándar y no la excepción— este giro es disruptivo. En términos políticos, pero también económicos, significa una sola cosa: gobierno abierto como política pública.


TRANSPARENCIA PROACTIVA
La competencia nacional también da perspectiva. Entre capitales, Centro está solo por debajo de Puebla (97.45) y Querétaro (93.08), y por encima de Guadalajara (89.12) y Monterrey (88.54).
Entre los 60 municipios evaluados, ocupa el quinto lugar, junto a Corregidora, Veracruz, Zapopan y Puebla. La alcaldesa Osuna Huerta subraya que este ascenso —del 6.º al 5.º lugar nacional— se explica porque “la transparencia es una convicción y una prioridad”, pero los números añaden un matiz que suele perderse: el orden fiscal no solo legitima políticamente, abarata el costo de gobernar.
Un municipio que documenta evita observaciones, reduce litigios, mejora su relación con la Federación y eleva su credibilidad ante proveedores, bancos y desarrolladores.
El mensaje que dejan estos números para economistas, auditores, tesoreros y especialistas en administración municipal es directo: Centro convirtió la transparencia en un activo público. No solo ordenó sus números, sino que ordenó su futuro administrativo y financiero. Y en un país donde la transparencia suele presumirse, pero pocas veces se demuestra, esa es la verdadera noticia.


