TENOSIQUE.— En los pasillos del Centro de Convenciones de Tenosique no hay pausas. Los cuchillos cortan sin detenerse, las muestras circulan de mano en mano y las ventas se cierran rápido. Las Fiestas del Queso 2026 arrancaron con flujo constante desde el primer día. Aquí no se viene a ver: se viene a vender.
Son 250 productores, una meta de 100 mil visitantes y una derrama proyectada de 120 millones de pesos en tres días. El evento creció. Eso ya no está en duda. Lo que no termina de resolverse es cuánto de ese dinero se queda con quien produce.
El gobernador Javier May Rodríguez inauguró el festival este 10 de abril. Recorrió los stands, saludó a los expositores y escuchó una constante: en Tenosique se vende bien, pero fuera del evento el mercado se vuelve más estrecho. Ahí está el punto que el propio gobierno busca empujar.

El festival que mueve dinero
La edición anterior cerró con más de 80 mil visitantes y una derrama superior a 100 millones de pesos. Este año el objetivo es mayor y el arranque lo respalda. Hay filas, hay producto que se agota y hay decisiones de compra que se toman en minutos.
La secretaria Katia Ornelas Gil plantea la conexión entre turismo, consumo y producción como eje del modelo. En papel es consistente. En la práctica, depende del comportamiento del visitante. No todos compran en volumen ni mantienen el consumo después del evento. El turismo gastronómico funciona cuando se traduce en demanda sostenida. De lo contrario, se queda en experiencia.
Productores de Tabasco, Chiapas, Campeche y Guatemala comparten espacio. La competencia es directa. Cada mesa intenta destacar por sabor, presentación o precio. No hay margen para improvisar. El que vende mejor es el que logra diferenciarse rápido.
El festival dejó de ser solo exhibición. Es punto de venta. También es punto de contacto. Hay intercambios, encargos pequeños, acuerdos que empiezan ahí mismo. Ese movimiento explica por qué el evento se sostiene y crece.
Hay señales positivas en la participación directa de productores con marca propia. Casos como el de Pedro Mosqueda Uco reflejan un cambio de lógica: dejar de vender solo producto y empezar a vender identidad. Ese giro puede modificar márgenes y abrir mercados. Pero requiere continuidad, capacitación y canales de distribución que no dependen únicamente de un festival.



Tenosique busca algo más que feria
Tenosique no está organizando solo una feria. Está intentando posicionarse como nodo económico del sur del estado. La integración de municipios como Balancán, Jonuta y Emiliano Zapata apunta a una estrategia regional que busca volumen y presencia. El evento funciona como plataforma común para productores que, por separado, tendrían menos alcance.
El movimiento no se queda dentro del recinto. Hay hoteles llenos, restaurantes con mayor flujo y transporte constante. Treinta hoteles disponibles operan al límite durante el fin de semana. El objetivo es claro: que el visitante no solo llegue, sino que se quede.
El componente cultural —como la Danza del Pochó o los conciertos— refuerza la identidad del festival. No es accesorio. Forma parte del valor que se ofrece al visitante y ayuda a diferenciar el evento frente a otras ferias. Sin embargo, el atractivo cultural no sustituye la necesidad de consolidar un mercado. Puede atraer público, pero no garantiza ventas sostenidas.
El problema aparece cuando termina el evento. Muchos productores regresan sin una red de distribución que les permita mantener el ritmo de ventas. Lo que se logra en tres días no siempre se sostiene el resto del año.
Por eso el planteamiento de May Rodríguez se centra en el valor agregado: vender mejor, no solo vender más. Sacar el producto del estado y colocarlo en otros mercados. Es una apuesta clara, pero todavía en proceso.
Algunos productores ya avanzaron en esa ruta. Marcas propias, mejor presentación, precios diferenciados. Otros siguen dependiendo del volumen y del evento como principal escaparate. Esa diferencia define quién gana más y quién apenas equilibra.
Junto a la Alcaldesa, Sandra Beatriz Hernandez, cortamos el listón inaugural de las Fiestas del Queso 2026, una celebración que llegó para quedarse y que reconoce la riqueza gastronómica, cultural, artística y turística de #Tenosique y su gente. Si quieren disfrutar de un buen… pic.twitter.com/izRz2PhdXY
— JAVIER MAY (@TabascoJavier) April 10, 2026
La prueba real empieza después
Las cifras de 2025 ya habían sido altas: más de 80 mil visitantes y una derrama superior a 100 millones de pesos. El salto proyectado para 2026 eleva la expectativa y coloca al evento en otra escala. El crecimiento es evidente. La pregunta es si también lo es la mejora en las condiciones del productor.
El indicador relevante no se mide el domingo por la noche. Se mide semanas después. Si los productores logran mantener pedidos, abrir nuevos puntos de venta o mejorar precios, el modelo habrá funcionado. Si no, el crecimiento quedará en cifras agregadas que no necesariamente reflejan beneficios individuales.
Las Fiestas del Queso 2026 ponen sobre la mesa una apuesta clara: usar la identidad productiva como motor económico. El planteamiento es correcto. La ejecución definirá si se trata de un evento exitoso o de una política que empieza a dar resultados reales.
¡Mantente informado en WhatsApp!
Recibe las noticias más importantes de Tabasco y México directamente en tu celular.
ÚNETE AL CANAL AQUÍ


