Salir de casa, tomar transporte o volver del trabajo ocurre ahora bajo una cifra inquietante. El municipio de Centro, cuya cabecera es Villahermosa, acumuló cinco feminicidios durante el primer semestre de 2026.
La cifra representa 55.6% de los nueve feminicidios registrados en Tabasco. Además, equivale a 1.59% de las 315 víctimas contabilizadas en México. Redondeado a un decimal, Villahermosa concentra 1.6% del total nacional.
El dato no convierte a la capital tabasqueña en responsable de 35% de los feminicidios del país. La coloca dentro de un grupo de 20 municipios que, juntos, concentran casi esa proporción.
Villahermosa entra al mapa nacional
Entre enero y junio de 2026, México registró 315 víctimas de feminicidio, según el informe semestral del SESNSP.
Culiacán encabezó la clasificación municipal con 29 casos. Después aparece Reynosa, con 10. Centro comparte el siguiente escalón con Benito Juárez, Chihuahua y Venustiano Carranza, todas con cinco víctimas.
Por ello, presentar a Villahermosa como cuarto lugar sin explicar los empates distorsiona la lectura. Su posición relevante está en el grupo de municipios con mayor número absoluto.
Además, la tasa de Centro fue de 1.38 víctimas por cada 100 mil mujeres. Está debajo de Culiacán, con 5.16, y Reynosa, con 2.54. No obstante, supera el 0.95 registrado en Benito Juárez.
El reporte atribuye 109 de los 315 casos a 20 municipios y consigna una concentración de 34.7%. Sin embargo, la división directa arroja 34.6%. La diferencia no altera el diagnóstico: una de cada tres víctimas se concentra en pocos territorios.
Ese fenómeno obliga a mirar la política pública desde la colonia, la denuncia y la respuesta policial. Una estadística nacional puede bajar mientras determinados municipios conservan focos de violencia letal.
La clasificación también cuenta
Tabasco registró nueve feminicidios, pero la violencia mortal contra mujeres fue mayor. Los registros locales también reportaron 30 homicidios dolosos y 30 culposos durante el semestre.
Además, la Fiscalía estatal presentó un corte diferente: 41 muertes violentas, divididas entre nueve feminicidios y 32 homicidios dolosos. La diferencia de dos casos exige aclarar fechas de corte y criterios de clasificación.
El vicefiscal Rafael Ramírez Álvarez sostuvo: “Ningún feminicidio será tratado bajo criterios de indiferencia o como una cifra más en los anafiles”. La declaración fue difundida durante el balance semestral de la Fiscalía.
Sin embargo, el rigor prometido también debe alcanzar las estadísticas. Una carpeta clasificada como homicidio doloso puede modificar el mapa público del feminicidio. También puede alterar prioridades, recursos y protocolos de investigación.
La disputa contra la impunidad
Sinaloa, Estado de México, Chiapas y Ciudad de México reunieron 107 víctimas, equivalentes a 34% del país. La concentración territorial muestra dónde deben reforzarse prevención, fiscalías y atención temprana.
En marzo, la fiscal general Ernestina Godoy advirtió: “Reconocemos con plena conciencia que hablar de feminicidio no solo es hablar de cifras o de normas jurídicas”. Su planteamiento acompañó la propuesta para homologar este delito.
Por su parte, Claudia Sheinbaum fijó un criterio nacional: “De inicio cualquier muerte violenta de una mujer debe ser investigada como feminicidio”.
En Villahermosa, esa regla significa revisar antecedentes de violencia, medidas de protección y actuación ministerial. El dato no debe servir únicamente para ordenar ciudades. Debe mostrar dónde falló el sistema antes de cada muerte.
¡Mantente informado en WhatsApp!
Recibe las noticias más importantes de Tabasco y México directamente en tu celular.



