Héctor I. Tapia
Javier May Rodríguez eligió una palabra para explicar sus primeros dos años al frente de Tabasco: cimientos. No habló esta vez del “despegue” con el que había descrito el primer tramo de su administración. Este jueves 1 de octubre, desde la Quinta Grijalva, puso cifras a los 24 meses de gobierno y trazó la línea con la que pretende entrar a los cuatro años restantes.
Frente al gabinete ampliado, presidentas y presidentes municipales, diputados locales, senadores y otros invitados, el gobernador hizo un balance concentrado en vivienda, salud, empleo, seguridad, programas sociales y obra pública. No fue todavía el Segundo Informe constitucional: May anunció que el 8 de noviembre presentará con mayor detalle los resultados del segundo año.
Nos reunimos en el Centro Cultural Quinta Grijalva para celebrar un aniversario más de la construcción del segundo piso de la transformación en Tabasco, iniciada a nivel nacional por nuestro siempre presidente Andrés Manuel López Obrador, de quien seguimos un gran ejemplo y que… pic.twitter.com/BKCQURGisx
— JAVIER MAY (@TabascoJavier) October 1, 2026
“Los primeros dos años han permitido poner los cimientos. Ahora tenemos cuatro años por delante para construir sobre ellos, profundizar los cambios y hacer que esta transformación llegue todavía más lejos”, dijo hacia el cierre. La frase terminó por definir el momento político de la administración: después de dos años, el gobierno empieza a entrar en una etapa en la que sus proyectos podrán medirse cada vez más por obra concluida, metas acumuladas y resultados sostenidos.
El cambio de lenguaje resulta significativo. Hace un año, al acercarse a su primer aniversario, el gobierno reportaba que más de 90 por ciento de sus 50 compromisos estaban cumplidos o en marcha; durante el Primer Informe, May llamó a aquella etapa el “despegue” y anticipó mayor velocidad para el segundo año. Ahora ya no se trata solamente de arrancar: la propia definición de “cimientos” coloca la discusión sobre aquello que deberá construirse encima.

Dos años en cifras
Las cifras
May informó que más de 3 mil 700 familias tabasqueñas ya cuentan con una vivienda y colocó este programa en el centro de su mensaje. Su argumento fue que, frente a un mercado que ha convertido la casa propia en un bien difícil de alcanzar, Tabasco optó por construir vivienda pública y entregarla sin costo a las familias beneficiarias, con las jefas de familia como propietarias.
“En muchas ciudades, la respuesta ha sido regular el mercado, controlar los precios o repartir lo que ya existe. Nosotros decidimos otra cosa: construir”, sostuvo. Añadió que la política habitacional no solamente persigue entregar patrimonio, sino movilizar empleo para maestros de obra, herreros, transportistas y proveedores locales.
En salud reportó más de 114 mil atenciones directas mediante las caravanas y 1,800 cirugías gratuitas de cataratas. En materia laboral volvió sobre una cifra que su administración había presentado desde julio: más de 40 mil incorporaciones al empleo formal y una reducción de la desocupación de 4.4 a 3.5 por ciento. Ese 3.5 por ciento corresponde al primer trimestre de 2026; la ENOE posterior colocó la desocupación de Tabasco en 4.0 por ciento durante abril-junio, por lo que el mercado laboral ofrece una fotografía menos lineal que la expuesta en el mensaje.

Es precisamente ahí donde comienza la segunda lectura de los datos. Una cifra acumulada de empleos y una tasa trimestral de desocupación miden cosas diferentes. La primera permite mostrar incorporaciones; la segunda revela qué está ocurriendo con quienes buscan trabajo en un momento determinado. El balance completo de noviembre tendrá espacio para explicar esa diferencia y, sobre todo, la calidad y permanencia de los puestos creados.
Del despegue a los cimientos
“Si el primer año fue el despegue, en el segundo año ¡agárrense!, porque vamos a ir con más velocidad.”
Seguridad medible
En seguridad, May sostuvo que Tabasco tiene ahora menos homicidios que al inicio de la administración y fijó la reducción en 54 por ciento. Ese porcentaje tiene respaldo en el corte presentado el 25 de septiembre por el gabinete federal de seguridad: el promedio diario de víctimas de homicidio doloso pasó de 3.5 en noviembre de 2024 a 1.6 en agosto de 2026.
“No nos detendremos hasta asegurar que cada tabasqueña y tabasqueño, de todas las edades y de todas las regiones, se sientan seguras y seguros en sus calles”, afirmó. Mencionó como parte de la capacidad estatal a la Fuerza de Reacción Táctica Olmeca y al C5 Escudo Olmeca, además de la coordinación con la Federación y las Fuerzas Armadas.
El contexto importa. La reducción ocurrió después de una etapa especialmente violenta y de sucesivos reforzamientos de la estrategia: el gobierno federal informó que en febrero de 2025 incrementó la coordinación y el despliegue en Tabasco y que en mayo de 2026 volvió a fortalecer las instituciones locales. Entre octubre de 2024 y el 15 de septiembre pasado, Federación y estado reportaron más de 6 mil 500 detenciones, 2 mil armas aseguradas y 13 toneladas de drogas.
Así, la seguridad llega al tercer año con una condición distinta a la del arranque: ya existe una tendencia estadística favorable que puede ser comparada mes con mes. Eso eleva también la exigencia. El asunto deja de ser solamente reducir desde el pico de violencia y pasa a demostrar si esa baja puede mantenerse y traducirse en condiciones perceptibles para la población.
El cambio en homicidios
Del territorio
El mensaje tuvo también una definición política. May reivindicó a Andrés Manuel López Obrador, ubicó su administración dentro del segundo piso de la Cuarta Transformación encabezado por Claudia Sheinbaum y recuperó conceptos reconocibles de ese movimiento: honestidad, “mandar obedeciendo” y “por el bien de todos, primero los pobres”.
No hubo, sin embargo, un intento de separar esa continuidad nacional del sello que May ha utilizado para distinguir su administración en Tabasco: el gobierno de territorio. “Recorremos de manera permanente los 17 municipios, escuchando y atendiendo activamente a cada persona que lo necesita”, dijo.
Ese modelo estaba planteado desde el comienzo de la administración y ha descansado en giras, audiencias públicas y jornadas en comunidades. A dos años, su medición ya no depende únicamente del número de recorridos: la pregunta natural es cuántas necesidades recogidas en territorio se convirtieron después en agua, caminos, escuelas, salud, vivienda o servicios.
La presencia este jueves del gabinete ampliado, alcaldes, diputados locales y senadores dio además al acto un carácter político-institucional que rebasó el formato de un mensaje transmitido por plataformas. En el público estaban buena parte de quienes, desde distintos ámbitos, participan en la ejecución, aprobación presupuestal y acompañamiento político del gobierno estatal.
Ahora viene la cuenta
El mensaje
May presentó las cifras principales y definió los primeros dos años como la etapa de los “cimientos”.
Segundo Informe
El gobernador anunció una rendición de cuentas con mayor detalle sobre los resultados del segundo año.
La apuesta económica
Uno de los tramos más interesantes apareció cuando May habló del futuro económico. Planteó una economía menos dependiente de un solo recurso y colocó en la misma ruta el nuevo polo de congresos y eventos, el tren, el puerto y la recuperación productiva del campo.
“A quienes dicen que es mucho, les respondo: no es gasto, es el impulso que necesitábamos para dar el salto”, expresó, antes de afirmar que se está haciendo “sin endeudar el Estado”.

La frase requiere una precisión. Los proyectos de Villahermosa 2030 y el nuevo Centro de Convenciones sí utilizan mecanismos de financiamiento: documentación oficial registra un refinanciamiento por 2 mil 10 millones de pesos, además de esquemas plurianuales. La posición del gobierno ha sido que esos compromisos serán cubiertos durante la propia administración y no heredados al siguiente gobierno. Por tanto, hablar de que no se endeuda al Estado no equivale a decir que las obras carecen de financiamiento crediticio.
El nuevo Centro de Convenciones ya pasó del anuncio a la construcción. A mediados de septiembre se reportó concluida la cimentación profunda y armado el total de la cimentación superficial. Villahermosa 2030 incorpora además movilidad urbana y el C5 Escudo Olmeca. Esa diferencia entre proyecto anunciado, obra contratada, construcción en marcha y obra terminada será una de las cuentas más claras del tercer año.
Otra etapa
May comenzó su administración el 1 de octubre de 2024 prometiendo un gobierno cercano, austeridad, nuevos derechos sociales y cumplimiento de 50 compromisos. Dos años después, su discurso conserva esa raíz, pero incorpora otra escala: grandes proyectos urbanos, infraestructura de seguridad, vivienda masiva y diversificación económica.
El mensaje de este jueves funcionó así menos como un informe exhaustivo que como la explicación que el propio gobernador hace del punto en el que considera que se encuentra su administración. Presentó cifras, reivindicó el modelo territorial, defendió los grandes proyectos y estableció que la primera parte sirvió para colocar los “cimientos”.
Falta ahora el documento detallado. May fijó para el 8 de noviembre la siguiente rendición de cuentas. Ahí podrán conocerse con mayor precisión presupuestos ejercidos, metas alcanzadas, obras terminadas y pendientes después de 24 meses.
Hace un año, la palabra fue despegue. Este jueves fue cimientos. La diferencia no es menor: mientras el despegue describe movimiento, los cimientos obligan a mirar lo que finalmente se construye encima. A partir del tercer año, esa será una de las medidas disponibles para contrastar el balance del gobierno con sus propios compromisos.
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