Ricardo Monreal, coordinador de Morena en Cámara de Diputados, afirmó que la Presidenta Sheinbaum revelará mañana en su conferencia matutina el proyecto final de reforma electoral, pese a que todavía hay desacuerdos con sus aliados del PT y PVEM. Tras la reunión que se realizó este martes en Palacio Nacional, Monreal añadió que los legisladores aliados todavía tendrán cuatro días más para poder revisar la propuesta, y que hasta el lunes próximo sería la presentación de la iniciativa en el Congreso. "Hay acuerdos, aunque también hay en algunos puntos todavía indefiniciones, pero yo diría que en términos generales fue una reunión cordial, una reunión amable, la Presidenta nos comentó que mañana presentaría la propuesta y todavía dejará cuatro días para que puedan revisarla bien los aliados, ya la iniciativa formal podría ser el lunes de la próxima semana", expresó. "La propuesta ya la presenta mañana, aunque la propuesta contempla los 10 puntos o los 12 puntos que la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral ha concluido, la Presidenta la presentará como suya en los temas más relevantes, y la redacción de la iniciativa concluirá el fin de semana, todavía para dar tiempo a una reflexión mayor de los aliados y la iniciativa formal ya redactada y estaría prevista para presentarse hacia el lunes". Los aliados siguen sin coincidir en tres puntos: plurinominales, financiamiento y fiscalización. -¿En qué no estuvieron de acuerdo, diputado-, se le cuestionó. "En lo que hemos dicho. Hay acuerdos aunque hay todavía unas indefiniciones, pero mañana se sabrá", aseguró a su salida. Por su parte, Ignacio Mier, líder de Morena en el Senado, aseguró que salieron "más unidos" con el PT y PVEM. Sin mediar palabra, detrás suyo evacuó el líder histórico del Partido Verde, Jorge Emilio González, y el coordinador de los diputados, Carlos Puente. Los jefes del PT salieron en una misma camioneta que conducía el líder oaxaqueño, Benjamín Robles; en el asiento del copiloto, Pedro Vázquez, y detrás Alberto Anaya, dirigente nacional de la institución política, y Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados. —- El coordinador del PVEM en la Cámara de Diputados, Carlos Puente, reconoció que la iniciativa que presentó ayer la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral cambiaría drásticamente la vida interna de su partido. Sin mencionar a Morena, Puente dijo que el Partido Verde vive realidades diferentes en diversos aspectos, como el acceso a tiempos de radio y televisión, financiamiento y presencia en el territorio, de ahí que tienen que valorar la propuesta. "Para nosotros hay cosas que sí pudieran cambiar drásticamente la vida de nuestro instituto político. Entendemos que vivimos realidades distintas, realidades diferentes en cuanto a acceso a tiempos de radio y televisión, a financiamiento, como también a la presencia y representación que hay en territorio de cada uno de los partidos políticos, es por eso que lo tenemos que valorar", dijo. Tras reconocer al Ejecutivo federal por abrir mesas de diálogo con los tres partidos que conforman la coalición oficialista, recordó que el PVEM ha sido aliado solidario y disciplinado en todas las iniciativas que ha presentado la Presidenta. Puente consideró que si bien sus dichos no son una demanda de reciprocidad, las diferencias al interior de la coalición pueden venir a partir de que Morena y el resto de los partidos viven realidades muy distintas. Sin embargo, rechazó que estas diferencias pongan en riesgo la coalición oficialista rumbo a 2027. "Es normal poder ponernos de acuerdo y habrá cosas en las cuales coincidas y habrá algunas e la que no, más eso no es ni ruptura, ni indisciplina ni mucho menos traición, somos los más cumplidos, somos los más leales y vamos a seguir construyendo con nuestra Presidenta", afirmó. El legislador negó que haya sido su partido el que solicitó retrasar la presentación de la iniciativa presidencial; descartó alguna rispidez con Pablo Gómez, titular de la comisión presidencial, y pidió no sembrar insidia donde no la hay. El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, confirmó que la propuesta de reforma electoral que les fue presentada ayer en Palacio Nacional sí considera la reducción del costo de los procesos electorales y del financiamiento a los partidos políticos. El legislador dijo que ayer no se decidió nada y que el retraso en la presentación de la iniciativa es resultado del esfuerzo que está haciendo la Presidenta Sheinbaum para alcanzar un acuerdo con el PT y el PVEM. No obstante, opinó que la propuesta presidencial podría continuar en sus términos, toda vez que la Mandataria federal está actuando de manera consecuente. "Sigue la propuesta y yo digo que va a seguir, porque la Presidenta Claudia Sheinbaum actúa de manera consecuente y hace lo que ella piensa, y lo que ella piensa es que el costo de las campañas, el costo del gasto electoral es muy fuerte, muy grande en épocas difíciles para el país", dijo. Monreal mencionó que en el tema de plurinominales, la propuesta es que la fórmula siga siendo 300 diputados de mayoría relativa y 200 de representación proporcional, pero con una nueva fórmula de elección, aunque no dio detalles. Sobre el financiamiento de los partidos, confirmó que sí se considera una reducción, aunque pidió esperar a conocer la redacción final de la iniciativa. Monreal reiteró que si bien procesar la reforma electoral sin el apoyo de sus aliados es una posibilidad que no se puede descartar, se trataría de un "desacuerdo temporal" que no pone en riesgo la alianza electoral y la legislativa. "El ambiente es de aliados todavía. Yo repito, es un desarreglo, desacuerdo temporal institucional. No hay problema y no ponen en riesgo la alianza política y la alianza electoral al 2027 y 2030", afirmó. El coordinador morenista rechazó la posibilidad de recurrir a otros mecanismos para "doblarle las manos" al PT y al PVEM. "Nunca recurriríamos a doblarle la mano a nadie, ellos son aliados respetables y así hay que considerarlos", expresó. En su turno, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López garantizó transparencia, un debate plural y respeto a todos los legisladores en el marco del debate de la reforma electoral. Cuestionada sobre los tiempos legales para llevar a cabo la reforma constitucional, la panista reiteró que siempre habrá tiempo si se trata de una modificación que garantiza la democracia. "Si es una iniciativa que garantiza el voto de los mexicanos, que garantiza la democracia, que, por supuesto, detiene al crimen organizado para que no meta ni las manos ni su dinero mal habido en las elecciones, pues, bueno, siempre habrá tiempo para poderla debatir. Claramente, si, con todo respeto lo digo, pues, pero si es para dar paso hacia atrás, pues, evidentemente, no hay prisa", expresó. —— Cuauhtémoc Cárdenas pidió que la propuesta de reforma electoral sea sometida a un diálogo amplio, en el que se considere la opinión de expertos y todos los partidos, y apoyó la idea de desaparecer a legisladores de representación proporcional.

"Abrir un diálogo muy amplio, muy amplio entre sectores que están directamente involucrados, como los partidos políticos, la academia. Ahí sería muy importante conocer los puntos de vista de las gentes que están en las facultades de derecho de todo el país, en las facultades ciencias políticas, sociales", pidió.

"Me parece que el diálogo siempre es importante, el diálogo siempre ayuda, ojalá las diferencias no lleven a enemistades", afirmó.

Luego de presentar su libro "Por una Democracia Progresista", en la Feria del Libro en Palacio de Minería, el ex candidato presidencial afirmó que se tiene que realizar una revisión de los sistemas electorales de otros países y considerar aquellos ejemplos donde hay más avances democráticos.

Por ejemplo, consideró, respalda la propuesta presidencial de desaparecer 32 senadores plurinominales, mientras en la Cámara de Diputados debería aplicarse la proporcionalidad directa.

"Yo siento que los senadores plurinominales sobran, porque tenemos dos senadores de mayoría, uno de minoría y 32 de representación proporcional. Me parece que sería una reforma para ajustar la búsqueda de paridad en la representación de los estados en el Senado, justamente para dar congruencia con lo que dice la Constitución.

"En la Cámara debe buscarse la proporcionalidad directa, me parece que sería un avance importante", indicó.

Cárdenas consideró que debe facilitarse la creación de nuevos partidos.

Para ejemplificar utilizó el caso de Reino Unido, donde si das una cuota de 50 libras, tres personas pueden crear un instituto político. Eso sí, aclaró, sólo tienen acceso a financiamiento público una vez que obtuvieron el porcentaje requerido para mantener su registro.

Durante su presentación, acompañado de los magistrados electorales Gilberto Bátiz y Claudia Valle, el ex perredista afirmó que una reforma electoral también debe frenar la intromisión de funcionarios en las elecciones, y cualquier intento de los gobiernos para influir en el voto.

"Desde el 97 hasta la actualidad podemos decir que los votos se han contado bien. Hay otros reclamos, como que ha habido dinero indebido en las elecciones, por intromisión de funcionarios tratando de inclinar los procesos electorales en favor de sus intereses.

"Tenemos que encontrarle cómo eliminar estos defectos de nuestros procesos electorales, pero el respeto al voto es sin duda fundamental en cualquier sistema", añadió.

Por su parte, Gilberto Bátiz, presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), insistió en que una democracia progresista es aquella en la no hay "sobresaltos", sino garantías de aplicar la justicia, en este caso la electoral.

"La exigencia es clara: que la justicia electoral funcione sin estridencias, sin protagonismos, sin improvisaciones. Que funcione con técnica. Que funcione con imparcialidad. Que funcione con responsabilidad.

"La democracia no quiere sobresaltos; quiere garantías", apuntó el magistrado tras insistir en que el sistema electoral exige eficiencia, transparencia y responsabilidad en el uso de los recursos públicos. —- Al menos tres de los 14 senadores de la bancada Verde Ecologista respaldarían la reforma electoral que presente la Presidenta Claudia Sheinbaum, "como venga".

Los tres tienen militancia morenista: el oaxaqueño Luis Alfonso Silva, el regiomontano Waldo Fernández y la morelense Juanita Guerra, aunque a últimas fechas "anda resentida" por el tema de la estética del Senado y "tiene roces" con el ex Gobernador Cuauhtémoc Blanco.

"No veo cómo el partido pueda transitar en el tema de los plurinominales; en el de dinero a los partidos, tal vez", confió una fuente parlamentaria.

El coordinador de la bancada, Manuel Velasco, aseguró que "la idea" en el grupo "es que todos vayamos juntos. Hay toda la voluntad de lograr un acuerdo por parte de los senadores del Verde".

De hecho, Velasco dejó entrever que podría presentarse un escenario de "voto libre". "Todavía no hemos dicho que va a haber voto libre, pero vamos a platicar con los compañeros. A la Presidenta nunca le hemos regateado apoyo. En muchos casos hemos sido más leales que los de Morena", dijo.

La Presidenta Sheinbaum anunció que la reforma la presentará mañana miércoles. —- El financiamiento público a partidos políticos fue lo que atoró las negociaciones de la reforma electoral entre la Presidencia, Morena, PT y PVEM. La propuesta de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral era reducir en un 25 por ciento del gasto ordinario de los partidos, al modificar la fórmula. En lugar de multiplicar el 65 por ciento de la UMA por el número de personas registradas en el Padrón Electoral, como es actualmente, planteó reducir ese porcentaje en 48.75 por ciento, logrando una disminución del 25 por ciento en la bolsa final. Morena estaba dispuesto a modificar la distribución: 40 por ciento en partes iguales y 60 conforme a los votos que recibieron en la última elección. Actualmente, el porcentaje es 30 contra 70, respectivamente. Sin embargo, el PVEM se negó al considerar que a Morena, al recibir 2 mil 600 millones de pesos, no le pegaba, pero al resto de los partidos sí. Por ello, puso sobre la mesa que se fijara un monto igualitario para todos los partidos, equivalente a 670 millones de pesos. Mientras que el PT, reconoció el representante del Partido del Trabajo ante el INE, Silvano Garay, propuso que la fórmula se mantuviera tomando en cuenta la Lista Nominal, pero que la distribución de la bolsa total fuera 50 por ciento igualitaria y 50 por ciento de acuerdo a la votación obtenida. "Nosotros queremos que sea 50 y 50, y que siga siendo por Lista Nominal. A nosotros nos parece que el monto de financiamiento no es mayor, recibimos apenas el 24 por ciento del presupuesto del INE. "El PT sí está de acuerdo que no haya financiamiento privado, que todo sea público, esa también es nuestra propuesta", indicó. Ninguna de las dos fue aceptada, por lo que anoche buscaron nuevamente mantener su posición. Mientras que el presidente de la Comisión, Pablo Gómez, también proponía que los diputados plurinominales se eligieran por lista nacional, lo que también favorecía a Morena, pero lo rechazaron PVEM y PT. Ambos, afirmaron, podrían transitar si fuera por tres métodos como en la Ciudad de México, mayoría, primeras minorías y listas.       DESACUERDOS   Las negociaciones entre Morena, PT y PVEM continúan entrampadas.   - Morena planteó modificar la distribución para ampliar la parte igualitaria. - Pero PVEM rechazó el ajuste y propuso un monto fijo para todas las fuerzas. - En cambio, PT pidió conservar el cálculo con base en la Lista Nominal. - Este reparto de recursos ha tensado la relación entre aliados legislativos   - También persisten diferencias sobre financiamiento y plurinominales. - Ayer, se reunieron en Palacio Nacional para discutir sobre la reforma. - Sin embargo, tras más de dos horas, funcionarios abandonaron el recinto sin llegar a un acuerdo. —- El coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, descartó que se busque diferir la presenta- ción de la iniciativa de reforma elec- toral, prevista para hoy en Palacio Nacional. Luego del operativo de la Secreta- ría de la Defensa Nacional en el que fue abatido el líder del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Rubén Nemesio Oseguera, El Mencho, el senador morenista afirmó que “el país sigue su curso normal en to- das las actividades prácticamente, las bancarias, las financieras, todo sigue trabajando ya conforme a lo que se tenía pensado”. Entrevistado en el recinto legis- lativo sobre las negociaciones con sus aliados del Partido Verde Eco- logista de México (PVEM) y del Tra- bajo (PT) en el marco de la reforma electoral, apuntó que “cada quien ya definió cuáles son sus principios, nosotros ya los definimos y hay que esperar la iniciativa una vez que se tenga”. Por separado, el coordinador de Acción Nacional (PAN) en el Sena- do, Ricardo Anaya, señaló que si la reforma no contempla sanciones severas a los partidos que reciban dinero del crimen organizado, “será una absoluta farsa” y “por supuesto que no vamos a acompañar ni una coma de la iniciativa”. En tanto, el coordinador de la ban- cada del Revolucionario Institucio- nal (PRI) en el Senado, Manuel Añor- ve, recalcó que su partido no acom- pañará la propuesta de reforma. A la par, el líder de Morena en el Senado dijo que están por reci- bir la iniciativa presidencial con la que se busca regular las pensiones exorbitantes de ex trabajadores de confianza en entidades públicas, la cual podría debatirse el miércoles de la próxima semana en el pleno. —- Los partidos aliados de Morena llevaron la negociación al límite, pues se han manifestado en contra de algunos puntos del proyecto co- mo la reducción al financiamiento a los institutos políticos y la elimi- nación de puestos plurinominales en el Congreso. En la reunión realizada a puerta cerrada en el histórico recinto, que se prolongó por más de dos horas, participaron, entre otros, el titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez; el coordinador general de política y gobierno de la Presidencia de la República, Arturo Zaldívar, y la secretaria de Gobernación, Rosa Isela Rodríguez. Asimismo, estuvieron los coor- dinadores morenistas en el Sena- do, Ignacio Mier, y en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal; el coordinador en San Lázaro del Partido Verde, Carlos Puente; así como la presidenta de Morena, Luisa Alcalde; el integrante del Partido Verde Jorge Emilio Gon- zález Martinez, y miembros del PT. Ante un operativo que impidió acercarse a las puertas por donde habitualmente ingresan y salen los visitantes de Palacio Nacional, nin- gún asistente dio declaraciones. En el último estira y afloja de la re- forma electoral –previo a que sea enviada al Congreso de la Unión–, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se reunió anoche con re- presentantes de los partidos que conforman el movimiento de transformación, legisladores y los miembros de la comisión que ela- boraron la iniciativa. Al concluir el encuentro no se confirmó que esta mañana se pre- sentará la reforma; los asistentes se retiraron sin dar declaraciones. La jefa del Ejecutivo y los asis- tentes a Palacio Nacional cono- cieron el proyecto final del docu- mento. La semana pasada, la man- dataria comentó que la iniciativa se presentaría el 24 de febrero al Legislativo para su debate. —- Magistrados, académicos, dipu- tados y senadores de los partidos Movimiento Ciudadano (MC), Re- volucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) coin- cidieron en la necesidad de una reforma electoral, pero no bajo la “imposición” del oficialismo ni disminuyendo la autonomía de las instituciones requeridas en una democracia. Insistieron en que la representa- ción proporcional en el Congreso no debe reducirse, pues implicaría quitarle voz a las minorías y dar paso a un Poder Legislativo “he- gemónico”. En el foro ¿Democracia en Ries- go?, organizado por la Universidad Iberoamericana, Janine Otálora, ex magistrada de la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF); Reyes Rodríguez, magistrado de esa misma sala, y María Marván, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, alertaron que existe el riesgo de sepultar la Los cambios son necesarios, pero sin afectar la democracia, señalan en foro pluralidad si se elimina a los pluris. Por su parte, los diputados Ger- mán Martínez, del PAN; Emilio Suárez, PRI; Juan Zavala y el se- nador Luis Donaldo Colosio, am- bos de MC, advirtieron que es muy grave que se elimine la represen- tación proporcional en la Cámara de Diputados y el Senado, pues la sobrerrepresentación actual en el Congreso de la Unión obstaculiza cambios indispensables en leyes y reformas, como en la reciente iniciativa de las 40 horas laborales. dría más caro, porque habría que crear salas regionales por estado. “Me parece que para garanti- zar la justicia electoral, hay que hablar no sólo de cuántas institu- ciones van a existir, sino cómo se van a integrar y qué requisitos se les van a pedir a quienes vayan a integrarlos. Estar en un acordeón o cumplir con otros requisitos que Sobrerrepresentación perjudicial El diputado Juan Zavala, de MC, enfatizó que la fracción de su par- tido buscó lograr que en dicha reforma quedara establecido el descanso obligatorio de dos días a la semana, pero por la falta de ma- yoría, los diputados de Morena no aceptaron. Lo anterior, dijo, es un ejemplo de lo perjudicial que es la sobrerrepresentación, ya que im- pide modificaciones que podrían beneficiar a la población nacional. Por otro lado, la posible desapa- rición de los tribunales electorales locales o de los organismos Públi- cos Locales Electorales (Oples) que plantearía la reforma electo- ral que presenta hoy el gobierno federal no garantizaría una mejor justicia, porque ni las salas regio- nales ni la sala superior del TEPJF conocen de cerca las problemáti- cas regionales, aseveró la ex ma- gistrada Janine Otálora. Durante su participación en la mesa Instituciones necesarias para una democracia, Otálora consideró que si se quitan los tribunales locales o los Oples sal- permita justamente que las insti- tuciones funcionen”, aseveró. En tanto, el magistrado elec- toral Reyes Rodríguez reconoció que el sistema de sanciones actual “es ineficaz”. Aseguró que falta un rediseño del sistema de sanciones, a fin de que pueda declararse la nulidad de una elección cuando existan faltas graves, sin que ello dependa del margen que haya en- tre el primero y el segundo lugar. Afirmó que actualmente se ob- servan elecciones con numerosos ilícitos; sin embargo, como suele haber una amplia diferencia entre el primero y el segundo sitio, no se aplican las sanciones previstas en la legislación electoral.
La Presidenta anunció la presentación de su iniciativa de reforma electoral mientras continúan desacuerdos con PVEM y PT sobre financiamiento y plurinominales.

Sheinbaum lanza su Reforma Electoral y da ultimátum de 4 días a aliados

Héctor I. Tapia

La reforma electoral de Claudia Sheinbaum ya movió el tablero antes de llegar al Congreso. No solo por el contenido de sus artículos —que aún se ajustan en la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral— sino por la decisión de presentarla este miércoles en la conferencia matutina sin haber cerrado por completo el acuerdo con el PVEM y el PT. En política, el momento define la correlación de fuerzas: la Presidenta fija el calendario y coloca a la alianza frente a una definición pública.

El anuncio coordinado con Ricardo Monreal de otorgar apenas cuatro días adicionales para revisar el texto no es un detalle administrativo. Es una señal de conducción política. Se ofrece margen de diálogo, pero se establece una fecha límite. El desacuerdo deja de ser interno y pasa al escrutinio público.

A partir de la presentación formal, cualquier objeción tendrá que explicarse ante la opinión pública. Quien rechace la propuesta deberá argumentar por qué se opone a reducir el financiamiento público a partidos o a modificar las reglas de representación. El movimiento no implica ruptura, pero sí reordena la negociación: la iniciativa se discute sobre la base fijada por el Ejecutivo.

El dinero como frontera de poder

Aquí no hay debate abstracto sobre modelos democráticos; hay números. La propuesta plantea reducir en 25% el financiamiento ordinario de los partidos al modificar la fórmula que hoy multiplica el 65% de la UMA por el padrón electoral. El ajuste al 48.75% implica una reducción inmediata en la bolsa total disponible.

La discusión técnica tiene efectos políticos directos. Morena aceptaba modificar la distribución a 40% igualitario y 60% según votos. El PVEM y el PT observaron que el impacto no sería simétrico. Morena, con una bolsa superior a 2 mil 600 millones de pesos, tiene mayor margen de absorción; los partidos medianos dependen en mayor medida de esa estructura para sostener operación territorial y representación legislativa.

Carlos Puente lo expresó sin rodeos: “Hay cosas que pudieran cambiar drásticamente la vida de nuestro instituto político”. La frase revela el fondo del desacuerdo. Financiamiento no es solo presupuesto; es presencia en estados, defensa jurídica, operación electoral y autonomía relativa frente al partido mayoritario.

El PT intentó mantener un reparto 50% igualitario y 50% según votación, pero la propuesta no prosperó. En estas 96 horas no se define solo una fórmula matemática, sino el grado de maniobra que conservarán los aliados dentro de la coalición rumbo a 2027.

La “deshidratación” institucional: ¿ahorro real o debilitamiento operativo?

Uno de los puntos que más inquietud ha generado entre especialistas electorales es la reducción estructural al INE. La propuesta de ahorro —que ronda los 6 mil millones de pesos anuales— implica una transformación profunda: recortar hasta 70% del presupuesto de las Juntas Distritales y Locales y convertirlas de órganos permanentes en estructuras temporales.

En el discurso político, la idea es sencilla y tiene eco ciudadano: “México organiza las elecciones más caras del mundo”. El argumento conecta con el clima de austeridad. Pero detrás de esa consigna hay una discusión técnica que no cabe en una frase. El costo electoral no es solo gasto administrativo; es el precio de un modelo que surgió para garantizar confianza después de décadas de conflicto postelectoral.

Las Juntas Distritales no son oficinas decorativas. Son las que mantienen actualizado el padrón electoral, supervisan la credencialización, coordinan capacitación y operan logística permanente. Reducirlas a estructuras temporales significa que el Instituto Nacional Electoral dejaría de tener presencia continua en los 300 distritos del país y funcionaría bajo un esquema intermitente, activándose con mayor intensidad solo en periodos electorales.

El ahorro existe, sí. Pero la pregunta de fondo es si el recorte compromete la capacidad de vigilancia cotidiana. En un país con alta movilidad poblacional, zonas de riesgo y disputas locales intensas, la operación electoral no se limita al día de la jornada. Es un trabajo permanente de actualización y control.

Aquí el dilema no es ideológico, sino operativo. ¿Puede el INE sostener la calidad del padrón y la organización territorial con estructuras temporales? ¿El ahorro compensa la posible pérdida de presencia institucional en campo? La reforma apuesta por un modelo más ligero; sus críticos advierten que esa ligereza puede traducirse en menor capacidad preventiva frente a conflictos.

En términos políticos, la discusión también toca sensibilidad histórica. El diseño actual del sistema electoral mexicano fue pensado para evitar sospechas de manipulación gubernamental. Reducir presencia territorial puede ser leído como eficiencia administrativa, pero también como un cambio en el equilibrio institucional.

La reforma no elimina al INE, pero sí redefine su forma de operar. Y en materia electoral, la forma importa tanto como el fondo. Si el sistema pierde capilaridad, la confianza puede resentirse. Si logra hacer más con menos sin afectar controles, la narrativa de modernización ganará terreno.

Ahí está la verdadera apuesta.

Vista panorámica del Pleno del Senado de la República en México durante una sesión legislativa, mostrando los escaños dispuestos en semicírculo y el muro de honor al fondo.
El rediseño de la Cámara Alta plantea la eliminación de 32 escaños plurinominales, un movimiento que centraliza el poder en las fuerzas mayoritarias y pone en riesgo la pluralidad lograda tras décadas de reformas.

La poda legislativa: el nuevo mapa de la representación

El rediseño de los plurinominales es uno de los puntos más sensibles de la reforma electoral. La propuesta mantiene la cifra de 500 diputados, pero modifica la modalidad de elección de la representación proporcional. El argumento público es atractivo: abrir listas, reducir la percepción de que los pluris son “refugio de cúpulas” y acercar la decisión a la ciudadanía.

El problema es que lo que suena a democratización interna puede leerse, desde los partidos, como una redistribución de poder. Las listas no solo asignan escaños; ordenan lealtades, garantizan presencia nacional y permiten que fuerzas medianas sobrevivan en un sistema mayoritario.

El punto más delicado está en el Senado. La eliminación de los 32 senadores plurinominales transformaría la lógica de representación. Hoy, el esquema combina mayoría, primera minoría y representación proporcional. Sin ese componente nacional, el sistema tendería a premiar a las dos fuerzas más votadas en cada entidad, reduciendo el margen de partidos que dependen de votación agregada para sostener bancada.

Aquí la discusión deja de ser técnica y se vuelve estructural. En la elección federal de 2024, la coalición oficialista obtuvo alrededor del 54% de los votos y concentró cerca del 73% de las curules, una sobrerrepresentación cercana al 19%. Ese dato ya abrió debate sobre el equilibrio legislativo. Si además se reduce el espacio proporcional, la distorsión podría ampliarse.

La representación proporcional fue diseñada para evitar que millones de votos quedaran sin traducción parlamentaria. Su lógica no es premiar al ganador, sino reflejar diversidad política. Si se ajusta sin mecanismos compensatorios claros, el riesgo no es menor: parte del electorado podría quedar sin voz efectiva en el Congreso de la Unión.

Los defensores del cambio sostienen que el sistema actual sobredimensiona burocracias partidistas y dificulta rendición de cuentas. Los críticos advierten que, sin calibración fina, el nuevo modelo puede fortalecer al partido dominante y reducir incentivos para la competencia.

La pregunta de fondo no es si deben revisarse los plurinominales, sino cómo hacerlo sin alterar el principio de pluralidad. En un sistema presidencial fuerte, el diseño del Poder Legislativo funciona como contrapeso. Si el mapa se redibuja sin equilibrios claros, la representación puede volverse más eficiente, pero menos diversa.

La poda legislativa, en suma, no es solo un ajuste numérico. Es una redefinición del mapa político que acompañará al país más allá de 2027. Y en esa cartografía, cada escaño que desaparece también modifica la conversación democrática.

Los cuatro días y el equilibrio interno de la coalición

¿Por qué presentar la reforma electoral este miércoles sin tener asegurado el respaldo del PVEM y el PT? Porque Claudia Sheinbaum entiende que el liderazgo también se ejerce fijando tiempos. Al abrir el proceso públicamente, traslada la negociación del terreno privado al espacio político visible.

El otorgamiento de cuatro días adicionales no es solo cortesía parlamentaria. Es una señal clara de calendario. La discusión deja de ser un intercambio reservado entre coordinadores y se convierte en una definición pública con fecha límite.

Ese cambio altera la correlación de fuerzas dentro de la alianza. Mientras la iniciativa estaba en negociación interna, los aliados podían presionar en privado. Con la presentación oficial, cualquier desacuerdo deberá expresarse abiertamente y asumir costos políticos.

No necesariamente implica ruptura. Pero sí exhibe la asimetría estructural dentro del bloque oficialista. En toda coalición amplia existe una tensión permanente entre la fuerza dominante y los partidos que aportan estructura territorial o respaldo legislativo. La pregunta es si este proceso fortalecerá la cohesión rumbo a 2027 o si dejará resentimientos que reaparezcan en la siguiente contienda.

Dentro de Morena, hay voces que ven con naturalidad la posibilidad de prescindir de aliados si la mayoría legislativa se mantiene sólida. Otros entienden que la gobernabilidad electoral requiere coaliciones amplias. Esa discusión, aunque no siempre pública, forma parte del trasfondo de estos días.

Más que una “balcanización”, lo que está en juego es el modelo de alianza: una coalición disciplinada bajo conducción central o un bloque donde los socios conserven márgenes de negociación propios. El calendario presidencial ha obligado a definir esa ecuación.

Justicia y territorio: el ángulo operativo

La reforma electoral ha sido presentada como un ejercicio de austeridad y modernización institucional. En términos narrativos, Sheinbaum capitaliza la congruencia: reducir costos en un contexto de restricciones presupuestales.

Sin embargo, el debate técnico no puede desligarse de la realidad territorial. Mientras en la capital se discuten fórmulas como el 65% de la UMA o la reducción al 48.75%, en estados con alta conflictividad la preocupación central no es el costo administrativo de la elección, sino la capacidad del sistema para blindarse frente a recursos ilícitos y presiones criminales.

La justicia electoral no solo organiza comicios; también vigila financiamiento y sanciona irregularidades. Si los ajustes presupuestales reducen estructura operativa o capacidad de fiscalización, el ahorro puede tener efectos secundarios no deseados.

Parte de la oposición ha insistido en que cualquier reforma debe fortalecer los mecanismos para evitar la infiltración de dinero ilegal. Ese punto no es retórico. En varias regiones del país, la competencia electoral se cruza con disputas de seguridad pública.

El desafío, entonces, no es únicamente presupuestal. Es institucional. Una reforma que abarata el proceso pero no refuerza controles puede ser eficaz en cifras, pero insuficiente en prevención.

La discusión de fondo no es si el sistema debe costar menos. Es cómo garantizar que el ahorro no debilite la capacidad de vigilancia en territorios donde el equilibrio democrático depende, precisamente, de la fortaleza institucional.

Al final, en materia electoral la forma es fondo. La decisión de presentar la iniciativa aun sin consenso total envía una señal clara: el poder presidencial ha asumido la conducción directa del rediseño institucional. Claudia Sheinbaum ya movió su pieza central; ahora el PVEM y el PT deben definir hasta dónde están dispuestos a acompañar un ajuste que redefine financiamiento, representación y equilibrio interno.

No es solo una discusión presupuestal ni técnica. Es una definición sobre el tipo de coalición que sostendrá al oficialismo rumbo a 2027 y más allá. El lunes, cuando la iniciativa llegue formalmente a la Cámara de Diputados, comenzará a medirse no solo el respaldo legislativo, sino el alcance real de la cohesión política.

En esa votación no se resolverá únicamente una reforma. Se delineará el mapa de poder que acompañará al país en la próxima década.

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